sábado, 29 de noviembre de 2014

5 Increíbles Factores Que le Hacen Subir de Peso

Por el Dr. Mercola





Hoy en día dos de cada tres personas en Estados Unidos tienen sobrepeso o son obesos. La obesidad se ha convertido en la principal forma de desnutrición en el país, y ningún grupo ha sido tan perjudicado como nuestros hijos.
La obesidad infantil en los Estados Unidos casi se ha triplicado desde 1980, y ahora uno de cada cinco niños tiene sobrepeso a los seis años de edad; el 17 por ciento de los niños y adolescentes son obesos.1
Como se señala en un reciente artículo por la periodista de investigación de salud Martha Rosenberg,2 el peso de la persona promedio ha aumentado en 24 libras en cuatro décadas entre 1960 y 2000.
En su artículo, ella revisa cinco factores respaldados científicamente que contribuyen al aumento de peso de las personas en Estados Unidos, los cuales mencionare adelante. También he cubierto todos estos artículos anteriores más detalladamente, por lo que si desea obtener más detalles, por favor, siga los enlaces proporcionados.
Contrariamente a la creencia popular, la obesidad simplemente no es el resultado de comer demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio.
Si bien hay personas que son parte de la ecuación, también hay una serie de otros factores ambientales y de estilo de vida que pueden desempeñar un papel mucho más importante, ya que la mayoría de las personas no se dan cuenta que están siendo afectados por ellos, y por lo tanto no pueden abordarlos.

#1: Los Antibióticos en los Alimentos y Medicamentos


La evidencia convincente sugiere que el uso excesivo de los antibióticos y la obesidad están estrechamente vinculados, aunque las razones no se habían aclarado hasta que descubrimos cómo su microbioma influye en su peso.
Los antibióticos pueden salvar su vida si son necesarios, como por ejemplo si desarrolla una infección bacteriana grave, pero no necesita antibióticos para todas las infecciones de oídos,  nariz o garganta.
Recuerde que los antibióticos son inútiles contra las infecciones virales que causan el resfriado común y la gripe, y cuando se toman para este propósito, sólo dañaran su salud al eliminar las bacterias buenas en su intestino.
Las bacterias benéficas (probióticos) son, de hecho, tan importantes para su salud que los investigadores los han comparado con "un órgano recién reconocido," e incluso han sugerido que nos consideremos un tipo de "meta-organismo."
Este es un reconocimiento por el hecho de que no podemos estar sanos sin la participación de una amplia gama de microbios benéficos. Mientras que su uso es exagerado en la medicina, la principal fuente de exposición a antibióticos en realidad es a través de su alimentación.
En los Estados Unidos se utilizan cerca de 30 millones de libras de antibióticos cada año para criar animales destinados al consumo humano.34 Esto representa aproximadamente el 80 por ciento de todos los antibióticos que se utilizan en el pais.5 En la ganadería, los antibióticos se utilizan tanto para prevenir enfermedades como para promover el aumento de peso.
La investigación sugiere que los antibióticos tienen el mismo efecto en los seres humanos. Según datos analizados por la periodista Maryn McKenna,6 los estados con los niveles más altos del uso excesivo de antibióticos también tienen el peor estado de salud en los Estados Unidos, incluyendo las tasas más altas de obesidad.

#2 Otros Medicamentos Promotores de Crecimiento Utilizados en la Ganadería

Otros medicamentos que fomentan el crecimiento también se utilizan para engordar el ganado, y estos también podrían causar estragos en su salud. La ractopamina es un ejemplo. Este medicamento beta-agonista trabaja como promotor del crecimiento al aumentar la síntesis de proteínas, haciendo así mas musculoso al animal.
En la medicina humana, los beta-agonistas también se encuentran en medicamentos para el asma, y ​​el aumento de peso obstinado es de hecho un problema común entre los pacientes con asma que toman Advair (un medicamento beta-agonista) -tanto que el fabricante ha añadido el aumento de peso a la lista de efectos secundarios.
Muchos de los promotores de crecimiento utilizados rutinariamente en los Estados Unidos están prohibidos en todo el mundo debido a sus riesgos potenciales para la salud, que incluso son peores que el de ganar peso.
Los efectos secundarios, tales como reducción de la función reproductiva, defectos de nacimiento, discapacidad y la muerte son algunos de los efectos secundarios reportados por la ractopamina en varios animales, y si consume regularmente productos cárnicos de CAFO, ni si quiera se imagina lo que podría estar causando en su salud...
Muchas de las operaciones concentradas de alimentación de animales (CAFO) también utilizan hormonas para estimular el crecimiento, y estas prácticas rutinarias también están prohibidas en muchos otros países. Como se ha señalado por Rosenberg:7
"Las hormonas que son utilizadas en la ganadería de Estados Unidos están prohibidas en los países europeo, como el estradiol-17, acetato de trembolona, ​​zeranol y melengestrol. El zeranol puede tener más efectos que simplemente engordar a los mamíferos.
Es una ‘potente sustancia química estrogénica, como se demuestra por su capacidad para estimular el crecimiento y proliferación de células tumorales en el mama humano in vitro a potencias similares a las de la hormona estradiol natural y al conocido dietilestilbestrol carcinógeno,’ dice el Breast Cancer Fund.
Traducción: También podría estar vinculado a las altas tasas de cáncer de mama en Estados Unidos. No es de extrañar que Europa no quiere nuestra carne de res."

