miércoles, 12 de agosto de 2020

Cómo utilizar los alimentos fermentados japoneses









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Obtuve un Master en Dietética y Nutrición, y una especialidad en Tratamiento Psicológico de la Obesidad y Trastornos del Comportamiento Alimentario


Resulta paradójico que los humanos nos preguntemos constantemente si estamos solos en el Universo, cuando en nuestro intestino tenemos un universo de bacterias que cuida de nuestra salud y bienestar. A pesar de ello, solemos agredir a nuestros aliados intestinales con la incorporación excesiva de antibióticos en nuestros alimentos y la utilización de métodos de conservación demasiado agresivos con los alimentos fermentados
La fermentación de los alimentos es un proceso de conservación alimentaria excelente y muy beneficioso para nuestro organismo, al contrario de la industrial que ha quedado obsoleta.
No hay mayor necedad que la de destruir a quién nos beneficia y no hay mayor soledad que la de aquellos que siguen esperando una respuesta del Cielo, cuando en su intestino podrían encontrar todas las respuestas.

La importancia de los alimentos fermentados en una dieta saludable.

Los alimentos fermentados japoneses son una garantía de salud y supervivencia de nuestra flora intestinal, que en sí misma constituye un sistema ecológico complejo que a su vez garantiza nuestra salud y supervivencia como especie.  Es tal la importancia de los alimentos fermentados que deberían formar un grupo aparte como lo hacen la fruta y verduras o las legumbres.
Cualquier dieta que se considere saludable debería incluirlos en abundancia y , sobre todo, en variedad

 Si analizamos la dieta mediterránea en profundidad, encontraremos que Grecia (y no Francia) es el país europeo con mayor consumo de queso (un alimento fermentado). Lo mismo podemos decir de la costumbre griega de tomar yogur (otro alimento fermentado).
Y que podemos decir de la dieta italiana en la que el queso es un alimento muy valorado, lo mismo que otro fermentado como el vino.
Prometo dedicar un artículo para analizar la controversia del queso.

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Los alimentos fermentados sonla clave de la delgadez, salud y longevidad.
La clave de la delgadez, salud y longevidad.

¿Se ha estudiado la importancia de los alimentos fermentados en la dieta mediterránea?

¿Podemos considerar que la dieta mediterránea tiene la misma variedad y riqueza de alimentos fermentados que otras dietas saludables? Salvo el queso, el vino, el yogur y los encurtidos , muy poca importancia se le ha dado a los fermentados en la dieta mediterránea.
Hoy en día empezamos a conocer la importancia de nuestra flora intestinal, los alimentos fermentados y su relación con determinadas enfermedades y con los índices de salud y bienestar.
Sabemos que los humanos han estado consumiendo alimentos fermentados desde el neolítico.
Los alimentos fermentados son esenciales para nuestra salud:
  • Son una fuente de probióticos que enriquecen nuestra flora intestinal.
  • Nos ayudan a hacer la digestión.
  • Nos aportan de nutrientes fáciles de asimilar.
  • Mejoran nuestras defensas.
El proceso de fermentación mejora la disponibilidad de los nutrientes para ser absorvidos y aumenta la cantidad de nutrientes que tenía el alimento antes de fermentar.
Anulan los efectos de antinutrientes que pueden tener muchos alimentos y mejoran la absorción de los todos los nutrientes presentes en el alimento.
Durante el proceso de fermentación aumenta la síntesis de enzimas que a su vez, favorecen la absorción de minerales, vitaminas, flavonoides, polifenoles y fitosteroles.

¿Cuál es el secreto de la delgadez, salud y longevidad que caracteriza a la dieta japonesa?

La dieta japonesa proporciona uno de los mejores ejemplos de dieta saludable y una de sus características fundamentales es que utiliza los alimentos fermentados con gran profusión y variedad. En Japón se consumen alimentos fermentados todos los días y más de una vez al día.
En muchas regiones de Japón, gracias a su clima húmedo y de veranos calurosos, es muy fácil producir alimentos fermentados y se ha hecho desde siempre. He incluido, más adelante, una lista y descripción de los alimentos fermentados principales de esa dieta para compararla con la mediterránea.
Si comparamos los alimentos fermentados de nuestra dieta occidental, o de la dieta mediterránea, con los de la dieta japonesa observaremos una diferencia substancial en calidad y en cantidad. Pero el principal problema es que en Occidente los métodos de producción y conservación alimentaria son tan agresivos con los “alimentos vivos” (los fermentados), que han sido una de las principales causas de que los alimentos fermentados hayan desaparecido de nuestras mesas o sean de una calidad bastante mediocre.
En este artículo quiero darte a conocer este grupo de alimentos y aconsejarte que incluyas algunos en tu alimentación habitual.


los alimentos fermentados son muy importantes en una dieta saludable.
la importancia de los alimentos fermentados en una dieta saludable.

Diferentes tipos de alimentos fermentados japoneses:

Tsukemono:

  • Es un término que se refiere a los vegetales encurtidos. Hay más de cien variedades y diferentes técnicas de encurtido.
  • Se encurten distintos vegetales desde el daikon (rábano japonés), la ciruela o melocotón ume (umeboshi), la pera asiáticanabospepinoberenjenazanahoria, el jengibre y cualquier otra verdura de temporada.
El Tsukemono, dada su variedad, se puede utilizar para acompañar cualquier tipo de comida. No es extraño que las famosas bolas de arroz onigiri, se rellenen con umeboshi. El tsukemono es un elemento que no puede faltar en cualquier comida, como ocurre con el arroz y la sopa.
Es un habitual de la cocina washoku (tradicional) y de la cocina kaisei (de alto nivel); se utilizan para acompañar al sake y con frecuencia es, un plato obligado en cualquier izakaya (pequeña taberna tradicional).
El mejor tsukemono es el de elaboración tradicional como se hace en las aldeas. Es caro, porque ha de hacerse a la manera tradicional, lleva tiempo y requiere mucho trabajo.
En su elaboración se suele utilizar el miso (fermento de soja que contiene sal marina rica en yodo) o vinagre de arroz, sal marina sin refinar (yodo), alga kombu (yodo), gambas secas o pescado seco (yodo).
El yodo es un excelente antiséptico para determinados tipos de gérmenes que podrían estropear el alimento fermentado y enriquece al fermentado en este mineral, también se utilizan mondas de cítricos, jengibre, cebolla, shitake seco, shisho.
Como ves se utilizan fermentados para hacer más fermentados, porque son los que aportan los gérmenes necesarios para hacer la fermentación.


el natto es un alimento fermentado de la soja.
el natto es un buen estimulante del sistema inmunitario

Fermentos de la soja:

Dependen del tipo de fermentación:
  • Fermentación bacteriana: de ahí se obtiene el natto; y si es
  • fermentación a base de mohos y/o levaduras: de ahí se obtiene el tempé, miso, tamari que es salsa de soja sin nada más y la salsa de soja, más popular, que contiene trigo (gluten).
Los fermentados estimulan toda la función digestiva: estómago, hígado, páncreas y flora intestinal. Mejoran la digestiónfacilitan la absorción de nutrientes, fomentan la síntesis y fabricación de algunas vitaminas (K). Trabajan para nosotros.
Uno de los órganos linfáticos más complejo y más grande del organismo como son las placas de Peyer que están en el intestino. Los fermentos de soja con sus bacterias y enzimas, mejoran la función linfática e inmune, nos ayudan a prevenir el cáncer y en gran medida, favorecen la absorción de las isoflavonas y otros antioxidantes.
También previenen la formación de placas de ateroma, regulan el nivel de LDL colesterol, mejoran la función del endotelio vascular. Las isoflavonas ayudan a controlar la hipertensión, aunque el contenido en sal de los fermentados sería perjudicial para la hipertensión si se abusa de los mismos.
Mejoran la circulación en general, lo que junto con los antioxidantes y las vitaminas K y grupo B mejoran la capacidad intelectual.
Por ejemplo, el natto es el alimento fermentado que contiene más isoflavonas y vitamina K2, que es también importante para la coagulación y la osificación, además contiene natokinasa que es una enzima que ayuda a regular la coagulación sanguínea, previene la formación de trombos en corazón y cerebro y tiene un buen contenido en calcio.
El problema es su sabor, que no es muy atractivo para un occidental.
Los fermentados han de consumirse al estilo de la cocina japonesa para que sean más eficaces y no resulten indigestos.


tipos de fermentados de soja
diferentes fermentados de soja.

