domingo, 25 de junio de 2017

Grasas Alimenticias – Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo

Grasas Buenas

Historia en Breve

  • Las grasas poliinsaturadas (PUFAs, por sus siglas en inglés) omega-3 y omega-6 de los aceites vegetales, son inestables y se dañan con facilidad durante el procesamiento y refinado, de modo que en la botella hay productos de descomposición tóxica; cuando los aceites se calientan se degradan aún más y generan toxinas adicionales
  • Consumir aceites vegetales refinados con alto contenido de PUFAs también es perjudicial porque el proceso de refinación elimina la mayoría de los antioxidantes, por lo tanto los omega-3 y omega-6 no degradados son más propensos a descomponerse en el cuerpo
  • Cuando las PUFAs se degradan dentro de su cuerpo, forman peligrosas moléculas de gran energía llamadas radicales libres que dañan a todo con lo que entran en contacto, incluyendo enzimas, membranas celulares e incluso el ADN
Por el Dr. Mercola
Las grasas son parte esencial de su alimentación. Sin embargo, no todas las grasas se crean de la misma manera. Entonces, ¿cómo saber si está consumiendo grasas saludables de alta calidad? En esta entrevista, la Dra. Cate Shanahan responde esta importante pregunta.
Shanahan es un médico familiar y autora del libro "Deep Nutrition: Why Your Genes Need Traditional Food" (Nutrición profunda: ¿Por Qué sus Genes Necesitan Alimentos Tradicionales?), que fue publicado originalmente en el año 2008.
Este año se publicó una versión revisada y actualizada. Ella misma es una ávida deportista que compitió en las pruebas olímpicas, también ha hecho trabajo de consultoría para Los Lakers de Los Ángeles.
La trayectoria de Shanahan en la nutrición comenzó cuando se enfermó. Terminó haciendo una inmersión profunda en bioquímica y biología molecular al buscar una conexión entre su problema de salud y su alimentación, y descubrió que ello no coincidía con lo que le habían enseñado en la escuela de medicina.
"En ese momento estaba practicando la medicina familiar en Hawái. Había ido a la escuela de medicina con la fantasía de que llegaría a la causa subyacente de las enfermedades, en particular de las que tendía a padecer como deportista, las cuales estaban conectadas con los tejidos.
Tenía bursitis y todos los '-itis' …era un corredora ...En realidad, tenía una beca [y] calificaba para las pruebas olímpicas [en] la carrera de los 1 500 metros... En 2001 desarrollé un problema en mi rodilla con el que terminé por no ser capaz de caminar más de unos cuantos pasos sin sufrir dolor, hinchazón y fiebre.
Pasé de ser una atleta de alto nivel que hacía ejercicio una o dos horas al día, a estar obligada a permenecer en el sofá, sentía que mi vida había terminado... No sabía qué era lo que estaba mal. Me operaron. Había acudido a tantos especialistas y nada me había ayudado".

Las Raíces Alimenticias del Dolor y la Inflamación

Entonces, su marido sugirió que su hábito de consumir azúcar podría tener algo que ver. Añadía una mezcla especial de jarabe de caramelo y un cuarto de taza de azúcar a su café todos los días. Después de correr 10 millas se terminaba una bolsa de M&M's sin pensarlo porque no padecía sobrepeso y se ejercitaba.
"Me dio un libro en físico para que yo pudiera empezar a leerlo, ya que era tan obstinada", dice. "El libro que me dio fue "'Spontaneous Healing: How to Discover and Embrace Your Body's Natural Ability to Maintain and Heal Itself" (curación espontánea: cómo descubrir y comprender la capacidad natural del cuerpo de mantenerse y curarse a sí mismo), de Andrew Weil".
La frase que me atrapó fue [cómo] los ácidos grasos omega-3 son como las vitaminas. Eso me dejó completamente sorprendida porque yo pensaba que las grasas eran perjudiciales. Que todas eran iguales. No sabía que había grasas esenciales que el cuerpo necesitaba para algo en particular que nosotros no podíamos hacer...
Era como, '¿Qué? Hay grasas que son buenas para el cuerpo?, ¿Qué es esto?' "Aunque no podía caminar, volé a Oahu. Tuve que conseguir una silla de ruedas para poder atravesar el aeropuerto e ir a la biblioteca médica ...Esto fue en el 2001. No teníamos Google. Amazon no llegaba a Hawái en ese tiempo...
Conseguí tres libros sobre ácidos grasos y bioquímica. Los leí de principio a fin. Cuando terminé, me di cuenta de que había mucho más en la ciencia de la nutrición de lo que conocíamos".

