viernes, 28 de febrero de 2014

Voluntad férrea





"La fuerza no viene de la capacidad corporal, sino de una 

voluntad férrea..."


~Mahatma Gandhi

Lo grande y lo pequeño...




Una vez hablé del mar a un arroyuelo, y el arroyuelo pensó 


que mi imaginación exageraba...



Y en otra ocasión hablé del arroyuelo al mar, y el mar 

pensó que yo era un despreciativo difamador...



¡Qué estrecha es la visión que exalta la laboriosidad de la 


hormiga por encima del canto del grillo!



Es posible que la más alta virtud aquí, sea la menor, en otro 


mundo.



Lo hondo y lo alto son a la profundidad o a la altura, sólo lo 


espacioso puede moverse en círculos...




Si no fuera por nuestra noción de las pesas y las medidas, 

nos quedaríamos atónitos ante la luciérnaga, como ante el 


Sol...



(Kalil Gibrán)

Cuando realmente das...







"Das sólo un poco cuando das tus pertenencias. Cuando 

realmente das, es cuando te das a ti mismo"

 (Kahlil Gibrán)



Kahlil Gibran



Kahlil Gibran nació en 1883 en Bsarri, en el Líbano y falleció en Nueva York en 1931.

Fue un poeta, novelista, pintor,  y filósofo, uno de los mayores representantes del arte del mundo árabe, aunque muchas de sus obras fueron escritas en inglés, pues vivió más de veinte años en Estados Unidos de América. Escribió poesía y novelas críticas costumbristas, como "Espíritus Rebeldes", de 1908. En 1911 publicó "Alas rotas", en lengua árabe.

Inversión



Invierte en aquello que un naufragio no te pueda arrebatar... ( Anónimo )


¿Podemos garantizar que seguiremos disfrutando de los bienes que hoy

disponemos? 

La orientación de la actual sociedad de consumo gira obsesiva alrededor del tener 

pero, ¿acaso seguimos creyendo que “teniendo más” nos garantizamos la paz y el 

bienestar? 



Aquel bebé que un día fuimos, vivía tan sólo para comer. Para el niño, el mundo 

se reduce al alimento, es decir, a la acción de succionar y adquirir. Y aunque 

parece que nos hemos hecho grandes, seguimos impactados por las ofertas y 

envoltorios brillantes en una compulsiva carrera de “consume y acumula”.



¿Tener y Ser? Las dos caras de la moneda. Si estamos orientados tan sólo hacia

 el tener, es decir, hacia el tener dinero, tener cosas, tener personas, tener 

imagen, tener fama poder... nuestra vida no sólo se centrará en una adictiva 

necesidad de adquirir, sino que cualquier pérdida que suceda nos ocasionará 

molestas frustraciones y duelos insospechados. Si ampliamos nuestra vida al 

Ser, hacia el desarrollo de la Inteligencia y la Sabiduría, hacia la capacidad de 

ser útiles a los demás y de ser más sanos y conscientes, cada paso que demos 

nos pertenecerá y nada ni nadie nos lo podrá mermar.



Si orientamos nuestra vida hacia el aprendizaje integral, es decir, hacia el 

crecimiento personal y la expansión de la consciencia, estaremos invirtiendo 

en Valores del Ser. 

Un patrimonio intangible que, lejos de ser susceptible de 

pérdida o deprecio, con los años, sucede que, paradójicamente, crece y se 

revaloriza. Y así como el mundo del tener nos lleva a la dimensión cantidad,

 es decir, a la contabilidad y al afán de provecho personal, la orientación al 

ser nos relaciona con la cualidad de las cosas, con el significado de las mismas

 y con la relación de utilidad que mantenemos con ellas. 



El desarrollo personal es la inversión que nos hace más valiosos. Se trata de un 

bien intangible que, cada vez, se puede disimular menos y que a todas partes 

se lleva puesto. 

Podremos envejecer o perder seres queridos, salud... sin embargo nuestra 


inversión en sabiduría  será algo que nadie, por más que nos robe, 

nos podrá arrebatar. 



La observación interior, las ciencias del yo, abren la primera puerta del 

aprender a aprender. Más tarde, uno podrá poner atención en aspectos 

tales como cultivar su mente, viajar y observar otras costumbres y 

abrirse a la diversidad de amistades. 