#3: Productos Químicos “Disruptores Endocrinos,” Incluyendo Plaguicidas

Muchos productos químicos comunes para el hogar son conocidos comodisruptores endocrinos, algunos de ellos se encuentran en los productos de plástico. Estos productos químicos son similares en estructura a las hormonas sexuales naturales, tales como el estrógeno, y pueden interferir con sus funciones normales.
Algunos de los ejemplos más generalizados incluyen bisfenol-A (BPA), PCBs, los ftalatos, el triclosan, pesticidas agrícolas, y retardadores de llamas.
Como señala Rosenberg, los disruptores endocrinos no sólo están relacionados con un riesgo elevado de infertilidad, bajo conteo de esperma, pubertad precoz, diabetes y otros problemas de salud. También han sido vinculados a la obesidad.
"A principios del 2003, la revista Toxicological Sciences8 abordó los efectos que los disruptores endocrinos tienen sobre el desarrollo fetal que probablemente juegan un papel en la obesidad del adulto,” Rosenberg escribe.
Curiosamente, se han encontrado que muchos productos químicos disruptores endocrinos promueven el aumento de peso específicamente a niveles por debajo de los tóxicos. Como se ha señalado por los autores de ese documento:
"Este artículo presenta datos que muestran que la actual epidemia de la obesidad no puede explicarse únicamente por las alteraciones del consumo de alimentos y/o disminución de ejercicio.
Hay un componente en la predisposición genética de la obesidad; Sin embargo, la genética no pudo haber cambiado en los últimos decenios, lo que sugiere que los cambios ambientales pueden ser los responsables de por lo menos parte de la actual epidemia de obesidad...
De hecho, muchos productos químicos sintéticos en realidad se utilizan para aumentar el peso en los animales. Este artículo proporciona ejemplos fascinantes de los productos químicos cuya toxicidad ha sido analizada por las pruebas estándar que dieron como resultado un aumento de peso en los animales a dosis más bajas en comparación con las causaron toxicidad evidente. Estos productos químicos incluyen metales pesados, disolventes, bisfenoles policlorados, organofosfatos, ftalatos, y bisfenol A. Este es un aspecto de los datos que generalmente han sido ignorados.”
Ciertos productos químicos agrícolas, el glifosato en particular, también pueden afectar su peso al eliminar las bacterias intestinales saludables. Las investigaciones recientes han demostrado que el glifosato causa perturbación extrema en las funciones y ciclos de vida de los microbios, y afecta preferentemente a las bacterias benéficas, lo que permite a los agentes patógenos se desarrollen... En los Estados Unidos, la gran mayoría del glifosato que consume proviene de los alimentos transgénicos (GE), azúcar, maíz, soya y cultivos de trigo convencionalmente disecados. Además de alterar su flora intestinal, el glifosato también aumenta los efectos dañinos de los otros residuos químicos procedentes de los alimentos y las toxinas ambientales.

#4: Endulzantes Artificiales

El negocio de los endulzantes artificiales se basa en la idea de que los sustitutos del azúcar o azucares bajos en calorías lo ayudaran a perder peso. Por desgracia, esto simplemente no es cierto. Las investigaciones han demostrado en repetidas ocasiones que los alimentos y bebidas artificialmente endulzados tienden a estimular el apetito, aumentan el deseo de carbohidratos, y estimulan el almacenamiento de grasa y aumento de peso.
Parte del problema es que los endulzantes artificiales engañar a su cuerpo haciéndolo pensar que va a recibir azúcar (calorías), y cuando el azúcar no llega, el cuerpo envía una señal pidiendo más, lo que resulta en antojos de carbohidratos. Esta conexión entre el sabor dulce y el aumento del hambre se puede encontrar en la literatura médica que data por lo menos dos décadas atrás.
Los endulzantes artificiales también producen una variedad de disfunciones metabólicas9 que promueven el aumento de peso. Una revisión en el 2010 en Yale Journal of Biology and Medicine10 es de especial relevancia, ya que ofrece un gran resumen histórico de los endulzantes artificiales y la evidencia epidemiológica y experimental que muestra que los endulzantes artificiales tienden a promover el aumento de peso. También ilustra que a medida que aumentó el uso de endulzantes artificiales, también aumentaron las tasas de obesidad. Según el autor de la reseña:
"Intuitivamente, las personas eligen endulzantes artificiales sin calorías en lugar de azúcar para perder o mantener su peso... Pero, ¿En realidad le ayudan a perder de peso los endulzantes artificiales? Sorprendentemente, los datos epidemiológicos sugieren lo contrario. Varios estudios de cohorte prospectivos a gran escala encontraron una correlación positiva entre el uso de endulzantes artificiales y el aumento de peso.”
Otro estudio, citado en un artículo reciente demócrata y Crónica,11 "encontró que los bebedores frecuentes de refrescos de dieta tenían aumentos circunferencia de la cintura que eran 500 por ciento mayor que los no bebedores de refrescos de dieta."