Licor de arroz

Sake

El sake para cocinar es el Ryorishu, que contiene un pequeño porcentaje de sal, porque no se utiliza para beber. Es más barato porque no paga una  licencia de alcohol y solo se utiliza para cocinarno lo bebas, no te gustará. El sake se añade con frecuencia al caldo dashi para endulzarlo, (aunque en Japón también se utiliza demasiado el azúcar refinado para añadir a los guisos y endulzarlos).

Mirin

El Mirin es otro vino de arroz (es un alimento fermentado) que es mucho más dulce que el sake y tiene como misión añadir sabor dulce. El sabor dulce siempre va primero por que es más delicado y podría quedar enmascarado por otros sabores más fuertes. Como ves los japoneses no dejan nada al azar. Saber cocinar y saber comer son indispensables para estar bien alimentado. No se trata de comer dos o tres o una larga lista de alimentos saludables; el cómo comer es más importante que el qué comer.
El Mirin es uno de lo grandes condimentos de la cocina japonesa con la salsa de soja, el miso y el caldo dashi. Al ser tan dulce se utiliza sobre todo para cocinar el pescado y evitar el olor a pescado.
  • El Hon mirin es el vino que se puede beber, tiene un 15% de alcohol, es el de más calidad.
  •  El shio mirin es el que se utiliza en cocina, tiene un pequeño porcentaje de sal.
  • El shin mirin, es un sucedáneo del mirin con solo 1% de alcohol, contiene muchos sucedáneos y es más industrial y de peor calidad.
Kazu suke
Son los restos de arroz de la elaboración del sake, sirve para encurtir verduras, el pollo, el cerdo y pescados como el salmón, bacalao, palometa y besugo rojo.
Con el Kazu suke se elabora un tipo de sake llamado doburoku, que tiene mucho cuerpo, es de aspecto lechoso y contiene algunos granos de arroz en su interior. Este fermentado contiene mucha más fibra y proteínas que el arroz (Es más que una bebida).

Nuka zuke:

Es un tsukemono que se hace utilizando el Kome nuka, que es el salvado del arroz, de esta manera los vegetales están más crujientes que con otras formas de fermentación ya que el salvado ayuda a encurtir en un ambiente carente de humedad.


la salsa de soja es un alimento fermentado y algo más que un condimento.
La salsa de soja es mucho más que un simple condimento.

Fermentados de mariscos y pescados:

Shiokara:

Alimento fermentado elaborado a base de pascados, maríscos y vísceras de los mismos.

Shottsuru:

Se utiliza con el liquido resultante de fermentar el pescado en salmuera,

Ishiru

Es una salsa que se hace con cabeza de calamar y entrañas de pescado, pero también puede hacerse con sardinas en escabeche saladas y fermentadas.

Amazake:

Literalmente significa sake dulce. Se obtiene de fermentar el arroz solamente un día, para evitar que se produzca alcohol.
  • Favorece e tránsito intestinal por su gran contenido en fibra.
  • Aporta vitaminas B1, B2, B6, aminoácidos, biotina, ácido pantoténico e inositol.
  • Es muy fácil de digerir.
  • Es un buen sustituto de la leche y/o del azúcar.
Los alimentos fermentados son alimentos vivos, por lo que han de añadirse al final de la cocción para no destruir los gérmenes o enzimas que contienen. Cocinarlos de otra manera supone no aprovechar todas sus cualidades.
Te recomiendo el miso y el tempé si quieres introducirte en el mundo de los fermentados.
Casi todos los fermentados parten del Koji, así se denomina al arroz que contiene el moho Koji-kin (Aspergillus oryzae). Este moho se encarga de actuar sobre el arroz que es un ingrediente común de muchos alimentos fermentados.
Si tuviese que destacar algo de la dieta japonesa, sería la utilización de los alimentos fermentados haciéndolos trabajar en equipo con otros alimentos, y lo destacaría por encima de las cualidades del té verde, del que se ha exagerado su importancia en la dieta japonesa por otros intereses ajenos a informar y educar en nutrición.
La información contenida en este artículo ha de complementarse con el vídeo que la acompaña puesto que su contenido es diferente y complementario.


Los alimentos fermentados deberían estar más presentes en nuestra alimentación.
¿Crees que los alimentos fermentados deberían estar más presentes en nuestra alimentación?

martes, 11 de agosto de 2020

Dieta GAPS









¿Que es GAPS? Tomado de la página http://www.gaps.me

El síndrome del intestino y la psicología (GAPS), es una condición que establece una conexión entre las funciones del sistema digestivo y las del cerebro. El término fue creado por la doctora Natasha Cambpbell-Mc-Bride, (máster en nutrición humana y máster en neurología) en 2004 después de trabajar con cientos de niños con problemas psiquiátricos y neurológicos, como trastornos del espectro autista, déficit de atención de hiperactividad (TDA/TDAH), esquizofrenia, dislexia, dispraxia, depresión, trastorno compulsivo obsesivo, trastorno bipolar, otras condiciones psiquiátricas y trastornos neuro-psicológicos.
La Dra. Campbell nos dice:

Vivimos en un mundo de epidemias sin desplegar. Los trastornos del espectro autista, El déficit de atención con y sin hiperactividad (TDA/TDAH), la esquizofrenia, la dislexia, la dispraxia, la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno bipolar y otras condiciones psiquiátricas y trastornos neuro-psicológicos en niños y adultos y que cada vez están sucediendo con más frecuencia.
Cuando examinamos a estos pacientes en la clínica, encontramos que además de padecer de las llamadas enfermedades de la mente, también están físicamente enfermos. Padecen de trastornos digestivos, malnutrición, alergias, asma, eccema, cistitis crónica, cándida y generalmente son muy quisquillosos para la comida. Estas condiciones representan una parte típica del cuadro clínico.
Después de estudiar cientos de casos de condiciones neurológicas y psiquiátricas en muchos niños, ha surgido un cuadro típico de la salud de las madres de estos niños. Una madre típica moderna seguramente no amamantó a su hijo cuando éste era un bebé, la razón de ello es que durante los años 1960 a 1970, ésto no estaba de moda.
¿Por qué es ésto tan importante? Porque se sabe claramente que la flora de los infantes alimentados con el pecho es diferente a las de los bebés alimentados con fórmula. Los bebés alimentados con fórmula tienen comprometida su flora intestinal y los predispone más tarde en su vida a muchos problemas de salud.
Al tener una flora comprometida desde el inicio, se asume generalmente que la madre ha tomado varios cursos de antibióticos desde su niñez y adolescencia debido a haber sufrido de algunas infecciones. Es un hecho bien conocido que los antibióticos tienen un efecto dañino en la flora intestinal, porque acaban con las cepas beneficiosas de las bacterias en el intestino. Otro escenario típico es que a la edad de 16 años o a veces antes, las madres “modernas” empiezan a tomar la píldora anticonceptiva por varios años antes de quedar embarazada. La píldora anticonceptiva tiene un efecto devastador en la bacteria beneficiosa del intestino. Una de las principales funciones de la bacteria “buena” en el intestino es la de controlar acerca de 500 diferentes especies de patógenos (malos) y microbios oportunistas, que han sido descubiertas por los científicos. Cuando la bacteria beneficiosa se destruye, los oportunistas tienen la oportunidad de crecer en grandes colonias ocupando grandes partes del tracto digestivo.
De hecho, de acuerdo a la evidencia clínica de disbiosis intestinal (flora intestinal anormal) están presentes en casi el 100% de las madres de los niños con condiciones neurológicas y psiquiátricas. Los problemas más comunes de las madres son los los problemas digestivos, las alergias, la autoinmunidad, la fatiga crónica, el síndrome pre-menstrual, los dolores de cabeza y los problemas en la piel.
Si un bebé no adquiere una flora intestinal apropiada, entonces no podrá digerir y absorber los alimentos adecuadamente, desarrollando de esta manera deficiencias nutricionales. Esto es lo que observamos con los niños y adultos con dificultades de aprendizaje, problemas psiquiátricos y alergias. Muchos de estos pacientes están malnutridos”
El psiquiatra francés Phillipe Pinel (1745-1828), padre de la psiquiatría moderna, concluyó en 1807, después de trabajar con pacientes con problemas mentales durante muchos años, lo siguiente: “La sede principal de la locura se ubica en la región entre el estómago y los intestinos”
La dieta para GAPS
El GAPS es básicamente un trastorno digestivo y debe ser tratado como tal.
Se ha inventado una dieta, una muy eficaz con más de 60 años de experiencia y un excelente historial de ayuda a personas con toda clase de trastornos digestivos, incluyendo algunos tan devastadores como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Esta dieta se denomina dieta de carbohidratos específicos (SCD, por sus siglas en inglés y explicada anteriormente)
La dieta apropiada para pacientes con GAPS está basada en gran parte en la dieta SCD. Sin embargo, a lo largo de los años la Dra. Campbell ha tenido que ir introduciendo algunas modificaciones en esta base para adaptarla a sus pacientes. Con el paso de los años, sus pacientes han acabado por llamarla “la dieta GAPS”.
ETAPA 1. Primera fase:
Introduzca los caldos de carne y pescado preparados en casa. Estos proporcionan los nutrientes necesarios para las células de crecimiento rápido de la mucosa intestinal y ejercen un efecto calmante en cualquier área de inflamación del intestino. De esta manera ayudan a la digestión. Durante siglos se han utilizado como remedios caseros para la curación del tracto digestivo. No utilice los sobres o las pastillas de caldo concentrado disponibles en el mercado. Estos no curan el intestino, están altamente procesados y llenos de ingredientes perjudiciales. El caldo de pollo es especialmente suave para el estómago y es muy bueno para empezar. Para preparar el caldo de carne correctamente, se necesitan las articulaciones, los huesos, una pieza de carne con hueso, un pollo entero, menudillos de pollo, ganso, palomas, faisanes u otras aves. El uso de los huesos y las articulaciones es esencial ya que proporciona sustancias curativas que la carne magra no aporta de igual manera. Pida al carnicero que parta por la mitad los huesos tubulares grandes, para que pueda sacar la médula ósea después de la cocción. Agregue los huesos, las articulaciones y la carne en una cacerola grande y cúbralo con agua; agregue al gusto sal natural sin procesar y algunos granos de pimienta negra un poco machacados. Llevar a ebullición, tapar y cocinar a fuego lento durante 2,5-3,5 horas (si se utiliza una olla lenta, puede prepararlo durante la noche). Se puede elaborar caldo de pescado de la misma manera con un pescado entero y con las aletas, las espinas y las cabezas. El caldo de pescado estará listo en 1-1,5 horas. Después de cocinar, retire los huesos y la carne y páselo por un tamiz para eliminar los huesos pequeños y los granos de pimienta. Desprenda los tejidos blandos de los huesos lo más que pueda para añadirlo más tarde a la sopa. Es importante comerse esos tejidos blandos. Extraiga la médula ósea de los huesos tubulares mientras aún estén calientes: golpee la zona del hueso en una tabla gruesa de madera. Los tejidos blandos y gelatinosos que rodean los huesos y la médula ósea proporcionan uno de los mejores remedios para la curación del revestimiento del intestino y el sistema inmune. El paciente necesita consumirlos con cada comida. Quite también todos los tejidos blandos de las espinas y las cabezas de pescado para agregarlos más tarde a la sopas. La carne o el caldo de pescado se mantendrán en la nevera durante varios días y también se pueden congelar. El paciente debe continuar bebiendo caldo de carne caliente todo el día, con las comidas y entre las comidas. No utilice microondas para calentar el caldo (estos aparatos destruyen la comida), utilice mejor la cocina convencional de gas o eléctrica. Es también importante consumir toda la grasa del caldo y de los huesos, ya que es esencial en el proceso de curación. Agregue algún alimento probiótico en cada taza de consomé (a continuación verá detalles sobre cómo introducir los alimentos probióticos).
Para preparar estas sopas caseras a base de carne o de pescado, por favor, busque algunas ideas en la sección de recetas. Aquí vemos de momento detalles específicos para la dieta de introducción. Lleve el caldo de carne a ebullición, agregue las verduras picadas o cortadas en rodajas: cebolla, zanahoria, brócoli, puerro, coliflor, calabacín, calabaza, etc., y cocine a fuego lento durante 25-35 minutos. Puede elegirse cualquier combinación de verduras frescas a excepción de las fibrosas, como todas las variedades de la col y el apio. También se deberán eliminar todas las partes fibrosas de las verduras, como la piel y las semillas de los calabacines y las calabazas, los tallos del brócoli y la coliflor, así como otras partes que parezcan demasiado fibrosas. Se deben cocer bien las verduras, hasta que estén suaves. Cuando las verduras estén bien cocidas, añadir 1-2 cucharadas de ajo picado, llevar a ebullición y apagar el fuego. Haga que su paciente coma esta sopa incluyendo la médula ósea, la carne y los otros tejidos blandos que le quitó a los huesos. La sopa se puede licuar o se puede dejar tal y como está. Hay que añadir un poco de probiótico en cada plato de sopa (más adelante encontrará detalles sobre los alimentos probióticos). Su paciente deberá tomar estas sopas con carne cocida y otros tejidos blandos de los huesos tantas veces al día como le apetezca. Una vez que haya hecho una gran olla de sopa, la podrá mantener en la nevera durante 5-8 días, por lo que puede calentar las raciones que necesite en cualquier momento.