¡Sorpresa! Las Grasas Saturadas son Buenas para Usted

Al igual que muchos otros médicos convencionales, Shanahan estaba convencida de que las grasas saturadas eran malas--muy malas--y el colesterol debía evitarse a toda costa. Por otro lado, las grasas poliinsaturadas como los aceites vegetales y la margarina, eran buenos. En ese momento, las grasas trans eran en su mayoría desconocidas y los omega-3 tampoco tenían mucho reconocimiento público.
"No podía creerlo", dice Shanahan. "Pensaba, '¿Cómo es que toda la medicina podría estar tan mal?'" Un principio clave que le hizo darse cuenta de la importancia de las grasas alimenticias para la salud fue comprender cómo es que las grasas se oxidan.
Los ácidos grasos poliinsaturados (que se encuentran en los aceites vegetales) tienen enlaces altamente perecederos que reaccionan con el oxígeno, esto crea una avalancha de radicales libres que convierte los ácidos grasos normales que hay en su cuerpo en peligrosas moléculas de gran energía que se comprime alrededor, y que causan estragos de manera similar a los de la radiación.
"Empecé a escuchar más a mis pacientes a quienes realmente les gustaba la cocina... Me di cuenta de que, en realidad, lo más importante es su conexión con la naturaleza. Estaban en contacto con todo... [Ellos] usaban cada parte del animal ...lo comían todo ... En realidad conservaban las entrañas del pescado y las fermentaban en su alacena durante seis meses", dice Shanahan.
Teniendo en cuenta las grandes cantidades de azúcar que Shanahan solía consumir, es bastante obvio que estaba--como la mayoría de las personas que llevan una alimentación moderna y estadounidense--quemando azúcar como su principal combustible.
Esto causó una disfunción mitocondrial que, en su caso, se presentó como inflamación en las rodillas. Esa es la premisa de mi nuevo libro: "Fat for Fuel: A Revolutionary Diet to Combat Cancer, Boost Brain Power, and Increase Your Energy" (Grasas como combustible: una dieta revolucionaria para combatir el cáncer, estimular la capacidad cerebral, y aumentar su energía".
Al igual que yo, Shanahan concluyó que en realidad necesita consumir entre el 60 % y el 85 % de sus calorías diarias en forma de grasas. Sin embargo, no todas las grasas califican, y esta es la razón por la que el libro de Shanahan es una mina de oro.
Ella realmente profundiza en los detalles de los diferentes tipos de grasas, y explica porqué los aceites vegetales, como los de soya, canola y maíz, son tan tóxicos para el cuerpo humano.
Por ser tan técnico, este entendimiento sólo es compartido por un pequeño puñado de científicos de lípidos en el mundo, no hemos escuchado que se coloque a la vanguardia de la ciencia de la nutrición, en donde pertenece, porque cambia todo.

Los Aceites Vegetales Perjudican la Salud en Más de una Manera

La triste realidad es que los aceites vegetales procesados de manera industrial son predominantes en la alimentación promedio de los habitantes de los Estados Unidos.
Las estadísticas demuestran que en promedio, las personas de los Estados Unidos obtienen de estos aceites entre el 30 % y 50 % de sus calorías--no porque cocinen con ellos, sino porque se encuentran en muchos alimentos procesados.
Los aceites vegetales refinados y procesados se encuentran en los aderezos para ensaladas y en las comidas de los restaurantes; incluso pueden estar etiquetados como orgánicos. La razón por la que los aceites vegetales son perjudiciales tiene que ver con su estructura molecular.
"Los aceites vegetales son poliinsaturados. Eso significa que tienen dos enlaces dobles [en estrecha proximidad]... Esa estructura química tiene consecuencias muy importantes sobre la manera en que cambian estos aceites cuando los manipulamos para procesarlos, refinarlos... y luego una vez más cuando cocinamos con ellos", dice Shanahan.
La grasas poliinsaturadas que se encuentra en los aceites vegetales procesados no es perjudicial por sí misma, sino que se convierte en dañina cuando se consume en exceso, y/o cuando los aceites se degradan, esto ocurre durante el refinamiento, procesamiento y el calentamiento (al cocinar).
No sólo se pueden convertir en grasas trans si se calientan lo suficiente, sino que también pueden formar aldehídos cíclicos, que son aún más dañinos.
Si consume alimentos procesados con regularidad, de los cuales está prácticamente asegurado que contienen demasiados de estos aceites--hasta 10 veces más de lo que el cuerpo puede manejar con seguridad--y debido a la intensa refinación y procesamiento por los que pasan los alimentos procesados, los aceites estarán altamente degradados y por lo tanto serán tóxicos.

