domingo, 13 de abril de 2014

GERMINADOS Y BROTES

GERMINADOS Y BROTES: Sus beneficios y cómo hacerlos en casa





Desde hace miles de años los asiáticos recomendaban el 

consumo de brotes para lograr vivir más de 100 años. Y no 

se trataba de vivir muchos años sino de hacerlo con 

calidad y libre de enfermedades. Los brotes aportan al 

organismo, además de las enzimas (diastasas) que se 

activan en el momento del desarrollo de la nueva plántula, 

parte de la energía vital intrínseca al nuevo organismo vivo.
Cuando un grano de cualquier cereal o leguminosa cuenta con el agua, oxígeno y calor suficientes germina. Una vez germinados son más nutritivos y fáciles de digerir.  Los granos de cereales y leguminosas son alimentos “concentrados” y, debido a su bajo contenido en agua y su riqueza en hidratos de carbono complejos -como el almidón- y proteínas, no deben consumirse crudos. Para que al organismo le resulte más fácil su asimilación se comen cocidos o asados. Con ello, se realiza una especie de “pre-digestión” que nuestro organismo no podría realizar por sí sólo. Los germinados, en cambio, es como si ya hubieran alcanzado ese estado.
Dentro de sus beneficios:
  • Ricos en vitaminas y minerales esenciales para nuestra salud.
  • Son digeridos y asimilados fácilmente por el organismo, según nuestro biotipo sanguíneo.
  • Son fáciles de hacer.
INFORME NUTRICIONAL


• Aminoácidos esenciales. Los germinados, especialmente de legumbres, proporcionan al organismo proteínas completas que se transforman en los ocho aminoácidos esenciales. La falta de uno sólo de estos compuestos puede favorecer la aparición de alergias, debilidad, mala digestión, deficiencias en la inmunidad o envejecimiento prematuro de las células.
• Vitamina C. Una de las sustancias que más aumenta por efecto de la germinación. Los brotes de trigo, lentejas, soja, garbanzos y judías son excelentes fuentes de esta vitamina, por ejemplo la soja germinada incrementa su contenido en vitamina C hasta un 100% y los brotes de trigo en un 600% en sólo 5 días.
• Beta carotenos (pro-vitamina A). El germinado de alfalfa, por ejemplo, contiene más beta carotenos que el tomate o el pimiento verde y muchas frutas. Los germinados de col y de guisantes también son excelentes fuentes de esta vitamina esencial para el crecimiento, el desarrollo, la buena vista y el aparato reproductor.
• Vitamina B. La tiamina (B1), la riboflavina (B2) y la niacina (B3) son abundantes en los germinados de alfalfa, trigo, girasol, centeno y sésamo. Contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso.
• Vitamina E. Esta vitamina actúa como antioxidante celular, es un excelente protector del corazón y un buen tonificante. El trigo germinado llega a incrementar hasta tres veces su contenido.
• Vitamina K. Posee propiedades coagulantes, se encuentra en la alfalfa germinada.
• Clorofila. Las semillas germinadas que más clorofila sintetizan son las de trigo y las de alfalfa. La clorofila es absorbida directamente por la sangre a través del sistema linfático, en el torrente sanguíneo activa el metabolismo celular, mejora la defensa, resistencia, capacidad regeneradora de las células, y la respiración, entre otras propiedades, potencia los procesos naturales de curación, depura la sangre, frena las infecciones y equilibra la relación ácido-base en el organismo.

• Calcio. Los germinados de sésamo proporcionan abundante calcio, también son excelentes fuentes de este mineral los brotes de almendra, girasol, alfalfa y garbanzo.
• Potasio. Se encuentra en los brotes de almendras, sésamo, girasol, soja y judías.
• Hierro. Contienen en cantidades importantes los brotes de alfalfa, fenogreco, lentejas, soja roja y soja verde
• Oligoelementos. Los germinados contienen oligoelementos como el yodo, el zinc, el selenio, el silicio, el cromo y el cobalto.
• Enzimas. Cuando se comen crudas las enzimas de las semillas germinadas -llamadas diastasas- facilitan la digestión de la fibra, las proteínas y las grasas.
• Digestivos, nutritivos y de bajas calorías. Aportan muy pocas calorías, por ejemplo 100 grs. de brotes de soja: 30 calorías.



