martes, 25 de marzo de 2014

Cambios...




"No aceptes lo habitual como cosa natural.
Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada,
de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. 
Nada debe parecer imposible de cambiar..."


Bertolt Brecht

Curar y Construir...





Toda adulación y todo rechazo nos afectará en exceso. Hay que estar por encima del regalo y por encima del insulto. La sumisión a la voluntad ajena, por culpa del falso yo que vende al verdadero, es el principal enemigo de nuestra libertad. El poderoso no es nunca el que hiere o destruye, sino el que sabe curar y construir...

ANTONIO GALA




domingo, 23 de marzo de 2014

Con la medida que midas...


"Con la medida que midas
serás medido..."

La Biblia (Lucas 6:38)







Nunca mires atrás...

"Nunca mires atrás a menos que estés planeando ir en esa dirección".

Henry David Thoreau





Corazón de niño...

"Que tu sabiduría sea la sabiduria de las canas pero que tu corazón sea el corazón de la infancia candorosa..." 

SCHILLER




LA SUPREMA BONDAD




La suprema bondad es como el agua.
El agua todo lo favorece y a nada combate.
Se mantiene en los lugares
que más desprecia el hombre.

Por esto, la suprema bondad es tal que:

Su lugar es adecuado.
Su corazón es profundo.
Su espíritu es generoso.
Su palabra es veraz.
Su gobierno es justo.
Su trabajo es perfecto.
Su acción es oportuna.
Y no combatiendo con nadie,
nada se le reprocha.

Lao Tsé

Quiero, elijo, me comprometo...





"El camino del compromiso no es el camino de la perfección, pero sí el camino de la determinación” 
“Quiero ser un empresario exitoso”
“Quiero ser una persona optimista”
“Quiero bajar de peso”
“Quiero una vida espiritual plena”
“Quiero… quiero… quiero”.

Muy bien, está muy bien querer o desear algo. Por lo menos, ya se ha dado un paso en comparación con la persona que ni siquiera sabe lo que quiere. Entonces tenemos allí un punto para iniciar el tema:

1-Quiero algo: Cuanto mayor sea el enfoque, mejor. Existen momentos en que deseamos tantas cosas al mismo tiempo que nos confundimos y dispersamos. Cuando le apuntamos a todo, no le acertamos a nada. ¿Qué es lo prioritario? ¿Si se cumple va a afectar positivamente mi vida y la de otros? ¿Es lo más adecuado para este momento de mi vida?

Respeto mucho a los que defienden la teoría del “no deseo”; ahora bien, a todos los autores que leí defendiendo esta postura, les encontré luego diciendo todo lo contrario sólo que esquivando la palabra “deseo”. No nos engañemos, el deseo existe y existirá; no te exijas algo que no es posible de cumplir.

2-Decido algo: No alcanza con “quiero algo”. Podemos pasarnos toda una vida queriendo algo, pero necesitamos tomar decisiones. Necesitamos pasar de contemplar el cambio a decidirnos a favor del cambio.

Decidir siempre cuesta porque implica desechar otras opciones. Si decido bajar de peso, tengo que despedir algunos malos hábitos. Si quiero una vida conectada con Dios, necesito tomar decisiones en mi agenda. Si decido ser una persona optimista, elijo cerrar la puerta a mi negatividad. Si decido mantener una relación de pareja estable e intensa, elijo cerrar las puertas al plan “B” (¿soy claro?).

3- Me comprometo con algo: Tampoco elegir algo es suficiente. Necesito un compromiso diario para sostener mis decisiones. Por ejemplo, algunos pacientes vienen a consulta porque no soportan más su espíritu crítico y su pesimismo. Puedo proponerle quizá un diario de gratitud para llenar en cada jornada. No hay que ser muy brillante para saber que quienes toman la tarea en serio y se comprometen con la gratitud, en un mes ya comienzan a tener una perspectiva de la vida diferente (perspectiva que deberán seguir alimentando cada día de su vida). En el otro extremo, algunos están esperando una explicación científica de su caso, una interpretación que lo explique todo, dejarán la tarea y seguirán inmersos en su negatividad.

El camino del compromiso no es el camino de la perfección, pero sí el camino de la determinación . Implica la intención de ir a fondo, de no guardarte nada, de no dar lugar a un posible autorreproche futuro por un tránsito tibio hacia lo que deseás.

Amigo, ¿ésta es la fórmula del éxito? No, dejemos eso para los “vendedores de fórmulas de éxito”. ¿Es el camino al cumplimiento de todos tus deseos? No, tampoco. Si quieres una vida espiritual más rica, no hay duda que la aplicación de estas tres actitudes, te conducirán a buen puerto. Pero existen otros deseos que quizá no lleguen a su punto de máxima satisfacción. Ahora bien, siempre habrá valido la pena el intento y seguro habremos madurado a través de ese proceso. ¿Conclusión entonces?

1) Tengamos claro lo queremos (pidamos dirección a Dios sobre lo que Él quiere para nosotros). 2) Tomemos decisiones firmes al respecto. 3) Sostengamos un compromiso diario en esa dirección.

Quiero, elijo, me comprometo.


Gustavo Bedrossian.

sábado, 22 de marzo de 2014

Mayonesa Vegana de Nuez Marañón



(Recordemos que la nuez de Marañón es lo mismo que castaña de Cajú)
Libre de gluten
Libre de lácteos
Libre de azúcar

Permitido en la Dieta GFCFSF
Permitido en la Dieta de Carbohidratos Específicos (Dieta SCD)
Permitido en la Dieta Vegana
Permitido en la Dieta RAW (Alimentación Viva)

Sin huevos
Sin almidones


Receta de la página Nouveau Raw de Amie Sue; originalmente de la páginaCafé Gratitude.


Encontré esta receta en una página muy buena de comida RAW – Nouveau Raw. No es la receta original de Amie Sue, ella la encontró en la página Café Gratitude. :)

Quiero compartirla. Para todos los que esten buscando una receta de mayonesa casera cremosa sin huevos, una mayonesa RAW.




NOTA: cdta = cucharadita (5 ml), cdtas = cucharaditas, CDA = cucharada (15 ml), CDAS = cucharadas, taza = 240 ml

INGREDIENTES:
- 1 de taza de nuez marañón
- ¼ de taza + 2 CDAS de agua
- ¼ de taza de jugo de limón
- 2-3 dátiles remojados (u otro endulzante)
- 1 cdta de sal
- 1 cdta de cebolla deshidratada
- ½ cdta de ajo deshidratado
- 2 CDAS de aceite de oliva

QUE MÁS NECESITAMOS:
- licuadora o procesadora de alimentos
NOTA: Para obtener una mayonesa bien cremosa es mejor utilizar la licuadora.


PASOS:

1. Poner las nueces en un recipiente, cubrirlas con agua fría, tapar con una película transparente y dejar remojar en la nevera durante la noche.
NOTA: Las nueces se remojan para neutralizar los inhibidores de enzimas y facilitar su digestión y la absorción de proteínas.

2. Escurrir y juagar las nueces. Ponerlas en la licuadora (o en la procesadora). Agregar el resto de los ingredientes menos el aceite de oliva. Licuar o procesar hasta obtener una consistencia cremosa (lo ideal es no sentir pedacitos de nueces; tal vez será necesario parar la licuadora, dejarla enfriar y después seguir licuando). Al final agregar el aceite de oliva y licuar hasta que se incorpore bien.





3. Guardar en la nevera. Aguanta hasta dos semanas. 

4. Disfrutar. Buen provecho!



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