El Estrés Oxidativo es el Gran Productor de Enfermedades

En el capítulo 7 de "Deep Nutrition", Shanahan detalla cómo el consumir grasas poliinsaturadas en exceso afecta a las proteínas del hígado y por ejemplo, causa arteriosclerosis. Es por eso que si valora su salud es tan importante evitar los alimentos procesados de todo tipo.
"El estrés oxidativo es lo que sucede cuando su cuerpo tiene tantos radicales libres deteriorándose en él. El estrés oxidativo es el gran productor de enfermedades.
Todas las enfermedades crónicas que conocemos hoy en día, están asociadas con el estrés oxidativo. No hay una enfermedad que pueda nombrar que no lo esté... Cuando hay mucho estrés oxidativo, su sistema inmunológico no funciona tan bien".
En última instancia, el estrés oxidativo afecta a las mitocondrias, por ello produce tantos síntomas. Por supuesto, las mitocondrias tienen membranas celulares, y esas membranas están hechas de grasa, especialmente en el cerebro, y Shanahan hace un gran trabajo al explicar cómo las grasas dañadas afectan la salud cerebral.

Su Cerebro Necesita Grasas Saludables

Su cerebro es aproximadamente 50 % grasa en peso seco, y alrededor del 30 % de eso, son ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6. Ambos son igual de importantes, señala Shanahan. El problema es que la mayoría de las personas consume muy poco omega-3 y demasiado omega-6, la mayoría del cual se encuentra gravemente dañado por la oxidación debido a su procesamiento.
Una de las razones por las que el cerebro es tan susceptible al envejecimiento y a las enfermedades relacionadas con la edad es porque en él hay grandes cantidades de estos ácidos grasos altamente reactivos que se oxidan con facilidad.
Para mantener una función cerebral óptima, necesita ácidos grasos omega-3s y omega-6 de alta calidad, sin daños, junto con antioxidantes que los protejan de la oxidación. En resumen, los aceites vegetales procesados son malos para su salud cerebral por diversas razones, incluyendo las siguientes:
Están llenos de ácidos grasos omega-6 dañados y no contienen antioxidantes protectores
Privan al hígado de la glutatión, que produce enzimas antioxidantes, lo cual reduce aún más sus defensas antioxidantes
La mayoría de los aceites vegetales están hechos de cultivos genéticamente modificados (GE) diseñados para resistir a los herbicidas como el glifosato.
De modo que por lo general, están mucho más contaminados con glifosato que los cultivos que no son transgénicos, y se ha demostrado que el glifosato interrumpe las estrechas conexiones de su intestino e incrementa la entrada de invasores externos, en especial proteínas calentadas, que pueden causar alergias
Los productos de degradación tóxica que se encuentran en los aceites vegetales inhiben una enzima llamada delta-6 desaturasa (delta-6).
Quizás el ácido graso omega-3 docosahexaenoico (DHA), sea la grasa más importante que necesita para su cerebro y salud física. El DHA es completamente esencial porque en realidad, el cuerpo no lo quema como combustible; más bien, se integra a sus membranas celulares. El DHA también es fundamental para convertir los fotones del sol en electricidad con el fin de activar sus mitocondrias.
Las investigaciones demuestran que restringir el consumo de omega-6 en su alimentación permite que su hígado funcione mejor, esto le permite alargar los omega-3 de cadena corta de forma más eficiente. Este proceso implica a la enzima delta-6, la cual es inhibida por los productos de descomposición tóxica que se encuentran en los aceites vegetales. Los altos niveles de insulina también inhiben esta enzima.