INFORMACIÓN NUTRICIONAL DE LOS GERMINADOS MÁS CONSUMIDOS
Cualquier semilla de leguminosa o grano de cereal puede ser germinado, aunque, los más apreciados por su ternura y buen sabor son los brotes de: legumbres (porotos mung, soja, alfalfa), cereales (trigo, cebada) y también de berro, rábano, calabaza, girasol, lino, sésamo, etc. El sabor es variable, por ejemplo el de alfalfa es muy agradable, el de mostaza es el más picante y el de trigo tiene sabor dulce por los carbohidratos que contiene
•Alfalfa: completo y más consumido por su agradable sabor. Contiene vitaminas A, B, C, E y K , calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio y zinc y los aminoácidos más importantes. Es remineralizante, combate la fatiga y la debilidad.
•Arroz integral: es rico en vitamina B, fósforo, potasio, magnesio, sodio, calcio y silicio. Ayuda a la adecuada conservación de huesos y dientes.
•Arvejas: proporcionan clorofila, proteínas, carbohidratos, fibra, vitamina A, hierro, potasio y magnesio.


•Avena: la semilla germinada más recomendable para trastornos nerviosos, depresiones y alteraciones del sueño. Contiene vitaminas B y E, proteínas, carbohidratos, fibra , minerales y un alto contenido en silicio, necesario para el desarrollo de las estructuras musculares, cerebrales y nerviosas.
•Berro: muy adecuado para combatir los síntomas de la fatiga primaveral. Alcaliniza y depura la sangre, neutraliza el exceso de toxinas. Regula el metabolismo. Es rico en hierro, fósforo, manganeso, cobre, zinc, yodo, calcio y vitaminas A, B2, E y C.
•Fenogreco: limpiador sanguíneo y renal, se recomienda para levantar el ánimo decaído y para reforzar el organismo. Estimula las funciones digestivas y hepáticas. Otorga un agradable olor al sudor de quienes lo consumen. Contiene abundante fósforo y hierro.
•Garbanzos: son ricos en carbohidratos, fibra, calcio, proteínas, magnesio, potasio y vitaminas A y C. No producen gases durante la digestión
•Lentejas: retrasan el envejecimiento y son ricas en proteínas, vitamina C y hierro.
•Maíz: alto contenido en magnesio, necesario para conservar la tensión muscular especialmente en el tracto intestinal.
•Mostaza: adecuado para tratar trastornos digestivos como gastritis, enteritis, etc. Rica en vitamina C, proteínas y lípidos.
•Porotos Mung: son ricos en vitaminas A, C, y complejo B.
•Semillas de calabaza: contienen proteínas, vitamina E, fósforo, hierro y zinc.
•Semillas de girasol: ricas en proteínas, grasas insaturadas, vitaminas B y E, calcio, hierro, fósforo, potasio y magnesio.
•Rabanito: contiene abundante clorofila, útil para combatir digestiones pesadas y para calmar la tos.
•Sésamo: buena fuente de fibra, proteínas, vitaminas B y E, magnesio, potasio, hierro, fósforo y calcio.
•Soja verde: contiene proteínas que dan lugar al aminoácido metionina, de efecto relajante. Fortalece el sistema nervioso y contribuye a rebajar el exceso de colesterol. Son ricas en vitaminas A, C, hierro y potasio.
•Trigo: es rico en proteínas, magnesio, fósforo y vitaminas B y E. Previene infecciones, remineraliza, regenera las células y sirve para tratar trastornos nerviosos.