#5: Marketing Agresivo e Inteligente de los Alimentos Chatarra

Por último, pero no menos importante, está el tema de la comercialización de alimentos chatarra, que es especialmente perjudicial cuando está dirigido a niños. Los niños están siendo literalmente engañados y manipulados, afectando su potencial para la salud por las empresas de alimentos chatarra en busca de ganancias. Realmente no hay nada "accidental" en el aumento de las tasas de obesidad infantil cuando se toma en cuenta la comercialización engañosa... la mercadotecnia en los niños en realidad se ha convertido en una ciencia en toda la regla. Por ejemplo, "el NAG factor" ha sido estudiado hasta el punto de que los vendedores pueden saber sobre qué tipo de berrinches son más eficientes para lograr que los padres cedan a las demandas de sus hijos. 
Las vías de comercialización también han crecido de manera exponencial en los últimos 30 años, gracias a la rápida evolución de los avances tecnológicos. 
3
Lo que estamos viendo es un aumento de 360 grados en la "comercialización virtual,” diseñada para convertir a los niños en consumidores leales de toda la vida, y cuando se trata de los alimentos procesados, los niños están siendo engañados haciéndolos creer que los alimentos chatarra los harán saludables y felices. Sin embargo, la verdad, es diametralmente opuesta a este tipo de propaganda...
El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter14 advirtió recientemente que "la obesidad es una mayor amenaza para la salud global que el tabaco." La American Society of Clinical Oncology15(ASCO) también emitió recientemente una declaración de posición sobre la obesidad y el cáncer, en donde ellos también afirman que "la obesidad está superando rápidamente al tabaco como la principal causa prevenible de cáncer."
Durante la cumbre anual de la Organización Mundial de la Salud de este año, De Schutter solicitó a las naciones unir fuerzas para crear regulaciones más estrictas sobre los alimentos poco saludables, diciendo: "Así como los países se pusieron de acuerdo para regular los riesgos del tabaco, un convenio inteligente sobre dietas adecuadas tiene que ser creado."

Las Ramificaciones de la Salud de la Obesidad Pueden Ser Letales

La comida barata provoca gastos elevados de atención de salud. Se estima que las enfermedades relacionadas con la obesidad aumenten los costos nacionales de atención de la salud en 48 mil millones dólares anuales durante las próximas dos décadas.16 Las enfermedades atribuibles a la obesidad17 incluyen, pero no se limitan a las siguientes. Tenga en cuenta que mientras que la obesidad se asocia con el síndrome metabólico y las enfermedades de la siguiente tabla, no es su causa; simplemente un marcador. El vínculo común entre ellos es la disfunción metabólica, y el consumo excesivo de azúcar/fructosa es el principal factor. Así que aunque todavía no tenga signos clínicos de disfunción metabólica, el hecho de que este aumentando peso en exceso es una suficientemente señal.






Diabetes de tipo 2Cáncer (especialmente de mama, endometrio, colon, vesícula biliar, próstata y riñón18)Enfermedades cardiacas y corazón agrandado


Síndrome de ovario poliquísticoEnfermedad por reflujo gastroesofágicoHígado graso no alcohólico (NAFLD)