Cocinar Desde Cero es Fundamental

Una estrategia clave para evitar estas toxinas perniciosas es consumir comida real, y eso significa cocinar la mayoría de sus alimentos en casa.
"El primer paso que le recomiendo a mis pacientes... es empezar con un desayuno saludable... Añada a su café leche o crema de buena calidad, proveniente de [vacas alimentadas con pastura, orgánica y sin pasteurizar], si puede conseguirla, o que al menos sea orgánica.
Esto va a ayudarle a quemar grasa. Sin carbohidratos, pero con suficientes grasas naturales saludables.
También podría consumir huevo con queso, mantequilla y quizás las verduras que le gusten para darle sabor---no verduras con almidón, obviamente. Esos son dos ejemplos de un desayuno realmente saludable...
Si consume un desayuno muy alto en grasas... entonces para la hora del almuerzo no estará cerca de tener una cantidad de hambre tan grande. No tiene que consumir snacks... Puede concentrarse mejor... "
En la fase de transición, cuando está enseñando a su cuerpo a quemar grasas como su principal combustible por primera vez, podría ser mejor añadir mantequilla de leche de vacas alimentadas con pastura a su café, en lugar de leche debido a que ésta última contiene azúcar en forma de galactosa.
Otra estrategia importante es evitar los aceites añadidos y sólo consumir los alimentos enteros de donde se derivan esos aceites. Si desea aceite de aguacate, utilice aguacates. Si desea aceite de linaza, utilice semillas de lino. Si desea aceite de semillas de sésamo, utilice semillas de sésamo.
El aceite de oliva es una excepción, ya que no es un aceite procesado. En realidad se comprime, aunque está la cuestión de la adulteración. La gran mayoría de los aceites de oliva que hay en el mercado están adulterados con otros aceites vegetales de baja calidad.
El aceite de coco es otra excepción a la regla anterior. Como lo señaló Shanahan, "Esta es la razón por la cual cuando las personas hacen la dieta Ornish o Esselstyn, y evitan todos los aceites añadidos, experimentan beneficios. [Están] eliminando estos aceites tóxicos de su alimentación".

4HNE – Una Toxina Poco Conocida de la Grasas Poliinsaturadas

Otra información importante tiene que ver con el 4-hidroxinonenal (4HNE), que se forma durante el procesamiento de la mayoría de los aceites vegetales.
El 4HNE es altamente tóxico, en especial para las bacterias intestinales, y su consumo de se ha correlacionado con el desarrollo de un equilibrio obesogénico de la flora intestinal.
"Realmente se han llevado a cabo estudios en donde crean ratones gordos y después toman la flora intestinal de esos ratones gordos para dársela a ratones delgados. Esto cambia la forma en que se comportan. Se ponen más ansiosos. En realidad algunos de los ratones comen más. Cuando observé este estudio dije: 'Bueno, ¿cómo hicieron que estos ratones fueran gordos?'
Lo que estaban haciendo era darles una dieta rica en grasas. Aquí es donde se complica realmente... La mayoría de los estudios sobre dietas ricas en grasas que utilizan manteca, están utilizando manteca proveniente de animales alimentados con maíz y soya. [Es] rica en ácidos grasos poliinsaturados--casi [tanto] como si los animales hubieran sido alimentados con maíz y aceite de soya.
Por lo tanto, las llamadas dietas ricas en grasas saturadas están lejos de eso. Lo cual quiere decir que tenemos que regresar los cientos de millones de dólares de las investigaciones sobre los llamados daños para la salud causados por las dietas ricas en grasas saturadas que fueron hechas en estudios con animales".
El 4HNE causa citotoxicidad, daña el ADN y promueve las avalanchas de radicales libres que dañan la membrana mitocondrial.
Según Shanahan, "No se puede diseñar un mejor vehículo de entrega para una toxina que va a destruir poco a poco su salud en el transcurso de quizás 10 o 20 años, dependiendo de su genética y la capacidad de su sistema antioxidante".
Shanahan también señala que en este caso los aceites vegetales orgánicos no son la solución, ya que el 4HNE aparece incluso si el aceite se obtiene de cultivos orgánicos. Es un derivado intrínseco de la refinación y procesamiento del aceite, no importa qué tan saludable haya sido el aceite en un principio.
"Hasta el 5 % de [un litro de aceite vegetal] pueden ser tipos tóxicos de grasas trans. Eso son 50 gramos. Lo cual es casi 2 onzas. Estamos hablando de 2 onzas de un compuesto altamente tóxico de partes por millón, mismas que ni siquiera son medibles ", señala Shanahan.