PROPIEDADES
Los germinados ayudan a prevenir enfermedades o a tratarlas en el caso de que ya se hayan manifestado. Se destacan las siguientes propiedades:
• Favorecen los procesos de desintoxicación, depuración y eliminación de residuos almacenados en los tejidos o en la sangre.
• Fortalecen el sistema inmune.
• Antioxidantes, combaten la acción de los radicales libres.
• Estimulan las secreciones del páncreas.
• Facilitan la digestión, activan los procesos de regeneración y desinflamación del aparato digestivo, revitalizan los mecanismos metabólicos internos.
• Mejoran el funcionamiento intestinal, alivian el estreñimiento, fortalecen el intestino y la flora intestinal, contribuyen a eliminar gases y desechos.
• Rebajan el índice de colesterol.
• Tonifican el sistema nervioso.
• Contribuyen a mantener la elasticidad de las arterias y la vitalidad del sistema glandular.
• Retrasan el envejecimiento, sus componentes permiten que las células del cuerpo se mantengan jóvenes durante más tiempo.
• Favorecen el metabolismo por su acción reconstituyente.
• Su consumo está recomendado en casos de anemia por su riqueza en clorofila, y para personas con el estómago delicado.

¿CÓMO HACER GERMINADOS EN CASA?
Necesitas:
  • 1 frasco conservero de vidrio de un litro.
  • 3 cucharadas de legumbres, granos o semillas a elección, que no hayan sido tostadas ni congeladas (lenteja, soya, trigo, amaranto, alfalfa, garbanzo, etc.)
  • 1/2 litro de agua.
  • Destinar un espacio cálido y oscuro para la germinación.
Preparación:
  1. Lavar las legumbres, granos o semillas y ponerlas a remojar en un frasco con el ½ litro de agua. Cubrir el frasco con una gasa o tela delgada.
  2. Dejar el frasco en un lugar oscuro y cálido, de 9 a 12 hrs. la alfalfa y el fenogreco y de 12 a 15hrs. las lentejas, garbanzos, soja, etc.
  3. Pasado el tiempo, escurrir el agua y enjuagar bien con agua tibia.
  4. En el mismo espacio donde se dejó reposar las legumbres, granos o semillas, posicionar el frasco de forma horizontal (inclinado) acomodando los granos a lo largo del frasco, enjuagando 2 a 3 veces los primeros 3 días  y luego una vez al día. Mantener las semillas húmedas y bien oxigenadas, de lo contrario, podría crear hongos el exceso de agua y moho la falta de aire.
  5. Al 4to-5to día ya se pueden ver los primero brotes. Cuando los brotes tienen de 2 a 3 centímetros de largo, exponer a la luz solar indirecta por espacio de unas 2 horas para que las hojitas se pongan de color verde (proceso de la clorofila). Esto favorecerá  el aumento de vitamina C y que tome un sabor más agradable.
  6. Terminado el proceso de germinación, puedes conservar los brotes refrigerados, bien escurridos y secos. Pueden durar sin problemas alrededor de una semana, se recomienda hacer cantidades frecuentes de germinados.
  7. Si se desea, se pueden eliminar las cáscaras (hollejo) de la legumbre antes de comerlo, para eso, colocar dentro de una cubeta con agua y la cáscara flotará. Retirar con un colador.
CONSEJOS A CONSIDERAR PARA HACER BROTES Y GERMINADOS EN CASA
  • El tiempo de germinación varía según la temperatura. En climas más calientes y húmedos se debe acortar el tiempo de remojo y enjuagarlos con más frecuencia para mantenerlos frescos. La temperatura aprox. es de 20º grados.
  • Evitar colocar simultáneamente más de una clase de semillas, granos o legumbres en un mismo frasco, pueden germinar a distintos tiempos, lo que entorpece los procesos.
  • Usa envases medianos y/o grandes. Las semillas aumentan de tamaño y necesitan estar “libres”, con espacio (Frasco 3 veces el tamaño de las semillas, legumbres y/o granos). Puede usar un envase al comienzo y cambiarlo en el proceso.
  • Prefiere semillas, granos y legumbres orgánicas. (Puedes encontrarlas en tostadurías, ferias libres, etc.)
  • Existe la posibilidad de que queden semillas, legumbres y granos sin germinar. Revísalos antes de prepararlos y retíralos.  
  • Los brotes de ajonjolí (sésamo) se amargan si están en germinación más de dos días, se aconseja consumirlos a más tardar 48 horas después de haber iniciado el remojo.
Fuente:

viernes, 11 de abril de 2014

"Depurar y nutrir es la clave..."

 “Depurar y nutrir es la clave para una vida sana”

Entrevista a Néstor Palmetti


Diario “La Gaceta”, de Tucumán




¿La leche es en realidad perjudicial para la salud? ¿La ingesta de trigo puede generar afecciones crónicas? ¿Es sano comer carne? El experto en dietética y nutrición, Néstor Palmetti, brinda un sorprendente y desconocido panorama sobre nuestra “ensuciante” alimentación
Hipócrates, considerado el padre de la medicina, pronunció hace casi 2.500 años una frase que se volvería célebre: “Que tu alimento sea tu medicamento”. Un principio similar es el que impulsa el reconocido técnico en Dietética y Nutrición Natural, Néstor Palmetti, quien lleva más de 20 años pregonando la necesidad de que los hombres recuperemos nuestra real dimensión de seres frugívoros. Desde su centro Espacio Depurativo, ubicado en Villa de las Rosas (en Traslasierra, Córdoba), el destacado terapeuta aconseja cambiar de una vez por todas nuestros hábitos alimentarios para mejorar no sólo la salud de nuestro cuerpo, sino también la de nuestro espíritu.
- En sus libros usted asegura que los hombres estamos diseñados fisiológicamente para vivir 140 años y tener tres denticiones. ¿Por qué entonces estamos como estamos?
- Por una suma de factores. Es obvio que, como sociedad, estamos equivocando el camino. Cuando no alcanzamos con plenitud nuestro normal tiempo de vida (como sí lo hacen ciertas culturas), hay algo errado. Le aclaro que esto no tiene que ver con filosofías o “ismos” de moda. Esto es fisiología pura. Cuando hablamos de salud debemos pensar en nuestro diseño biológico frugívoro. Durante cinco millones de años de evolución, debimos adaptarnos a cambios ambientales y sobrevivimos “gracias” a la proteína animal, la cocción y los cereales. Pero en lugar de volver a las fuentes, culturizamos estos hábitos “no fisiológicos” (por razones adictivas) y ahora le sumamos la industrialización alimentaria. Es como si usted tuviera un coche diseñado para nafta “súper”, un día no encuentra esa nafta y usa la “común”. Claro, anda, pero con el tiempo, si usted sigue usando la “común”, comenzará a notar “fallas” y “tironeos”. A largo plazo se carbonizará el motor y un día el auto dejará de funcionar. Exactamente eso es lo que sucede al nutrirnos con alimentos no fisiológicos. Por eso vivimos menos y peor. Nuestro diseño biológico es para 140/150 años (todo animal vive entre seis y ocho veces su período de desarrollo). Esa longevidad humana existe y funciona en distintas latitudes y etnias (hunzas, caucásicos, vilcabambianos). Pero se manipulan las estadísticas y por reducción de mortalidad infantil, parece que aumentara la expectativa de vida. Por ejemplo, los españoles están previendo una expectativa de vida de 55 años para los niños que nacen actualmente. En EE.UU. tienen 72% de la población con sobrepeso y un autista cada 60/70 nacimientos (antes era uno cada 20.000). Es obvio que algo estamos haciendo mal.
- ¿Cómo recuperamos, entonces, aquella condición primigenia?