Podrá invertir asimismo en practicar deporte, desarrollar el arte de conversar, 

indagar y dedicar tiempo a estar consigo mismo. Su patrimonio ético crecerá 

si aprende a expresar el sentimiento y el afecto, a ejercitar  la creatividad y a 

cultivar el Espíritu. 


Y detrás de todo crecimiento, observará que existe un deseo de incrementar su

 capacidad de servir a los demás. Un sendero interior que da sentido a la vida. 



En realidad, estamos hablando de algo que no puede comprarse con dinero ni 

ser arrebatado con un golpe de poder e influencia. Se trata del arte y la 

capacidad de ser feliz.



Tal vez, lo que buscamos al acumular riqueza desde el “nunca es bastante”, es 

garantizarnos un sentimiento de seguridad. Sin embargo, a veces olvidamos que

 el dinero no es la única solución, ya que no es más rico el que más tiene, sino 

el que menos necesita. 


Tal vez, olvidamos llegar a ser ricos en tiempo libre y en relaciones sinceras. 

Ricos en saber reír y llorar con el corazón abierto que no es otra cosa que 

ricos en salud física y mental. El tener sin el ser recuerda a un ave que 

trata de volar con un ala menos desarrollada que la otra. Sucederá que,

 por más que se esfuerce y mueva sus extremidades, dará vueltas en círculo 

sin avanzar ni progresar. Sucederá que, cuando se de cuenta de su estéril 

esfuerzo, procederá a equilibrar ambas.


J.M.Doria

jueves, 27 de febrero de 2014

Nuestra actitud hacia el pasado...

"El resentimiento, las críticas y el miedo causan la mayoría 

de los problemas que tenemos en la vida... 




Podemos cambiar nuestra actitud hacia el pasado. El pasado 


pasó, y no se lo puede cambiar. Es una tontería que nos 

castiguemos ahora porque alguien, hace mucho tiempo, nos 

hizo daño.

Si optamos por creer que somos víctimas desvalidas y que 


para nosotros no hay esperanza, el mundo apoyará nuestr

creencia. Nuestras peores opiniones de nosotros mismos se 

verán confirmadas.

Si optamos por creer que somos responsables de nuestras 


experiencias, tanto de las buenas como de las 

supuestamente malas, entonces tendremos la oportunidad 

de superar y dejar atrás los efectos del pasado. Podemos 

cambiar; podemos ser libres.

El camino hacia la libertad pasa por la puerta del perdón. 


Quizá no sepamos perdonar, y tal vez no deseemos 

hacerlo; pero si tenemos la voluntad de perdonar, estamos 

iniciando el proceso de sanar, y para que este proceso 

llegue a su fin, es indispensable que dejemos de aferrarnos 

al pasado y que perdonemos...


Esto no significa excusar el mal comportamiento de 

alguien... 

Lo que quiero es estimular el proceso que te lleve a 

liberarte. Perdonar significa renunciar, aflojar la presión..."


Louise Hay

"Soltar lo viejo..."


Desapego es soltar lo viejo sin que lo nuevo haya llegado aún. 
Nisargadatta





Atravesar este espacio de tránsito entre el final de lo viejo y el comienzo de lo nuevo, es tarea delicada. Son momentos de confusión que, a menudo, remueven emociones dolorosas, antiguas y tapadas. Y sucede que ante la muerte del viejo programa y la emergencia de lo nuevo, lo que realmente alumbra el túnel de acceso, es poner conciencia y respirar el dolor almacenado de las viejas sombras que enturbian nuestra calma.


En tales momentos, soltar es una idea clave. Dejar partir y caminar muy atentos por el filo de la navaja. Son tiempos en los que el cada día tan sólo da oxígeno para el momento inmediato y para resolver las pequeñas cosas. Sucede que tan sólo el hecho de darse cuenta de lo que pasa, ofrece claves para acelerar agonías y levantar la cortina de unas pupilas que todavía tenemos medio cerradas. Son tiempos de avanzar casi a oscuras, atentos a cada paso que, por pequeño que sea, disuelve ansiedades y pincha memorias virtuales y pasadas.