Su Cuerpo Necesita Alimentos Reales

Para obtener más información, le recomiendo bastante obtener un ejemplar de "Deep Nutrition: Why Your Genes Need Traditional Food". Como destacó Shanahan, "Tiene que comer, por lo tanto también puede hacerlo bien".
Aunque la clave está en los detalles, y los detalles pueden ser complicados, la manera más simple de entender en qué consiste en una alimentación saludable es pensar en más o menos 100 años atrás y considerar qué comida había entonces y cómo se preparaba. El objetivo es la comida real—alimentos enteros que están lo más cerca de su estado natural posible.
Esto puede ser particularmente importante cuando se trata de grasas. Si no está seguro, la forma más fácil de evitar los posibles peligros es consumir alimentos enteros en lugar de el aceite de los alimentos, debido a que algunas de las toxinas más peligrosas--como el 4HNE--son un derivado del procesamiento.
"A mi esposo le gusta recordarme que la comida debe tener buen sabor para poder disfrutar lo comemos. Disfrutará lo que está consumiendo cuando elimine los aceites vegetales y el exceso de azúcar de su alimentación. También disfrutará mucho más la comida saludable. Realmente la apreciará", dice Shanahan.

miércoles, 21 de junio de 2017

Como Su Microbioma Controla Su Salud

Historia en Breve

  • El ejército de microbios en su cuerpo es responsable de muchos procesos importantes biológicos, desde la salud inmunológica y de la memoria hasta la salud mental
  • Su sistema nervioso entérico es su "segundo cerebro," que desempeña un papel activo en el control de la inflamación, estado de ánimo, metabolismo, antojos y hasta el "instinto"
  • Cuando su microbioma se distorsiona, se pueden presentar enfermedades, incluyendo la diabetes tipo 2, depresión, ansiedad, déficit inmunológico, e incluso el cáncer
  • Todos los días su microbioma está bajo asalto por ciertos alimentos y factores ambientales, incluyendo el azúcar, transgénicos, pesticidas, medicamentos farmacéuticos y otros
  • Optimizar su ecosistema interno requiere eliminar estos agresores, posteriormente repoblar la flora con alimentos naturalmente fermentados, tales como el chucrut
Por el Dr. Mercola
La interconexión de su intestino, cerebro, sistema inmunológico y sistemas hormonales es muy fuerte. En los últimos años se ha creado un alboroto científico de información sobre lo importante que es su microflora para su expresión genética, sistema inmunológico, peso corporal y composición, salud mental, memoria y para minimizar el riesgo de numerosas enfermedades, desde diabetes hasta cáncer.
El investigador Jeroen Raes, descubrió que incluso usted podría pertenecer a uno de los pocos "tipos de microflora," que son similares a los tipos de sangre. La investigación sobre el microbioma humano es muy reciente y hay muchas cosas que todavía no entendemos.
Dicho esto, hay alguna información que tenemos bien clara. Cada vez es más evidente que al destruir su flora intestinal con medicamentos, productos químicos ambientales adversos y alimentos tóxicos es un factor principal en el incremento de las tasas de enfermedad.
La investigación reciente sugiere que la inflamación intestinal puede desempeñar un papel crítico en el desarrollo de ciertos cánceres. Hasta que empezamos a apreciar esta relación compleja, no podremos ser capaces de prevenir o intervenir eficazmente muchas de las enfermedades que hoy en día están devastando la vida de las personas.
A fin de generar una verdadera sanación y prevención significativa, debe enviar continuamente mensajes a su cuerpo que sean seguros y que no estén bajo ataque, y que también estén bien alimentados, apoyados y tranquilos. Este artículo se enfoca en la manera de cómo puede enviarle a su cuerpo estos mensajes y por qué cuidar de su microbioma personal es tan importante para todos los aspectos de su salud.

¿Cómo Puede Sentirse Solo Teniendo 100 Trillones de Compañeros Constantes?

La idea de que los microorganismos tienen que ser "divididos y conquistados" ahora es un punto de vista anticuado de nuestro mundo. No sólo vivimos con ellos y estamos rodeados de ellos, sino dependemos de ellos para nuestra propia existencia. Pamela Weintraub describe hábilmente la simbiosis entre los humanos y los microorganismos en su artículo en la revista Life Experience1 de la edición de Junio 2013.
Su cuerpo es un ecosistema complejo compuesto por más de 100 trillones de microbios que deben estar correctamente equilibrados y atendidos si desea estar sano.
Este sistema de bacterias, hongos, virus y protozoos que viven en su piel, boca, nariz, garganta, pulmones, intestinos y tracto urogenital, es conocido como el "microbioma humano." Esto varía de persona en persona en base a factores como la alimentación, historia clínica, ubicación geográfica e incluso la ascendencia.
Cuando su microbioma se distorsiona, podría enfermarse. Esos organismos realizan una multitud de funciones en los sistemas biológicos clave, desde suministrar vitaminas esenciales hasta combatir los patógenos, modular el peso y el metabolismo.
Este ejército de organismos también representa el 70 por ciento de su sistema inmunológico, "hablando" directamente de los asesinos naturales de su cuerpo, células-T que puedan separar a los “buenos” de los invasores peligrosos. Su microbioma también ayuda a controlar la manera en que los genes se expresan. Así que al optimizar su flora nativa, en realidad está controlando sus genes.