Es esencial introducir los alimentos probióticos desde el principio. Estos pueden estar basados en productos lácteos o en productos vegetales. Para evitar cualquier reacción introdúzcalos gradualmente, empezando por 1-2 cucharaditas al día durante 1-5 días y luego 3-4 cucharaditas al día durante 1-5 días y así sucesivamente hasta que pueda añadir unas cucharaditas en cada taza de caldo de carne y cada plato de sopa. Comience agregando el jugo de col fermentada preparado en casa, las verduras fermentadas o la combinación de verduras en tazas de caldo de carne o cuencos de sopa. No añada las verduras aún, ya que son demasiado fibrosas. Por favor, consulte la sección de recetas para ver cómo fermentar las verduras. Además de las bacterias probióticas, esos jugos de vegetales probióticos le ayudarán a restaurar la producción de jugos gástricos en el estómago. Asegúrese de que la comida no esté muy caliente cuando se agreguen los alimentos probióticos, ya que el calor puede destruir las bacterias probióticas beneficiosas. Los jugos de verdura son bien tolerados por las personas con GAPS, con algunas excepciones. Los alimentos fermentados basados en productos lácteos son un asunto muy diferente. Según mi experiencia, un gran porcentaje de niños y adultos con GAPS pueden tolerar desde el principio el suero, el yogur o la crema ácida bien fermentados en casa; otros, sin embargo, no los toleran. Así que, antes de introducir los productos lácteos, realice una prueba de sensibilidad. Para aquellos casos en los que haya reacción, por favor consulte el capítulo de los productos lácteos. Agregar el suero de leche, la leche agria, el yogur y el kéfir produce milagros para aquellos pacientes propensos a tener diarrea. Las diferentes sustancias en los productos de la leche agria, en particular el ácido láctico, calman y fortalecen el recubrimiento del intestino, disminuyen la velocidad del tránsito de los alimentos y logran que las heces se vuelvan consistentes con bastante rapidez. Por lo tanto, si su paciente es propenso a la diarrea, introduzca los productos lácteos fermentados desde el inicio (en paralelo con los jugos de col agria y otras verduras fermentadas), comenzando por el suero de leche y la crema ácida. Sin embargo, el estreñimiento es un asunto diferente. Si el paciente es propenso al estreñimiento crónico grave, introduzca desde el principio los jugos de col fermentada y verduras fermentadas, pero tenga cuidado con los productos lácteos. Según mi experiencia, las personas con estreñimiento reaccionan bien a los productos lácteos ricos en grasa, tales como la crema ácida, la mantequilla clarificada, la mantequilla y la crema ácida, pero no reaccionan bien a los lácteos de alto valor proteico, como el suero de leche, el yogur, el kéfir y el queso: los productos lácteos de alto valor proteico pueden agravar el estreñimiento. Esto no puede generalizarse como válido para todos, ya que cada uno de nosotros tenemos una flora intestinal única, pero según mi experiencia sucede en más de la mitad de los casos. Así que, para las personas propensas a tener diarrea, introduzca el suero que resulta de dejar gotear el yogur casero (el goteo elimina muchas proteínas en los lácteos) y, paralelamente, introduzca el jugo de col agria fermentada y otras verduras fermentadas. Realice primero la prueba de alergias con el suero de la leche. Si no hay reacción, agregue una cucharadita de suero al caldo de carne o a la sopa. Después de 1-5 días agregue una cucharadita diaria y así sucesivamente, hasta que el paciente pueda tomar entre media taza y una taza de suero de leche en sus comidas. Puede introducirse la crema ácida (fermentada con cultivo de yogur) paralelamente con el suero de leche, ya que contiene ácidos grasos beneficiosos para el sistema inmune y el recubrimiento del intestino. Cuando sienta que su paciente está listo para tolerar el suero y la crema ácida, trate de agregar una cucharadita diaria de yogur casero (sin dejarlo gotear) e incremente gradualmente las cantidades diarias. Después del yogur, introduzca el kéfir casero. El kéfir es más agresivo que el yogur y por lo general crea una reacción de extinción más pronunciada. Por esta razón recomiendo introducir el yogur antes de comenzar con el kéfir. Al mismo tiempo que se introduce el kéfir, puede introducirse la crema ácida elaborada con el cultivo del kéfir.
En casos de diarrea severa y crónica, puede empezar con el zumo de col agria y otras verduras fermentadas. Incremente las cantidades diarias poco a poco. Cuando comience a defecar con menos frecuencia y más o menos lo haga una vez al día, trate de introducir la crema ácida (fermentada con el cultivo del yogur), comenzando con una cucharadita diaria e incrementándolo poco a poco. Una vez que su paciente pueda tomar una taza diaria de crema ácida fermentada con el cultivo del yogur, trate de introducir la crema agria fermentada con el cultivo del kéfir.
El té de jengibre, té de menta o manzanilla con un poco de miel puede beberse entre las comidas. Para hacer el té de jengibre, agregue raíz de jengibre rallada fresca o congelada (aproximadamente una cucharadita) en una tetera. Agregue agua hirviendo, tápela y deje reposar entre 3 y 5 minutos. Páselo luego por un filtro.
Para casos extremos de diarrea acuosa y profusa se deberán excluir las verduras. Haga que su paciente beba caldo caliente de carne con alimentos probióticos cada hora (preferentemente suero de leche, crema agria y yogur; si aún no se toleran los lácteos, puede recurrirse al jugo de verduras fermentadas). La carne y el pescado deberán comerse bien cocidos y gelatinosos (los que utilizó para elaborar el caldo) y pueden añadirse las yemas de huevo crudo poco a poco. No introduzca las verduras hasta que la diarrea comience a normalizarse. Cuando la pared intestinal está severamente inflamada, no se puede tolerar ningún tipo de fibra. Por eso no debe apresurarse a introducir las verduras (ni siquiera bien cocidas) en la dieta.
Segunda fase:
Siga dando a su paciente sopa con médula ósea, carne o pescado hervidos u otros tejidos blandos de los huesos. También deberá seguir bebiendo caldo de carne y té de jengibre. Se pueden añadir alimentos probióticos en cada taza de caldo de carne y cada plato de sopa: productos lácteos hechos en casa, jugos de col agria, verduras fermentadas o verduras.
Añada las yemas de huevo ecológico cuidadosamente separadas de las claras. Es mejor comer los huevos crudos añadidos a cada ración de sopa o caldo. Empiece con una yema de huevo al día e incremente la cantidad gradualmente hasta que el paciente pueda tomar una yema en cada plato de sopa. Cuando las yemas de huevo sean bien toleradas añada a las sopas un huevo hervido ligeramente (la clara cocida y la yema todavía líquida). Si aún cree que puede tener alergia al huevo, primero haga la prueba de sensibilidad. No hay un límite para el número de yemas que pueden comerse cada día, ya que se absorben rápidamente casi sin necesidad de ser digeridas y le proporcionará a su paciente una nutrición maravillosa. Trate de adquirir los huevos de una fuente de su confianza: huevos de gallinas de corral, frescos y ecológicos.
Añada guisos de carnes y verduras. Evite las especias en esta etapa, haga el guiso solamente con sal y hierbas frescas (consulte la receta de la cazuela de carne italiana en la sección de recetas). El contenido de grasa en estas comidas debe ser muy alto: cuantas más grasas animales consuma el paciente, más rápida será la recuperación. Agregue algún probiótico en cada ración.
Incremente la cantidad diaria de suero casero, leche agria, yogur o kéfir, si es el caso, y siga incrementando la cantidad de jugo de col agria, verduras fermentados o mezcla de verduras.
Introduzca el pescado fermentado o el salmón marinado al estilo sueco-escandinavo, empezando como siempre por una pequeña cantidad y aumentándola gradualmente. Puede encontrar la receta en la sección de recetas.