Incontinencia urinariaInsuficiencia renal crónicaEdema linfático/Linfedema

Síndrome de PickwickDepresiónOsteoartritis


Trastornos del sueño (incluyendo apnea del sueño)Embolia pulmonarHipertensión


HerniaDisfunción eréctilDemencia


CelulitisApoplejía/Paro cardiacoProblemas de lípidos


GotaEnfermedad de la vesícula biliarAsma



Su Peso Refleja Sus Opciones de Estilo de Vida

Como puede ver, un número de factores pueden contribuir a su problema de peso. Simplemente comer menos calorías y hacer más ejercicio por lo general no funciona muy bien, y la razón de ello se debe a que no todas las calorías son iguales. En lugar de enfocarse en las calorías, usted necesita enfocarse en la calidad de los alimentos que consume, y evitar la exposición a sustancias químicas. Muchas personas terminan muy disgustadas al intentar mejorar su alimentación, quejándose de que una vez que empiezan a leer las etiquetas, se dan cuenta de que "nada es seguro para comer." Si este es su caso, probablemente todavía este viendo las etiquetas de los alimentos procesados, tratando de averiguar cuáles son los "buenos" para usted, y ese es el problema.
La lista de ingredientes que debe evitar es casi interminable, y mantener un seguimiento de ellos puede ser muy desafiante. La respuesta es crear una lista de opciones saludables, que es mucho más corta y fácil de recordar. Y, cuando se trata de publicidad, tenga en cuenta que "alimentos reales" no adulterados rara vez o nunca son anunciados, así que si estás viendo un anuncio de un alimento que promete hacer maravillas en su salud, lo más probable es que sea engañoso…
La siguiente lista de tres consejos súper simples, fáciles de recordar no sólo mejorará su nutrición, sino que también lo ayudara a evitar un sinnúmero de exposiciones a sustancias químicas que pueden afectar su peso:
  1. Compre alimentos orgánicos y enteros, y cocine desde cero. En primer lugar, esto reducirá automáticamente su consumo de azúcar, que es la causa fundamental de la resistencia a la insulina y aumento de peso. Si compra productos orgánicos, también disminuirá su exposición a pesticidas e ingredientes transgénicos, y si intenta evitar los alimentos procesados, evitará automáticamente los endulzantes artificiales y grasas procesadas dañinas.
  2. Hablando de las grasas, la mayoría de las personas necesitan más de 50-85 por ciento de grasas saludables en su alimentación para una salud óptima. Las fuentes de grasas saludables que debe agregar su alimentación incluyen aguacates, mantequilla hechas de leche cruda de vacas alimentadas con pastura, productos lácteos orgánicos y sin pasteurizar, cocos y aceite de coco, aceite de frutos secos orgánicos sin calefacción, nueces crudas y semillas, yemas de huevo yemas de huevo de gallinas de pastoreo y carnes de animales alimentados con pastura. Para obtener un asesoramiento alimenticio más detallado, por favor échele un vistazo a mi Plan de Nutrición Optimizado.
  3. Opte por carnes de animales alimentados con pastura orgánica para evitar ingredientes manipulados genéticamente, pesticidas, hormonas, antibióticos y otros medicamentos que estimulan el crecimiento.
  4. Opte por envases y recipientes de vidrio para evitar los productos químicos disruptores endocrinos

viernes, 28 de noviembre de 2014

Aclarando dudas sobre el crudivorismo y la Raw Food

Por Max Crisol
raw food 11Con muchísima frecuencia nos vemos respondiendo a las mismas preguntas y dudas que surgen de las personas que no conocen de cerca el estilo de vida deAlimentos Vivos. Aquí hay algunas respuestas a las preguntas más comunes.

¿Os alimentáis solamente a base de ensaladas?

Cocina cruda NO es sólo ensaladas. Hay muchísimas técnicas. Hacemos pasta, sushi, croquetas, albóndigas, hamburguesas, lasañas, mousses, panes, crackers, quesos, yogures, salsas, arroces, cuscús, tartas, galletas… y también ensaladas, ¡claro! Se puede comer muy rico, auténticamente delicioso, y variado. Estoy segura de comer mucho más variado y sabroso que la mayoría de las personas que conozco que comen de manera convencional.


¿No es más difícil digerir los alimentos crudos?
Al contrario. A la larga se digiere mejor gracias a las enzimas digestivas intactas que introducimos con los alimentos y al mejor estado de la flora intestinal. Es un hecho. Tanto yo como todas las personas que conozco que se alimentan de este modo experimentan unas digestiones mucho más ligeras y armoniosas.

¿Y no lleva mucho tiempo preparar estos platos?
Comer crudos no exige siempre más dedicación. Hay platos muy elaborados, pero también hay muchos platos que se hacen en un abrir y cerrar de ojos, como un buen plato de espaguetis de calabacín espiralizado con salsa de tomates secos, un clásico que tardamos cinco minutos literales en preparar, menos de lo que se tarda en cocer la pasta convencional.

Pero para comer lo suficiente sólo con vegetales crudos, estaréis comiendo todo el tiempo…
La idea de que hay que comer más o más a menudo parte de la idea de que necesitamos un número concreto de calorías, un concepto mecanicista de la nutrición. Quien se alimenta de este modo sabe que no se trata de calorías. La energía es otra cosa. Es más, comer cocinado a menudo exige un esfuerzo extra que supone un gasto real de energía para digerir.