Instinto—Su Segundo Cerebro

Su microbioma está estrechamente entrelazado con sus dos cerebros, sí, usted tiene dos. Además del cerebro en la cabeza; se encuentra otro unido a la pared de su intestino, es su sistema nervioso entérico (SNE), que funciona de manera independiente y en conjunción con el cerebro en su cabeza. De acuerdo con New Scientist:23
"El SNE es parte del sistema nervioso autónomo, la red de los nervios periféricos que controlan las funciones viscerales. También es el sistema nervioso original, que se deriva de las primeras vertebrados hace más de 500 millones de años y se hicieron más complejos a medida que los vertebrados evolucionaron—es posible que incluso hayan nacidos del mismo cerebro.”
Se piensa que su SNE es en gran parte responsable de sus "instintos," que responde de las amenazas ambientales y de enviar información a su cerebro que afecta su bienestar.
Estoy seguro de que ha experimentado diversas sensaciones en su intestino acompañadas con fuertes emociones como el miedo, la emoción y el estrés. La sensación de "mariposas" en el estómago en realidad es el resultado de la sangre que está siendo enviada de sus intestinos a los músculos, como parte de la respuesta de lucha o huida.
Estas reacciones intestinales suceden fuera de su conciencia, ya que son parte de su sistema nervioso autónomo, al igual que los latidos de su corazón. Su SNE contiene 500 millones de neuronas. ¿Por qué tantas? Debido a que la alimentación está repleta de peligros:4
"Al igual que la piel, el intestino debe detener los invasores potencialmente peligrosos, como las bacterias y los virus, evitando que entren en el cuerpo.
Si un patógeno intenta cruzar el revestimiento intestinal, las células inmunes en la pared intestinal secretaran sustancias inflamatorias incluyendo histamina, que son detectadas por las neuronas en el SNE. El cerebro intestinal posteriormente desencadena la diarrea o le envía alertas al cerebro en la cabeza, indicándole iniciar los vómitos  o ambos.”
Ahora sabemos que esta comunicación entre sus "dos cerebros" funciona en ambos sentidos y es la vía que determina como los alimentos afectan su estado de ánimo. Por ejemplo, los alimentos grasos lo hacen sentir bien porque los ácidos grasos son detectados por los receptores de las células en el revestimiento del intestino, que luego envían señales nerviosas cálidas y confusas a su cerebro.
Conociendo esto, puede comenzar a entender cómo no sólo su salud física, sino también su salud mental está profundamente influenciada por la salud de su intestino y por los microbios que viven allí. Sus microbios intestinales afectan a la función del cerebro en general, desde cambios de humor básicos hasta el desarrollo de enfermedades graves como el autismo, la enfermedad de Alzheimer y la esquizofrenia.

Cuando Se Trata de la Inflamación, El Microbioma Gobierna

Su intestino es el punto de partida para la inflamación—en realidad es el guardián de su respuesta inflamatoria. Según la Psiconeuroinmunologa Kelly Brogan, los microorganismos del intestino desencadenan la producción de citoquinas. Las citoquinas están implicadas en regular la respuesta de su sistema inmunológico a la inflamación e infección. Al igual que las hormonas, las citoquinas son moléculas de señalización que apoyan la comunicación entre las células, que le indican a las células a dónde ir cuando se presenta la respuesta inflamatoria.
La mayoría de las señales entre el intestino y el cerebro viajan a través de su nervio vago—más del  90 por ciento de ellos.5 El nervio vago en latín significa "vagabundo," nombre muy apropiado, ya que este nervio viaja a través de su cráneo a su pecho y abdomen, uniendo múltiples órganos.6
Las citoquinas mensajeras producidas en su crucero intestinal llegan a su cerebro a través de la "autopista del nervio vago." Una vez en el cerebro, las citoquinas le indican a su microglía (las células inmunes en el cerebro) que realicen ciertas funciones, como producir neuroquímicos. Algunos de estos tienen efectos negativos en su mitocondria, lo que puede afectar la producción de energía y la apoptosis (muerte celular), además de repercutir negativamente en el sistema de retroalimentación muy sensible que controla las hormonas del estrés, como el cortisol.
Por lo tanto, esta respuesta inflamatoria que se origina en su intestino viaja a su cerebro, que a su vez se desarrolla allí y envía señales al resto de su cuerpo en un complejo circuito de retroalimentación. No es importante que entienda toda la fisiología aquí, pero el mensaje es que la influencia de su flora intestinal no es local, afecta y controla significativamente la salud de todo el cuerpo.