Introduzca también gradualmente la mantequilla clarificada hecha en casa, empezando por una cucharadita al día. La mayoría de las personas con GAPS toleran la mantequilla clarificada, independientemente de la diarrea, el estreñimiento o las reacciones a los productos lácteos. Por lo tanto, recomiendo a todas las personas con GAPS que traten de introducirla en su dieta aunque todavía no se hayan añadido otros productos lácteos.
Tercera fase:
Continúe con los alimentos anteriores. Agregue puré de aguacate maduro en las sopas desde 1-3 cucharaditas al día e incremente gradualmente la cantidad.
Añada panqueques, empezando por uno al día, e incremente gradualmente la cantidad. Prepárelos con los siguientes ingredientes: mantequilla de nuez ecológica (almendra, nuez, cacahuete, etc.), huevos, un pequeño trozo de calabaza de invierno o calabacín. Fría cantidades pequeñas y finas de panqueques utilizando mantequilla clarificada, grasa de ganso o pato, y asegúrese de no quemarlos.
Prepare huevos revueltos con abundante manteca, grasa de gallina, grasa de cerdo o de pato. Sírvalos con aguacate (si se tolera) y con verduras cocidas. La cebolla cocida es particularmente buena para el sistema digestivo y para el sistema inmunológico: derrita en un sartén 4-5 cucharadas de cualquier grasa animal (ganso, pato, cerdo, etc.) o mantequilla clarificada. Agregue una cebolla blanca en rodajas, tápelo y cocine durante 20-30 minutos a fuego lento hasta que esté suave, dulce y transparente.
Introduzca la col agria y las verduras fermentadas (el paciente ya ha estado bebiendo su jugo durante un tiempo). Empiece con una pequeña cantidad, aumentando gradualmente a 1-4 cucharaditas de col agria o de verduras fermentadas en cada comida.
Cuarta fase:
Continúe con los alimentos anteriores. Añada gradualmente las carnes cocidas asadas en el horno o a la parrilla (pero todavía no al grill o fritas). Evite las partes que estén quemadas o muy doradas. Haga que el paciente coma la carne con verduras cocidas y col agria (u otras verduras fermentadas).
Empiece añadiendo aceite de oliva prensado en frío a las comidas, empezando por unas cuantas gotas en cada comida e incrementando gradualmente la cantidad hasta 1-2 cucharadas por comida.
Introduzca los zumos recién exprimidos, empezando por unas cucharadas de zumo de zanahoria. Asegúrese de que el zumo esté claro, fíltrelo bien. Déselo a su paciente para que lo beba así, diluido con agua tibia o mezclado con yogur o suero de leche hechos en casa. Estos zumos se deben beber despacio, casi “masticando” cada trago. Si se tolera bien, aumente gradualmente a una taza diaria. Cuando el paciente pueda tolerar una taza, trate de añadir el zumo de apio, col, lechuga y hojas de menta. Su paciente deberá beber el zumo con el estómago vacío, a primera hora de la mañana, o a media tarde.
Trate de hornear pan con almendras molidas u otros frutos secos o semillas molidas en forma de harina. La receta (por favor, consulte la sección de recetas) requiere solamente cuatro ingredientes: harina de frutos secos, huevos, un trozo de calabaza de invierno o calabacín (sin piel, sin semillas y en rodajas finas o rallada), un poco de grasa natural (mantequilla clarificada, aceite de coco, grasa de ganso o de pato) y sal al gusto. Su paciente debe comenzar por un trozo pequeño de pan al día e ir incrementando la cantidad gradualmente.
Quinta fase:
Si todos los alimentos anteriores son bien tolerados, intente agregar el puré de manzana cocida: pele las manzanas maduras y quíteles el corazón para cocerlas en una olla con un poco de agua hasta que estén bien blandas. Cuando estén cocidas, agregue una cantidad generosa de mantequilla clarificada. Hágalas puré con un pasapurés. Si aún no ha introducido la mantequilla clarificada, añada grasas animales (pato, cerdo, res, cordero o ganso). Si las manzanas son muy ácidas, agregue un poco de miel al gusto. Empiece con un par de cucharadas por día. Esté atento a cualquier reacción. Si no hay ninguna, aumente la cantidad gradualmente.
Añada las verduras crudas empezando por las partes suaves de la lechuga y el pepino sin cáscara. Cuando esas dos hortalizas se toleren bien, agregue gradualmente otras verduras crudas: zanahoria, tomate (si no hay reacción a solanáceas), cebolla, col, etc. Asegúrese de que su paciente las mastica bien y observe sus heces. Si la diarrea vuelve a aparecer, entonces no está listo para este paso.
Si se tolera el zumo de zanahoria, apio, col, lechuga y menta, empiece a añadir fruta: manzana, piña y mango. Evite los cítricos en esta fase.
Sexta fase:
Si todos los alimentos introducidos se toleran adecuadamente, intente dar al paciente un poco de manzana sin piel y rallada. Asegúrese de que la manzana esté madura. Introduzca gradualmente fruta cruda y más miel.
Introduzca también gradualmente bizcochos horneados y otros dulces permitidos en la dieta. Utilice fruta deshidratada como edulcorante en la cocción.
Su paciente puede avanzar en la dieta de introducción de manera más lenta o más rápida en función de sus síntomas individuales; algunas personas completan la dieta de introducción en pocas semanas, para otros será necesario un año o más para completar las diferentes etapas. Los indicativos principales son el dolor abdominal y los cambios en las heces: deje que el dolor y la diarrea desaparezcan antes de avanzar a la siguiente fase. Puede que tenga que introducir algunos alimentos más tarde de lo que se indica en este programa, dependiendo de la sensibilidad personal del paciente. Asegúrese de que el paciente continúe con las sopas y el caldo de carne al menos una vez al día después de completar la dieta de introducción.
Al eliminar la fibra de la dieta, algunas personas pasan por una etapa de estreñimiento. El uso de enemas y la irrigación del colon no sólo solventarán la situación, sino que permitirán que el cuerpo del paciente se desintoxique más rápido al eliminar viejos desechos del intestino. Por favor, consulte a este respecto el capítulo sobre el estreñimiento.
Después de completar la dieta de introducción, y cuando la mayoría de los principales problemas digestivos hayan desaparecido, continúe con la dieta GAPS completa.
ETAPA 2. La dieta GAPS completa
Una vez que se haya completado la dieta de introducción GAPS, habrá adquirido suficiente experiencia en todos los conceptos fundamentales del GAPS para cocinar y comer adecuadamente. También será todo un experto en saber cómo responde personalmente el paciente a cada alimento. Este es un conocimiento único y muy valioso que podrá servir al paciente para el resto de su vida. Por eso es una buena idea llevar un diario durante la dieta de introducción y también después, donde registrar todo el proceso de la introducción de los alimentos con los síntomas y las reacciones individuales del paciente. La dieta GAPS completa deberá seguirse durante dos años aproximadamente. Algunas personas con afecciones más leves pueden empezar a introducir los alimentos no permitidos después del primer año, aproximadamente, y otras, en cambio, tendrán que continuar con la dieta de manera estricta durante muchos años.
Dejar La dieta GAPS:
Su paciente nunca podrá volver a llevar una dieta moderna típica, llena de azúcar artificial, otros ingredientes procesados y otros “alimentos” nocivos. Aproveche el protocolo nutricional GAPS para desarrollar hábitos alimenticios saludables por el resto de su vida.
En conclusión: a primera vista, seguir la dieta GAPS parece una tarea muy dura. Sin embargo, es una dieta muy sana y saludable y permitirá curar el recubrimiento intestinal del paciente para siempre. Esto significa que la mayoría de las personas con GAPS no tendrán que someterse a una dieta especial por el resto de su vida: una vez que el sistema digestivo empiece a funcionar con normalidad, poco a poco se podrán introducir los alimentos más sanos que se consumen habitualmente en todo el mundo. Algunas personas consiguen ese objetivo en dos años, otras tardan más tiempo, depende de la gravedad de la afección y de la edad de la persona: los niños normalmente se recuperan más rápido que los adultos.
En conclusión:
En conclusión: a primera vista, seguir la dieta GAPS parece una tarea muy dura. Sin embargo, es una dieta muy sana y saludable y permitirá curar el recubrimiento intestinal del paciente para siempre. Esto significa que la mayoría de las personas con GAPS no tendrán que someterse a una dieta especial por el resto de su vida: una vez que el sistema digestivo empiece a funcionar con normalidad, poco a poco se podrán introducir los alimentos más sanos que se consumen habitualmente en todo el mundo.