Sobre Max CriSol

Macu Cristofol SelMax CriSol  es la creadora y directora de Raw Food Málaga . Es una mujer multidisciplinar, ¡muy preparada! : Ávida lectora, filóloga, traductora, redactora, escritora,  profesora, investigadora, doula, nutricionista y cocinera autodidacta.
Realiza talleres, clases prácticas y charlas sobre Raw Food y Cocina Consciente.
Afirma esta malagueña: “La forma en que nos nutrimos puede transformarnos de un modo poderosísimo y esto es algo que todo el mundo debiera saber”.
Y dice sobre ella:
Desde niña me interesó la nutrición.
Siendo muy pequeña, compraba con mi madre en el mercado y el tendero me reservaba las frutas y verduras más pequeñitas para meterlas en mi propia cesta. Tenía mis utensilios de cocina a mi medida en casa y, mientras mi madre cocinaba en su olla grande, yo lo hacía en la mía, de mi tamaño.
Según íbamos cocinando, mi madre me iba explicando los beneficios de cada alimento que cocinábamos y me insistía en la importancia del equilibrio en el modo de alimentarnos.
Desde antes de que yo naciese, mi madre se interesó por la macrobiótica de Ohsawa difundida por Michio Kushi, de modo que nací y crecí familiarizada con el miso, el kuzu, las algas y el gomasio.
Según iba creciendo, una de mis pasiones fue investigar acerca del modo en que nos alimentamos, qué elegimos comer, cómo lo cocinamos, cómo lo comemos y qué efectos produce en nosotros.
Esta curiosidad me llevó a conocer varias teorías nutricionales que considero complementarias y que forman hoy parte de cómo entiendo la nutrición óptima humana: investigué sobre macrobiótica, nutrición energética, higienismo, las teorías del equilibrio acido/alcalino, la nutrición ortomolecular, el veganismo y la alimentación cruda.
Todo ello fue dejando un poso en mi forma de entender nuestra relación con la comida, que creo que va mucho más allá de los ingredientes y la preparación, aunque estos sean fundamentales.
He comprobado que la forma en que nos nutrimos puede transformarnos de un modo poderosísimo y esto es algo que todo el mundo debería saber.
¿Quieres cocinar y comer con sentido?
Va a ser muy interesante, sorprendente y divertido, ya verás.
Eso sí, como en todo lo que implica la consciencia, después no habrá marcha atrás.
¿Te atreves?



miércoles, 26 de noviembre de 2014

"La importancia de la alimentación en la historia.... " por el Dr. Karmelo Bizcarra


La dieta original que Dios proveyó a la raza humana era sin carne.
(Génesis 1:29)
La alimentación sana es uno de los factores más importantes que favorecen el
mantenimiento y la recuperación de la salud y ha sido considerado así a lo largo
de la historia.

Según Comby, el análisis de materias fecales fósiles demuestra que durante la
era mesolítica los humanos comían alimentos crudos.
En una inscripción en una pirámide Egipcia datada del año 3.800 a. C. se descubrió
esta grabación: “El ser humano vive de la cuarta parte de lo que come. De las
otras tres cuartas vive su médico”. 
Según Herodoto, historiador griego del siglo V a.C., los egipcios creían 
que los alimentos constituían el origen de todas las enfermedades.

Sócrates, a finales del siglo V a. C. recomendó moderación en la comida y en la
bebida, considerando que una persona debe comer sólo cuando tiene hambre y
beber cuando tiene sed. Los pitagóricos recomendaban una dieta vegetariana y
practicaban ayunos para mantener y recuperar la salud. 
Pitágoras, en un tratado que lleva el título Macrobioi, recomendaba el uso de 
una dieta frugal como medio de alcanzar una vida larga.

Hipócrates, célebre médico griego dijo “¡Qué tus alimentos sean tu medicina, que
tu medicina sea tus alimentos!”. Galeno, el médico más célebre entre los últimos 
clásicos, consideraba que una adecuada elección de alimentos era fundamental 
para una vida larga y sana. En el Corpus Hipocraticus aparece escrito: “la carne 
de vaca causa exacerbación de los desórdenes melancólicos y resulta difícil de 
digerir”.
Karl Grosschmidt y colaboradores, analizando restos óseos, señalan que los
gladiadores romanos se nutrían fundamentalmente de cereales, albaricoques y
 frutos secos, en la creencia de que estos alimentos les otorgaban energía y 
fuerza para el combate.
Esta idea tomada de los hipocráticos fue el tema central de los escritos médicos
durante la Edad Media y de los primeros textos científicos. En el siglo X, el 
famosísimo Regimen Sanitatis Salernitanum, de la Escuela de Salerno, poema 
dedicado a la dieta, dice en sus primeros versos: “Si te faltan médicos, sean tus 
médicos estas tres cosas: mente alegre, descanso, dieta moderada”.

Ovidio y Plutarco se manifestaron en contra del sacrificio de animales para
comer. Plutarco creía que la carne era injuriosa para la salud porque traía 
“opresiones dolorosas e indigestiones nauseabundas” y “enfermedad y pesadez 
al cuerpo”.
Para los médicos árabes, como señala Pedro Laín Entralgo en su libro Historia
de la Medicina, la dietética era la base del tratamiento, e incluso todo el 
tratamiento si la enfermedad no pedía recursos más enérgicos. Ni la cirugía, 
ni la farmacología estaban autorizadas antes de ensayar todas las posibilidades 
de la medicina dietética.
La convicción de que la dieta era un elemento fundamental en la salud y en la
longevidad dio lugar a una gran variedad de estudios a partir del siglo XIII, entre
ellos los de Roger Bacon.
En el siglo XVI, Ambroise Paré afirmaba que la dietética era “la segunda parte de
la medicina, la que alivia las enfermedades por el buen modo de vivir”.
En el siglo XVII, el médico inglés George Herbert afirmó: “quien quiera que 
haya sido el padre de la enfermedad, una mala dieta fue su madre”.