Su Flora Intestinal Está Continuamente Bajo Amenaza

Sus bacterias intestinales--y por lo tanto su salud física y mental se ven afectados continuamente por su entorno y por sus opciones de alimentación y estilo de vida. Si su microbioma es dañado y desequilibrado (disbiosis), se pueden presentar todo tipo de enfermedades, tanto agudas como crónicas. Lamentablemente su débil ecosistema interno hoy en día está bajo amenaza casi constantemente. En la siguiente tabla incluimos los factores que poseen los peligros más graves en su microbioma.
Azúcar refinada, especialmente jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF)Alimentos transgénicos (muy abundantes en los alimentos procesados ​​y bebidas)Productos químicos agrícolas, tales como herbicidas y pesticidas. El glifosato parece ser uno de los peores
Carnes de animales criados convencionalmente y otros productos de origen animal; los animales de CAFO son rutinariamente alimentados con antibióticos en dosis bajas y piensos transgénicosGlutenAntibióticos (utilícelos únicamente si son necesarios, y asegúrese de repoblar su intestino con alimentos fermentados y/o un buen suplemento probiótico)
NSAIDs (medicamentos antiinflamatorios no esteroides) dañan las membranas celulares y alteran la producción de energía en las mitocondrias)               Inhibidores de la bomba de protones (medicamentos que bloquean la producción de ácido en el estómago, comúnmente recetados GERD, como Prilosec, Prevacid y Nexium)
Agua fluorada y/o cloradaEstrés   Contaminación

La Obesidad, Cáncer, Depresión y Otras Enfermedad Que Están Vinculadas a la Disbiosis

Mientras aumentan con regularidad, la ciencia moderna está vinculando cada vez más las enfermedades a la disbiosis. Sospecho que con el tiempo, encontraremos evidencia de que la disbiosis contribuye a casi a todas las enfermedades humanas - las consecuencias para su salud son así de amplias. La siguiente es sólo algunos ejemplos:7
  1. Enfermedad psiquiátrica: La clave para una salud mental es en su intestino. Los probióticos (psiobióticos o "bacterias para su cerebro") están siendo utilizados exitosamente para tratar la depresión, ansiedad y otros problemas psiquiátricos.89
  2. Diabetes tipo 2 y obesidad: Los científicos han encontrado un patrón específico de que los microbios intestinales pueden aumentar el riesgo de diabetes tipo 2. Este patrón puede servir como un biomarcador para determinar el riesgo de diabetes. Los ratones obesos tienen una proporción mucho mayor de bacterias Firmicutes, mientras que los ratones delgados tienen una proporción mucho mayor de bacterias Bacteroidetes.10
  3. Del mismo modo, los investigadores también han encontrado diferencias en las cepas bacterianas entre las personas con sobrepeso y sin sobrepeso. Una cepa de bacterias benéficas llamada Lactobacillus rhamnosus parece ser útil para la pérdida de peso en las mujeres.
  4. Cáncer colorrectal: La inflamación causada por la infección, lesión u otros insultos corporales cambian el ecosistema de su intestino, que puede permitir que los agentes patógenos causantes de cáncer invadan y aumenten el riesgo de cáncer colorrectal.
  5. Sistema inmunológico débil en los niños: Los bebés amamantados reciben microbios de la leche de su madre, lo que permite la colonización microbiana en su intestino a temprana edad. Esto aumenta la expresión de los genes implicados en la inmunidad. El resultado final es que los bebés alimentados con leche materna muestran mejor resistencia a los patógenos.
  6. Asma y sinusitis: La disbiosis en el tracto respiratorio puede ser responsable de la rinosinusitis crónica (CRS) y el asma; con CRS, el crecimiento excesivo de un solo organismo, Corynebacterium tuberculostearicum, es a menudo la causa.

Eliminando lo Malo...