Información tomada de la página http://www.gaps.me/preview/
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martes, 30 de junio de 2020

La mayoría de las personas ya son resistentes al SARS-CoV-2


HISTORIA EN BREVE

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  • Los anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 se encuentran en los casos más graves, aproximadamente solo en 1 de cada 5. Eso sugiere que el COVID-19 podría ser cinco veces más frecuente de lo que se pensaba. También significa que puede ser cinco veces menos mortal de lo previsto
  • Aunque las personas que habían estado expuestas a los infectados tenían anticuerpos de inmunoglobulina A (IgA) específicos del SARS-CoV-2 en su mucosa, no tenían anticuerpos específicos del virus en su sangre
  • La fuerza de las respuestas inmunológicas antivirales, incluyendo la activación y proliferación de células T, disminuye con la edad. Esto puede explicar por qué los adultos mayores tienen un riesgo de gravedad y muerte mayor por COVID-19
  • Su inmunidad humoral puede funcionar si hay reactividad cruzada con otro patógeno similar. En el caso del COVID-19, hay evidencia que sugiere que la exposición a otros coronavirus que causan el resfriado común pueden atribuir inmunidad contra el SARS-CoV-2
  • Entre el 40 % y el 60 % de las personas que no han estado expuestas al SARS-CoV-2 todavía tienen resistencia al virus a nivel de células T

Según una investigación realizada en Suiza, los anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 solo se encuentran en los casos más graves, aproximadamente 1 de cada 5. Eso sugiere que el COVID-19 podría ser cinco veces más frecuente de lo que se pensaba. También significa que podría ser cinco veces menos mortal de lo previsto.
El estudio, "Systemic and Mucosal Antibody Secretion Specific to SARS-CoV-2 During Mild Versus Severe COVID-19", se publicó en el servidor bioRxiv el 23 de mayo de 2020. Según los autores:
"Cuando es alguien sintomático, el COVID-19 puede variar desde una enfermedad leve similar a la gripe en casi el 81 % hasta una enfermedad grave y crítica en casi el 14 % y el 5 % de los pacientes afectados".
El estudio suizo, el cual trató de investigar las respuestas de anticuerpos específicos del SARS-CoV-2, encontró que, aunque las personas que habían estado expuestas a personas infectadas, tenían anticuerpos de inmunoglobulina A (IgA) específicos de SARS-CoV-2 en su mucosa, no tenían anticuerpos específicos de virus en su sangre.
El IgA es un anticuerpo que desempeña un papel importante en la función inmunológica de las membranas mucosas, mientras que el IgG es el anticuerpo más común que protege contra las infecciones bacterianas y virales y se encuentra en la sangre y otros fluidos corporales. Según los autores:
"Al igual que con otros coronavirus, la enfermedad sintomática del SARS-CoV-2 causa una infección aguda al activar el sistema inmunológico innato y adaptativo. El primero conduce a la liberación de varias citocinas proinflamatorias, incluyendo la interleucina-6...
Posteriormente, se activan las células B y T, lo que resulta en la producción de anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2, que comprenden inmunoglobulina M (IgM), inmunoglobulina A (IgA) e inmunoglobulina G (IgG).
Mientras que la producción de IgM específica de coronavirus es transitoria y conduce al cambio de isotipo a IgA e IgG, estos últimos subtipos de anticuerpos pueden persistir durante períodos prolongados en el suero y en los fluidos nasales. Aun se sigue debatiendo si los anticuerpos IgG específicos de SARS-CoV-2 se correlacionan con el control del virus".

Respuesta de anticuerpos depende de la gravedad

En pacientes positivos al COVID-19 con síntomas leves, los títulos de IgA específicos de SARS-CoV-2 se volvieron positivos en un promedio de ocho días después del inicio de los síntomas y en su mayoría fueron transitorios.
Sin embargo, en algunos casos no había IgA. Los niveles séricos de IgG permanecieron negativos o alcanzaron valores positivos de 9 a 10 días después del inicio de los síntomas.
En pacientes con síntomas graves, se encontró un aumento "muy significativo" de ambos títulos de IgA en suero específicos de SARS-CoV-2 en el día tres o cuatro, e incluso hubo títulos de IgG más pronunciados en el día cuatro o cinco.
Ambos eran independientes de la edad o las comorbilidades. Solo en casos severos de síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) se encontraron niveles "muy altos" de IgA.
Según indican los autores del estudio:
"De manera interesante, algunos de los trabajadores de la salud expuestos al SARS-CoV-2 con títulos de suero IgA e IgG específicos del SARS-CoV-2 negativos tenían anticuerpos IgA específicos del SARS-CoV-2 en sus fluidos nasales y lágrimas.
Además, los niveles de IgA específicos de SARS-CoV-2 en los fluidos nasales de estos trabajadores de la salud se correlacionaron de manera inversa con la edad del paciente.
Estos datos demuestran que la producción sistémica de IgA e IgG contra el SARS-CoV-2 se desarrolla en pacientes con COVID-19 grave, con niveles muy altos de IgA observados en pacientes con SDRA grave, mientras que la enfermedad leve podría estar relacionada con títulos séricos transitorios de anticuerpos específicos de SARS-CoV-2, estimulan la secreción de IgA específica de SARS-CoV-2 de la mucosa.
Los hallazgos sugieren cuatro grados de respuestas de anticuerpos que dependen de la gravedad del COVID-19 ...
Creemos que estos hallazgos sugieren un modelo en el que el alcance y la duración de los síntomas clínicos relacionados con el SARS-CoV-2, que tal vez se correlacionan con la replicación del virus, dicta el nivel de inmunidad humoral específica del virus.
Esta hipótesis es consistente con publicaciones anteriores que demuestran que la magnitud de la respuesta humoral hacia el SARS-CoV-2 depende de la duración y magnitud de la exposición al antígeno viral.
La baja exposición al antígeno provocará respuestas mediadas por IgA de la mucosa, que pueden ir acompañadas de producción sistémica de IgA; sin embargo, las respuestas de IgA sistémicas específicas de virus también pueden estar ausentes, transitorias o demoradas.
Este tipo de respuesta de anticuerpos 'IgA de la mucosa' parece ser prevalente en personas más jóvenes con infección leve por SARS-CoV-2 sin evidencia de neumonía."