A finales del siglo XVIII el autor alemán C.W. Hufeland publicó una obra cuyo
título es: Macrobiótica o El arte de prolongar la vida humana.
Es curioso cómo la palabra receta sirve tanto para definir la elaboración de un
plato como para prescribir un medicamento a un enfermo. La dieta, desde 
la antigüedad, fue la primera forma de curar al enfermo. Sólo cuando no era 
suficiente o eficaz se pasaba a un tratamiento: farmacológico o quirúrgico. 
Debemos tener en cuenta lo importante de una alimentación sana porque con 
los alimentos nos construimos y con los alimentos nos destruimos.

Un médico londinense del siglo XVIII, George Cheyne, se convenció de que la
carne “acorta la vida, engendra malestar crónico y una vejez decrépita”. 
El poeta romántico Shelley publicó en 1813 un folleto con gran contenido 
emocional titulado A Vindication of Natural Diet (Una reivindicación de la 
dieta natural).
Con la visión de uno de los primeros higienistas del siglo XIX, la fisiología tiene
que ser congruente con la moralidad. En palabras actuales podríamos
 decir ciencia con consciencia.

Con fecha del 30 de setiembre de 1847 (para otros autores en 1842), 
abstencionistas del consumo de carne de toda Inglaterra se reunieron en 
Ramsgate, Kent, para fundar la Sociedad Vegetariana. Fue en esta reunión 
fundacional donde se acuñó el termino “vegetariano”, que a diferencia de lo que 
podríamos pensar no viene de vegetal, sino del latín “vegetus”: animado o 
vigoroso, lleno de vida, vivaz, activo. 
Vic Susman nos dice que la palabra vegetariano deriva del latín “vegetus” 
que significa “completo, fresco, lleno de vida”, tal como se utilizaba en el 
antiguo término latino “homo vegetus”, aplicado a una persona 
vigorosa física y mentalmente activa.
La palabra vegetal deriva etimológicamente de la palabra latina vegetare:
 animar, vivificar, crecer, impulsar.

Ludwig Andreas Feuerbach creía que el ser humano es el resultado de su alimentación:
“El hombre es lo que come”, escribió.
En estas páginas que lees puedes encontrar algunos consejos que te pueden
ayudar en el camino de la alimentación y la salud. Recuerda que no tendrás 
“recetas mágicas”, sino herramientas para trabajar tú mismo en el camino hacia
 la salud y la verdad. Consejos como los extraídos de un libro llamado Refranerillo
 de la Alimentación del Dr. Castillo, editado en el año 1940, te ayudarán. En dicho 
libro se recogen refranes y dichos populares como los siguientes: “El que bien 
come bien digiere, solo de viejo se muere”, “Cena temprano y vivirás sano”, 
y otro que dice “Comer y beber sentado y dormir echado”. Este último lo dedico 
a las madres que se preocupan tanto de atender a la familia que no se sientan ni 
para comer. 
Otro dicho muy sabio, “Quien come de más, menos tiempo comerá”.
Otros refranes nos recuerdan “Fruta cara no es sana”, “Carne y pescado en una
comida, acortan la vida”, “Pan casero de ese quiero”, y eso que en aquel entonces 
no se añadían las porquerías químicas que se le añaden hoy.
Respecto de la tranquilidad y el bienestar a la hora de comer, este otro que decía:
“Más vale pan con amor que gallina con dolor”. El siguiente dicho popular que 
apoya unas ideas más favorables a la salud dice “Quien comió hasta enfermar, 
ayune hasta sanar”.
Para mí una alimentación sana es aquella que puede mantener la salud y además
ayuda a recuperarla cuando alguien se encuentra enfermo.
Es también la más agradable, en su estado natural, para la mayoría de los sentidos.
Para el sentido del gusto las frutas y las verduras, en su estado natural y sin
ningún tipo de transformación, ni condimentación, son los alimentos más agradables.
La mayor parte del resto de los comestibles, además de los mal llamados 
“alimentos”,necesitan ser fritos, refritos, condimentados, endulzados... y
transformados con el fin de que sean agradables al gusto.
Para el olfato es muy agradable el aroma de los alimentos sanos, especialmente
la fruta. En su estado natural, recién recogida después de una buena maduración
en el árbol, la manzana tiene un aroma muy diferente al de la carne o pescado
crudos por ejemplo, y el olor de las fruterías es mucho más agradable que el de las
carnicerías o las pescaderías. Que nos perdonen los que trabajan buenamente en
estas últimas pues no se trata de fastidiarles.
Los diferentes y bonitos colores de las frutas y de las verduras, tan agradables
para el sentido de la vista, indican que estamos de nuevo ante los alimentos más
sanos y beneficiosos para nuestro organismo. Incluso para el sentido del tacto las
frutas, las verduras, los frutos secos...
 son más agradables que otros alimentos, antes de ninguna transformación.