- Debemos ser creativos en el abordaje, pues somos la primera generación expuesta a un problema antes inexistente: el ensuciamiento corporal. Se trata de un fenómeno de las últimas décadas, generado por nuestra antinatural forma de alimentarnos y nuestro total olvido del mantenimiento depurativo. El problema comienza cuando los alimentos que ingerimos no están adaptados a nuestra fisiología. Entonces, la digestión de la comida es insuficiente, la flora se desequilibra, se genera putrefacción, inflamación y enlentecimiento del bolo alimenticio. Esta combinación de factores genera un peligroso incremento de la permeabilidad intestinal, lo cual permite que gran cantidad de macromoléculas alimentarias y bacterianas atraviesen fácilmente la delgada mucosa intestinal. De ese modo, gran cantidad de sustancias inconvenientes (incluidos huevos de parásitos) se vuelcan rápidamente al flujo sanguíneo, generándose graves problemas ulteriores, como el colapso hepático, las nuevas parasitosis y el “tilde” del sistema inmune. Es importante lo que concluyó el médico francés Jean Seignalet, luego de 30 años de tratar y remitir casos incurables: cuando los aportes superan las salidas, más o menos tarde podemos esperar una enfermedad.
- Entonces, la clave está en depurar y nutrir…
- Exacto. Depuración y nutrición son la base de nuestro abordaje para recuperar una calidad de vida plena. Consideramos que el ensuciamiento corporal crónico es la causa profunda de las mal llamadas enfermedades. Cuando hay orden, ni nos acordamos del cuerpo y todo fluye maravillosamente: hay energía, ganas de hacer cosas, creatividad, alegría… Cuando perdemos ese orden y dependiendo de la gravedad del desorden, hablamos de síntomas agudos (gripe), enfermedades crónicas (diabetes), enfermedades degenerativas (cáncer) y envejecimiento prematuro. Más allá de los rótulos, son simples estadios del desorden biológico. Y si profundizamos, comprendemos que son mecanismos de supervivencia corporal (homeostasis orgánica). La hipertensión es un buen ejemplo. El corazón se ve obligado a bombear con más fuerza, no por capricho o error genético, sino para compensar el espesamiento sanguíneo (ensuciamiento) y poder garantizar la adecuada irrigación. Sin embargo se la considera una enfermedad y se la medica, en lugar de “limpiar” la sangre.
- ¿Cómo se hace esa limpieza?
- Volviendo a las fuentes. Nuestra incuestionable naturaleza frugívora satisface absolutamente todas sus necesidades con el aporte de frutas, hortalizas y semillas. No hay macro o micronutriente que no esté adecuadamente presente en estos grupos alimentarios. O sea que no hay excusas científicas ni prácticas, para no llevar adelante la experiencia en nuestros hogares. No hay nada que perder, ni riesgo que correr.
- ¿Cuáles son los enemigos de nuestro cuerpo?
- Los alimentos no fisiológicos. Si bien cada elemento tiene su fundamentación y particular nocividad, la característica común es su moderna preeminencia dietaria (cantidad) y su baja calidad. Si estos elementos se usaran en baja dosis y esporádicamente, en un contexto de orden fisiológico (algo que ha venido ocurriendo naturalmente por miles de años en culturas longevas), no habría gran problema. En los azúcares (sacarosa, jarabe de maíz de alta fructosa, almidones) tenemos el problema de su preponderancia (los cereales son la base de la “saludable” pirámide alimentaria que estimulan gobiernos y nutricionistas), su refinación industrial (el organismo los identifica como reactivos a neutralizar) y nuestra incapacidad fisiológica para metabolizar tanto azúcar (resistencia celular a la insulina). En las grasas se da algo parecido, agravado por la cocción y la prepotente irrupción de grasas sintéticas (aceites transaturados o margarinas). Las proteínas animales (natural alimento de animales carnívoros, pero no de frugívoros como nosotros los humanos) no escapan a estos conceptos, a partir de su abundante disponibilidad (bajo precio relativo) y deficiente calidad (cría industrial intensiva, feed lot). A esto se agregan los profusos derivados lácteos (el humano es el único animal que consume secreción láctea de mamíferos, luego de su destete) y la omnipresente soja (leguminosa inadecuada para el consumo humano, producida transgénicamente y agresivamente procesada a nivel industrial masivo). En el fondo, todos comparten características adictivas, al aportar o estimular el circuito de los péptidos opiáceos.