Los jóvenes tienen mayor inmunidad mucosal que los adultos mayores

Los investigadores suizos sugieren que estos hallazgos podrían ser "un reflejo de una mejor inmunidad mucosal en los jóvenes o una menor inmunidad mucosal en los adultos mayores".
Señalan datos anteriores que demuestran que el IgG específico de HKU1 (anticuerpos que responden a otro tipo de coronavirus que causa el resfriado común) están ausentes en personas menores de 20 años, mientras que se encuentran en niveles más altos en adultos mayores.
La extrapolación sugiere que bebés y niños "tienen respuestas innatas de la mucosa y de anticuerpos IgA debido a sus frecuentes infecciones del tracto respiratorio superior y, por lo tanto, responden positivamente a la infección por SARS-CoV-2", afirman los investigadores.
Por otro lado, los estudios han demostrado que la fuerza de las respuestas inmunológicas antivirales, incluyendo la activación y proliferación de células T, disminuye con la edad.
Esto puede explicar por qué los adultos mayores son mucho más susceptibles a la gravedad y la muerte por COVID-19. Otros factores como los niveles de vitamina D y la inmunosenescencia que aumenta en los adultos mayores también son muy importantes.

La mortalidad es una fracción de lo que se predijo

Como se señaló en un artículo en Off-Guardian.com, que informó los resultados del estudio suizo:
"... si los autores aciertan en su estimación, podría significar que la tasa de infección (TI) del SARS-COV-2 debería revisarse de nuevo. Si el 80 % de los infectados no producen anticuerpos, existe una posibilidad real de que el virus esté presente en muchas más personas de lo que se supone. Lo que a su vez reduciría potencialmente la TI, de forma considerable.
En las primeras etapas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que la TI del virus era tan alta como 3.4 %. Aunque, se ha demostrado que los modelos basados en esos números son muy inexactos...
Al parecer los expertos disidentes se reivindicaron por los estudios serológicos, al utilizar análisis de sangre en busca de anticuerpos Sars-Cov-2 realizados en personas de todo el mundo, que constantemente sugiere que la TI está más cerca del 0.3 % que la de la cifra oficial de la OMS del 3.4 %.
Desde Japón hasta Islandia y Los Ángeles, los números fueron entre 0.06 y 0.4. Dentro del rango de la influenza estacional. Como resultado de estos estudios, la TI más reciente de los CDC de los Estados Unidos es entre 0.26 % y 0.4 %. Casi 1/10 de las estimaciones iniciales".

Inmunidad innata y adaptativa

Para ser claros, es importante comprender que tiene dos tipos de inmunidad. Su sistema inmunológico innato está preparado y listo para atacar a los invasores en cualquier momento y es su primera línea de defensa. Su sistema inmunológico adaptativo, por otro lado, "recuerda" la exposición previa a un patógeno y genera una respuesta cuando se reconoce a un enemigo viejo.
Su sistema inmunológico adaptativo se divide en dos áreas: inmunidad humoral (células B) e inmunidad mediada por células (células T). Las células B y T se fabrican según sea necesario a partir de células madre especializadas. Las gráficas a continuación son de mi documento de Vitamina D y lo ayudarán a comprender los componentes de estos sistemas y su sincronización.
Inmunidad innata y adaptativa
Tiempo después de la infeccióna
Si nunca ha estado expuesto a una enfermedad, pero recibe anticuerpos de alguien que se enfermó y se recuperó, puede obtener inmunidad humoral contra esa enfermedad. Su sistema inmunológico humoral también se puede activar si hay reactividad cruzada con otro patógeno similar.
En el caso del COVID-19, hay evidencia que sugiere que la exposición a otros coronavirus que causan el resfriado común puede atribuir inmunidad contra el SARS-CoV-2.

La mayoría de las personas son resistentes al COVID-19 aunque no hayan estado expuestas

Uno de esos estudios fue publicado el 14 de mayo de 2020 en la revista Cell. Encontró que el 70 % de las muestras obtenidas por el Instituto de Inmunología de La Jolla de pacientes que se recuperan de casos leves de COVID-19 tenían resistencia al SARS-CoV-2 a nivel de células T.
De forma curiosa, del 40 % al 60 % de las personas que no habían estado expuestas al SARS-CoV-2 eran resistentes al virus a nivel de células T. Según los autores, esto sugiere que hay un "reconocimiento de células T con reactividad cruzada entre coronavirus circulantes como 'resfriado común' y SARS-CoV-2".
En otras palabras, si se ha recuperado de un resfriado común causado por un coronavirus particular, su inmunidad humoral podría activarse cuando se encuentre con el SARS-CoV-2, lo que lo hará resistente al COVID-19.
El 14 de mayo de 2020, la revista Science informó sobre estos hallazgos de Cell, y trazó paralelos con otro artículo anterior de investigadores alemanes que llegó a una conclusión similar. Ese documento alemán, cuya preimpresión se publicó el 22 de abril de 2020 en Medrxiv, encontró células T auxiliares que se dirigían a la proteína Spike del SARS-CoV-2 en 15 de 18 pacientes hospitalizados por COVID-19.
Cómo informó Science:
"Los equipos también preguntaron si las personas que no han sido infectadas con SARS-CoV-2 también producen células que lo combaten. Thiel y sus colegas analizaron la sangre de 68 personas no infectadas y descubrieron que el 34 % albergaba células T auxiliares que reconocían el SARS-CoV-2.
El equipo de La Jolla detectó esta reactividad cruzada en casi la mitad de las muestras de sangre almacenadas y recolectadas entre 2015 y 2018, mucho antes de que comenzara la pandemia actual...
Los resultados sugieren que "una razón por la que una gran parte de la población podría estar protegida contra el virus es que podemos tener una pequeña inmunidad residual de nuestra exposición a los virus del resfriado común", dice el inmunólogo viral Steven Varga de la Universidad de Iowa. Sin embargo, ninguno de los estudios estableció que las personas con reactividad cruzada no se enferman de COVID-19.
Antes de estos estudios, los investigadores no sabían si las células T desempeñaban un papel en la eliminación del SARS-CoV-2, o incluso si podían provocar una reacción exagerada y peligrosa del sistema inmunológico.
'Estos documentos son muy útiles porque definen el componente de las células T de la respuesta inmunológica', dice Angela Rasmussen [Viróloga de la Universidad de Columbia]".

La teoría de la inmunidad colectiva podría necesitar revisión

Ahora, si es cierto que la mayoría de las personas ya son resistentes al COVID-19 debido a la exposición previa a otros coronavirus, entonces es probable que ya hayamos alcanzado el umbral de inmunidad colectiva y, por lo tanto, vacunar a toda la población mundial (o casi todos) será innecesario. De hecho, parece que una vacuna podría ser un tema muy discutible.
Esta investigación también sugiere la posibilidad de que la inmunidad colectiva no sea lo que pensamos que es. La reactividad cruzada en el nivel de células T observada con SARS-CoV-2 y otros coronavirus también podría existir para otros virus.
Por otro lado, existe un fenómeno conocido como interferencia viral, donde la exposición a un virus lo vuelve más susceptible a otro virus. La investigación ha encontrado que aquellas personas que recibieron la vacuna contra la influenza fueron 36 % más susceptibles a la infección por coronavirus.
Esto también podría desempeñar un papel en las muertes por COVID-19 entre los adultos mayores, ya que la mayoría de las personas que residen en las casas de retiro reciben cada año la vacuna contra la gripe.