Hace unos años publicaron en los periódicos la noticia de que en los Estados
Unidos los niños pequeños dibujaban una bandeja con muslos y pechugas de
pollo cuando se les pedía que dibujaran una gallina o un pollo. El niño de las
grandes ciudades no era capaz de comprender que lo que había en la bandeja,
alguna vez hubiera tenido vida. No nos resultaría fácil comer la carne si la 
tuviéramos que preparar desde el principio, comenzando por afilar el cuchillo.

Además, hemos de ser conscientes del precio de nuestros caprichos. 
Con frecuencia los países más ricos marcan la agricultura que desarrollan los 
países pobres. Fuerzan los monocultivos de ciertos productos con los que 
“disfrutan”: cacao, café, tabaco; o cereales y soja que sirven de pienso para los 
animales que crían.

Como se ve en la película We Feed The World (Nosotros alimentamos al mundo),
el 90% de la soja que se utiliza para fabricar piensos para animales en Europa,
provienen del otro lado del océano. En Brasil, país mayor exportador de soja del
mundo, muchas personas pasan hambre o carencias nutritivas graves. Hay zonas
que sufren deforestación para cultivar la soja con la que en Europa alimentamos al
ganado. En otros lugares pobres se hace monocultivo de cacao o tabaco, por ej.,
que se dirige, claro está, hacia los países ricos, sustituyendo a campos de maíz o
patatas para su propio consumo.

En un organismo vivo, como es la Tierra, en continuo equilibrio en sí misma,
en homeostasis aplicando un término médico, lo que derrochamos por un lado 
provocará carencias por otro. Es momento de ser conscientes de que somos
 inquilinos del planeta y no sus dueños y cambiar nuestra actitud antes de que 
sea tarde.

El comportamiento alimentario se ha modificado en las últimas décadas debido
a varios factores, entre ellos el hecho de que la mujer se haya incorporado al
trabajo fuera del hogar y los nuevos sistemas de organización familiar. Ello ha
potenciado el consumo de alimentos no perecederos, de los congelados y de los
platos preparados con las consecuencias perjudiciales para la salud.
Sin embargo es recomendable seguir una alimentación a base de frutas, verduras,
cereales integrales, frutos secos, legumbres… que permiten que el cuerpo se
equilibre y se autorregule.
Las sustancias nutritivas que aportan en forma de vitaminas y otras sustancias
antioxidantes son protectoras del organismo y nos ayudan a mantener el peso del
cuerpo en un nivel saludable.
En una alimentación sana no es tan importante la cantidad de calorías sino la
vitalidad de los alimentos, vitalidad recogida de la Naturaleza durante el proceso
de maduración. Más importante que la cantidad de calorías es la calidad de dichos
alimentos. Cuando los científicos indican las calorías del alimento se refieren a la
cantidad de calor producida cuando el alimento se destruye o se quema. Esto se
mide en calorías o mejor dicho en kilocalorías. Pero este es sólo un aspecto de la
energía. La energía vital del alimento aún no es medible por ningún aparato
actual, pero existe. Por detrás de la materia física hay una organización energética
que mantiene unida a la materia en una forma, consistencia y color determinados.
Algún día se descubrirá que la forma y el color de cada verdura y fruta 
es la plasmación física de fuerzas invisibles que crean y preservan la planta.

Los alimentos naturales y sanos son mucho más que calorías y proteínas, son
“flujos” de energía, de la Energía Vital de la Naturaleza que nuestro organismo
puede fácilmente transformar. El organismo humano digiere y descompone 
el alimento, para luego convertirlo, humanizarlo y hacerlo suyo. 
Un alimento no puede penetrar directamente en el cuerpo, antes que nada tiene 
que perder toda impronta o recuerdo de su estructura antes de poder 
transformarse en organismo humano o de ser “in-corporado”.

Las frutas, las verduras, los frutos secos, los cereales integrales, las legumbres…
son regalos del Sol y del universo que vitalizan al mismo tiempo la Tierra,
el Agua, y el Aire para que nos mantengan con buena vitalidad. Nos alimentan no
sólo las calorías sino la vida que hay detrás de la forma, la fuerza vital que 
mantiene unida la forma. Cuando esta fuerza desaparece se descompone el 
alimento.
 No importa tanto las calorías, el calor de combustión, sino la vida que puede
 aportar o robar. 