La mejor manera de optimizar su flora intestinal es a través de su alimentación. Una alimentación benéfica para el intestino debe ser rica en alimentos enteros, sin procesar, alimentos sin azucares, junto con alimentos tradicionalmente fermentados o cultivados. Pero antes de que estos alimentos poderosos puedan hacer magia en su cuerpo, tiene que eliminar los alimentos dañinos que se interponen en su camino.
Un buen lugar para comenzar es reducir drásticamente los granos y el azúcar y evitar los ingredientes transgénicos, alimentos procesados ​​y los alimentos pasteurizados. Los alimentos pasteurizados pueden dañar sus bacterias buenas y el azúcar promueve el crecimiento de la levadura patógena y otros hongos (por no mencionar que alimentan las células cancerosas).
Los granos que contienen gluten son particularmente perjudiciales para su microflora y salud en general.1112 Este sería un buen momento para que revisara la tabla anterior que enlista los alimentos, medicamentos y otros agentes que afectan sus microbios benéficos—con el fin de evitar la mayor cantidad posible.

Incluyendo lo Bueno…

El consumo de alimentos fermentados naturalmente es una de las mejores maneras de optimizar su microbioma. Sus bacterias intestinales no solo son importantes para prevenir la enfermedad, sino también desempeñan un papel crítico en el peso corporal y la composición.
Los alimentos fermentados también son un componente clave del protocolo GAPS, que es una dieta diseñada para curar y sellar su intestino. Los estudios científicos han revelado un bucle de retroalimentación positivo entre sus antojos de alimentos y la composición de su microbioma, que depende de esos nutrientes para sobrevivir. Así que, si tiene antojo por azúcar y carbohidratos refinados, en realidad podría estar alimentando a un ejército voraz de Cándida.
Una vez que haya empezado a eliminar los alimentos que dañan la flora benéfica, empiece a incorporar los alimentos fermentados como el chucrut, encurtidos fermentados naturalmente, miso, tempeh, y lácteos fermentados hechos de leche bronca sin pasteurizar (yogur, kéfir, etc.). Estos alimentos probióticos le ayudarán a sanar, repoblar, y "re-educar" a su intestino.
Un artículo publicado en la revista Physiological Anthropology menciona el caso que la fermentación controlada adecuadamente amplifica el nutriente específico y el contenido fitoquímico de los alimentos, lo que mejora la salud del cerebro, tanto física como mental. Los autores indican:13
"Consumir alimentos fermentados puede ser particularmente relevante para la investigación emergente que relaciona las prácticas alimentarias tradicionales a la salud mental positiva. Eso demuestra  que los artículos alimentarios tradicionales podrían mitigar la inflamación y el estrés oxidativo puede ser controlado, al menos en cierto grado, por su microbiota.”
Ellos le dicen que los microbios relacionados con los alimentos fermentados (por ejemplo, especies de Lactobacillus y bifidobacterias) también pueden influir en la salud del cerebro a través de vías directas e indirectas, lo que prepara el camino para nuevas investigaciones científicas en el área de "psiquiatría nutricional."
Desarrollar una flora intestinal saludable comienza con el nacimiento. El parto y la lactancia preparan el escenario para lo que los organismos habiten en el cuerpo de su bebé. Por lo tanto, si está a punto de ser madre, es importante que optimice su propia microflora, ya que se la estará heredando a su hijo. Durante los primeros meses de su bebé, él depende de leche materna para que su sistema inmunológico ayude a determinar lo que es peligroso. Este es el principio de la inmunidad natural, que es mucho más complejo de lo que lo que le dicen los vacunólogos.

Fermentar sus Propios Vegetales Alimenta su Sistema Inmunológico

La buena noticia es que es muy fácil hacer vegetales fermentados en su propia cocina. Ellos también son la forma más rentable de obtener probióticos de alta calidad en su alimentación.
Su objetivo debe ser consumir un cuarto a media taza de vegetales fermentados con cada comida, pero puede ser que tenga que comenzar con poquito. Considere comenzar con sólo una o dos cucharaditas un par de veces al día y aumentar según los vaya tolerando. Si eso es demasiado (tal vez su cuerpo se verá gravemente comprometido), incluso se puede empezar tomando una cucharadita del escabeche de los vegetales fermentados, que también es rico en los mismos microbios benéficos.
También sería prudente considerar un suplemento probiótico de alta potencia, pero por favor entienda que no nada reemplaza a los alimentos.
Dado que sus microbios intestinales son el ejército de ataque de su sistema inmunológico y responsables de mantener bajo control todos sus sistemas, es de vital importancia cuidarlos. Todo, desde su estado de ánimo cotidiano hasta su riesgo de enfermedades debilitantes dependen fuertemente de la salud y la fuerza de su microbioma. Si le da un buen cuidado a sus 100 trillones de pequeños compañeros, ellos le regresaran el favor.

Etiquetas

Emoticonos