La libertad, tal vez, no está en romper relaciones con ésta o aquélla persona que nos incomoda. La libertad comienza por soltar dentro de uno mismo, y más tarde, cuando logramos que la conducta de dicha persona no nos afecte, todo cambia, ella sola se retira, se muere o simplemente la trasladan a otra tierra. La naturaleza es sabia y cuando toca renovar las hojas del otoño, soplan suaves brisas que las separan de las ramas. La vida entonces se renueva y la mirada se ensancha. Para desapegar los hilos dependientes que un día hemos tejido con otras personas y convertirlos en relación independiente y sana, pasaremos por soltar dependencias y fluir por al abismo del presente, atestiguando lo que pasa. 


La libertad comienza por observar a la mente que piensa, experimentando que el veedor no es lo visto y que la identidad Real del sí mismo no es la mente que piensa, sino más bien la consciencia-testigo que la observa. Recuerde que el ojo no se ve a sí mismo, y si el yo es capaz de darse cuenta del pensamiento, es que el pensamiento no es el yo, sino del yo, de la misma forma que lo pueda ser “mi” chaqueta. Para despegarnos de la mente egoica, primero hay que abrir ese Ojo que ve el propio discurrir de las ideas y atestiguar el proceso que éstas siguen cuando brotan y se asocian.

Como dijo el sabio: Ábranse a lo nuevo, amigos, y detengan las suposiciones que, en realidad, no son más que proyecciones de memorias pasadas. Tal vez nos aguardan experiencias que creíamos deseables pero todavía imposibles, vivencias que para llegar, tan sólo requieren que ustedes se suelten y se abran. Permitan entrar al destino que, cada día, co-creamos con nuestros pensamientos e intuiciones abiertas. Déjense abrazar por La Presencia, y hoy, en algún minuto de la jornada, levanten el corazón al cielo y respiren confianza. 

En realidad, lo viejo se desprende mientras lo nuevo avanza. La eternidad aguarda para hacernos libres del tiempo, para recobrar la Unidad perdida y observar la sonrisa del alma.

J.Doria



martes, 25 de febrero de 2014

El verdadero error....








"El verdadero error no es equivocarse, sino no

admitirlo  ni corregirlo..."

 ~Confucio

Lácteos: Los peligros de la leche y sus derivados


leche  y derivadosA pesar de la creencia general, la leche animal no es adecuada para el consumo humano. Puede provocar numerosas patologías. Y no ayuda a fortalecer los huesos. En Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, es donde hay más casos de osteoporosis. Al contrario, la leche animal nos acidifica y desmineraliza pudiéndonos provocar osteoporosis. De hecho, las mujeres vegetarianas que no toman leche tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una pérdida ósea del 35%. En cuanto a los niños lactantes sépase que éstos asimilan bien la caseína de la leche materna pero no la de la leche de vaca. Ésta puede inflamar el organismo y ser causa de intolerancias y alergias. Además, está constatado que los niños que toman varios vasos de leche al día tienen sus arterias en peores condiciones que los que no la toman. Sin olvidar que la leche de vaca contiene 59 tipos diferentes de hormonas que pueden ser causa de muy diversas enfermedades degenerativas.
Es hora de que sepa: el consumo de leche -y sus derivados -se ha relacionado ya con la anemia ferropénica, la artritis reumatoidea, la osteoartritis, el asma, el autismo, las cataratas, la colitis ulcerosa, la diabetes mellitus tipo i, los dolores abdominales, la enfermedad de crohn, las patologías coronarias, la esclerosis múltiple, el estreñimiento, la fatiga crónica, las fístulas y fisuras anales, la incontinencia urinaria o eneruresis, las migrañas, los problemas de oídos y garganta, la sinusitis, las reacciones alérgicas, el sangrado gastrointestinal, el síndrome de mala absorción, los trastornos del sueño, las úlceras pépticas, la acidosis, la preeclampsia, la dificultad de aprendizaje en niños, la infertilidad femenina, los linfomas y los cánceres de estómago, mama, ovarios, páncreas, próstata, pulmón y testículos.
Video subido a Youtube por discoverydsalud





Etiquetas

Emoticonos