A través de la clorofila la planta asimila la luz y la hace fisíca-química. La
vida es luz solar transformada, luz cósmica condensada y materializada.
Las frutas y las verduras tienen azúcares, almidones, proteínas, minerales,
vitaminas... tienen también otros “elementos” que no podemos olvidar: los colores,
los aromas, la energía vital recogida y destilada de los cuatro elementos de la
naturaleza. Estos últimos elementos sutiles, aunque todavía poco estudiados, son
necesarios para la buena vitalidad de nuestro cuerpo y también ayudan al equilibrio
de nuestra mente y corazón.

Las frutas y las verduras siguen teniendo actividad vital aún después de ser
recogidas; especialmente la fruta, que sigue madurando fuera del árbol y por ello
hay que considerarlas como lo que son, verdaderos “alimentos vivos”. 



La alimentación sana nos ayuda a mantener la vida y estimula la fisiología en equilibrio del
cuerpo, haciéndolo receptivo incluso a la “alimentación” sutil que recogemos a
través de la respiración y a través de los órganos de los sentidos, siguiendo las
ideas de Rudolf Steiner. Los órganos de los sentidos, como dice Steiner, captan
procesos cósmicos que nos alimentan.
En nuestro organismo, como indica este autor, no sólo tenemos un organismo
Físico, tenemos además un organismo Acuoso, un organismo Aéreo y por último,
el más sutil, un organismo Calórico. Y todos ellos se ven favorecidos con una buena
comida, con una saludable nutrición.

Una persona puede estar semanas sin comer, y en eso consta la terapia de ayuno;
sin beber apenas unos días, sin respirar solamente unos cinco minutos y sin
luz del Sol y del Cosmos no podría sobrevivir en nuestro planeta ni unos cuantos
segundos. Cuanto más sutil es el alimento, menos tiempo podemos vivir cuando
nos falta. 

En el momento que contemplamos un bello paisaje, una obra de arte o a
la persona querida que en tiempo no veíamos, también nos alimentamos y nos
sentimos más alegres, sueltos e incluso jóvenes. Los ojos captan la energía sutil de
la luz y lo que vemos nos ayuda a curarnos o a enfermarnos. El cuerpo también se
alimenta de los sonidos, y por eso nos curamos cuando oímos la palabra de apoyo
o cariño del ser querido o los sonidos de la naturaleza viva, y por el contrario,
enfermamos con el ruido de las ciudades o cuando nos insultan.

El ser humano se alimenta de todos los elementos que forman nuestro
Universo: del contacto con la Naturaleza, del aire que respira, del agua que bebe o
la contenida en los alimentos vivos, y del Sol, origen y “alma” de nuestro sistema
planetario, de donde surge la chispa de vida que nos mantiene. 

El organismo humano está formado por más del 70% de agua, no somos polvo,
verdaderamente somos agua. Las frutas y las verduras son los alimentos que
más agua contienen, agua destilada y vitalizada que sirve para revitalizar el 
organismo acuoso que conforma nuestro cuerpo.

Dr. Karmelo Bizkarra Maiztegi. Médico.
Es Licenciado en Medicina por la Universidad de Bilbao, ahora universidad del 
País Vasco, en el año 1979. 
Director médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe en Arizaleta-Navarra. Se ha 
formado en medicina Psicosomática, en teoría Reichiana, terapia Bioenergética y en medicina Antroposófica. Especialista en Educación para la Salud, se dedica desde el año 1980 a buscar y desarrollar nuevas vías en el tratamiento físico y psicoemocional de la enfermedad, a partir de su formación inicial en Higiene Vital. 
Su quehacer médico se desarrolla a través de un programa de integración de la salud física con la salud psicoemocional. La alimentación sana, el ayuno, la consciencia corporal, el despertar de los sentidos, el contacto con la naturaleza, el trabajo psicocorporal, la expresión emocional y las relaciones humanas trabajadas en dinámicas de grupo, son parte de su programa de salud.
Ha colaborado en varias revistas especializadas y es autor de libros en la línea de una educación para la salud: La enfermedad, ¿Qué es y para qué sirve? (Obelisco, 1989), Alimentos para la salud (Zuhaizpe, 1991), Cuidarte para Curarte, la Vía de la Salud Natural (Dilema, 2005), Encrucijada Emocional, Miedo (ansiedad), tristeza (depresión), rabia (violencia), alegría (euforia)( DDB, 2005), El poder curativo del ayuno (DDB, 2007) Bizitzeko edo sendatzeko (en euskera) (Elkar, 1986).
Profesor de los Postgrados de Medicina Naturista en la Facultad de Medicina de Zaragoza, Barcelona (Les Heures) y Santiago de Compostela. 
Profesor de Medicina Antroposófica en el Programa para la formación del Certificado Internacional de Médico Antroposófico. 
Profesor del Programa de Enfermería Antroposófica.

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