La inmunidad a largo plazo contra el COVID-19 parece ser predominante

Otro estudio por investigadores en Singapur, encontró que los resfriados comunes causados por los betacoronavirus OC43 y HKU1 podrían hacerlo más resistente a la infección por SARS-CoV-2, y que la inmunidad resultante podría durar hasta 17 años.
Además del resfriado común, también se sabe que el OC43 y HKU1, dos de los betacoronavirus más encontrados, causan bronquitis, exacerbación aguda de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y neumonía en todas las personas. De acuerdo con los reportes del diario Daily Mail:
"Comparten muchas características genéticas con los coronavirus del Covid-19, MERS y SARS, y todas ellas, supuestamente, pasaron de animales a humanos. Se cree que los coronavirus representan hasta el 30 % de todos los resfriados, pero no se sabe cuántos son causados por los tipos de betacoronavirus.
Ahora los científicos encontraron evidencia de que podría haber cierta inmunidad durante muchos años debido a que el cuerpo detecta las células T de ataques de virus anteriores, los cuales tienen una composición genética similar, incluso entre personas que no han estado expuestas al Covid-19 o SARS ...
Se extrajo sangre de 24 pacientes que se recuperaron de Covid-19, 23 que se enfermaron de SARS y 18 que nunca estuvieron expuestos al SARS ni a Covid-19...
La mitad de los pacientes en el grupo sin exposición al Covid-19 o al SARS poseían células T que demostraron una respuesta inmunológica a los betacoronavirus animales, Covid-19 y SARS. Esto sugirió que la inmunidad de los pacientes se desarrolló después de la exposición a resfriados comunes causados por el betacoronavirus o tal vez por otros patógenos desconocidos".
En otras palabras, si ha vencido un resfriado común causado por un OC43 o HKU1 betacoronavirus, podría tener una probabilidad del 50 % de tener células T protectoras, que pueden reconocer y defenderlo contra el SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que causa el COVID-19.
Según los investigadores:
"Estos hallazgos demuestran que las células T de memoria específicas de virus inducidas por la infección por betacoronavirus son duraderas, lo que respalda la idea de que los pacientes con Covid-19 desarrollarían inmunidad de células T a largo plazo.
Nuestros hallazgos también plantean la posibilidad de que la infección con virus relacionados también puede proteger o modificar la patología causada por el SARS-Cov-2".

Soporte presentado por modelos estadísticos actualizados


El video está disponible solo en inglés
Todos estos estudios agregan apoyo a los últimos modelos de mortalidad del COVID-19, lo que sugiere que, existe una resistencia generalizada y una inmunidad previa. Freddie Sayers, editor ejecutivo de UnHerd, entrevistó al profesor Karl Friston, un estadístico cuya experiencia es el modelo matemático, cree que la inmunidad previa en la población mundial podría llegar al 80 %.
Friston atribuye la invención de la técnica de mapeo paramétrico estadístico, que ahora es el estándar para comprender las imágenes cerebrales. Cuando estalló la pandemia, aplicó el método de análisis (al que se refiere como "modelado causal dinámico") de los datos de COVID-19, con un modelo que predice tasas de mortalidad mucho más bajas que los modelos anteriores.
La razón de esto es porque la "población susceptible", es decir, aquellas que aún no son inmunes al COVID-19 y que, como consecuencia, están en riesgo de infección, nunca fue del 100 %. En la mayoría, fue del 50 % y tal vez alrededor del 20 %.
El modelo de Friston contradice las afirmaciones de que el distanciamiento social era necesario, porque una vez que consideramos los comportamientos sensibles, como permanecer en casa cuando se enferman, desaparece el efecto positivo de los esfuerzos de confinamiento en un esfuerzo para "aplanar la curva". Con toda probabilidad, el confinamiento fue algo completamente innecesario, y en realidad no debería continuar, ahora ni en el futuro.

Las proyecciones de las infecciones por COVID-19 fueron incorrectas


El video está disponible solo en inglés
Otro que respaldó el modelo de Friston fue Michael Levitt, profesor de biología estructural en la Escuela de Medicina de Stanford, que recibió el Premio Nobel en 2013 pos desarrollar modelos a multiescala para sistemas químicos complejos.
Según Levitt, los datos estadísticos revelan un patrón matemático que se mantiene constante independientemente de las intervenciones gubernamentales que se implementaron. Aunque los primeros modelos predijeron una explosión exponencial de muertes por COVID-19, esas predicciones nunca se materializaron. Según lo informado por Sayers en el video anterior:
"Después de un crecimiento exponencial de casos en dos semanas (y muertes), se produce algún tipo de interrupción y el crecimiento comienza a disminuir. La curva se convierte en "sub-exponencial". Esto podría parecer una distinción técnica, pero sus implicaciones son importantes.
Los escenarios 'no mitigados' modelados por el Imperial College (entre otros), y que forzaban a los gobiernos de todo el mundo a tomar acciones drásticas, se basaban en el crecimiento exponencial continuo...
Pero el profesor Levitt explica que eso no ha sucedido en ningún lado, incluso en países que han sido negligentes en sus respuestas".
Levitt cree que la inmunidad previa desempeña un papel importante en la razón de por qué no vemos un patrón de crecimiento exponencial de las muertes por COVID-19, y eso parece tener sentido cuando se analizan los estudios que se revisaron antes. La mayoría de las personas no son (ni fueron) susceptibles al COVID-19.
Según Levitt, el confinamiento implementado en todo el mundo fue "un gran error". Él cree que un enfoque más racional hubiera sido proteger y aislar a los adultos mayores, que son los más vulnerables y que representan la mayor cantidad de muertes por COVID-19 en todo el mundo.

Cómo reducir más los riesgos del COVID-19

Ahora, aunque los riesgos relacionados con el COVID-19 podrían ser mucho más insignificantes de lo que se temía para la mayoría de las personas, todavía existen para un grupo menor. Los adultos mayores tienen un riesgo mayor de infección grave y muerte, pero las personas de piel oscura (personas con ascendencia asiática, ascendencia africana, entre otros) también son susceptibles, y es posible que se deba al hecho de que tienden a tener niveles más bajos de vitamina D.
Para fortalecer su sistema inmunológico y reducir su riesgo de infección por COVID-19 en el futuro, asegúrese de seguir las instrucciones que se detallan en mi artículo "Niveles de vitamina D recomendados antes del resurgimiento del COVID-19".
Al abordar la deficiencia generalizada de vitamina D, podemos reducir la tasa de mortalidad de COVID-19 en el futuro. Pero tenemos que tomar acción ahora, esto es cierto si usted o alguien que ama es un adulto mayor o tiene la piel oscura.
El COVID-19, declarado ahora una pandemia, sigue afectando la salud de las personas y miles ya han sido víctimas de esta misteriosa enfermedad. Pero a medida que el virus se propaga, también lo hace la información errónea que lo rodea. En estos tiempos difíciles, debe aprender a separar los hechos de la ficción para poder tomar las medidas correctas y salvaguardar su salud.



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