- ¿Y lo que nos hace bien?
- La respuesta es obvia y reiterativa: los alimentos fisiológicos, que nunca debimos abandonar: frutas, hortalizas y semillas. Y, sobre todo, son alimentos que pueden ingerirse sin cocción, otro procedimiento que altera, desvitaliza y genera toxemia cotidiana. El alimento crudo ha sido nuestra base fisiológica durante millones de años y es el basamento de numerosas terapéuticas que resuelven problemas crónicos y degenerativos, como diabetes o cáncer. En definitiva, cuanto más nos acerquemos a la pureza fisiológica, más rápido saldremos del desorden y la enfermedad. Contrariamente, cuanto más nos alejamos de esta tríada alimentaria, mayor desorden y enfermedad cultivaremos. Es simple, contundente, sencillo de entender y experimentar. Las leyes fisiológicas no son materia opinable o de disquisición filosófica. Es lógica biológica. Y enseguida percibimos el benéfico efecto desinflamante. Y no sólo desaparecen las variadas “itis” (sufijo inflamatorio) de los diagnósticos ortodoxos, sino que remiten las más variadas patologías, desde la obesidad, a las cardiovasculares, pasando por la diabetes, el tiroidismo, el sida y los temidos tumores.
LOS ALIMENTOS SALUDABLES
frutas y verduras 6Verduras: consumirlas crudas, sin restricciones. Se excluyen la papa y la batata
Frutas: Sin restricciones
Semillas: ya sea enteras o trituradas, en ensaladas o en forma de leche. Evitar los cereales que no se pueden consumir crudos.
 Algas: poderosos antioxidantes. Se las puede consumir en ensaladas en forma de polvo o bien como hojas que se hidratan en agua.
DOS CONSEJOS
Recuperar los hábitos de nuestras abuelas
Sobre todo la purga mensual y la jornada de ayuno semanal. Para esto último, Palmetti propone un día a la semana en el que sólo se coma fruta. Así el organismo descansará y depurará toxinas.
 Oxigenación
Practicar respiraciones profundas y conscientes, hacer más actividad física y usar un recurso barato como el agua oxigenada apta para consumo humano.
LO QUE HAY QUE EVITAR
La leche y sus derivados
lacteos-derivadosPartiendo de la base que cualquier secreción láctea de mamíferos está específicamente adaptada al neonato de la especie y para nutrirlo hasta el destete, es obvio que resultará poco fisiológica su utilización en la adultez. Y más aún cuando estamos cruzando barrera entre especies, sometiendo al calor y desnaturalizando por medio de procesos industriales. Según Palmetti, su ingesta regular genera: “tilde” inmunológico, desorden intestinal, mineral y hormonal, reacciones alérgicas e inflamatorias, permeabilidad intestinal, colapso hepático y renal, problemas respiratorios y circulatorios, gran aporte de mucosidad congestiva, apatía y adicción. Y recomienda que cada uno haga la prueba de dejarla por 15 días y luego retomar su consumo para ver en directo su efecto en el organismo. Se la puede reemplazar por la leche de alpiste, un poderoso antioxidante y generador de bienestar y vitalidad.
La carne
carne cruda 4A estas alturas está claro que el hombre no necesita consumir músculos para generar músculos. El cuerpo humano es un eficaz generador de estructuras proteicas a partir de ingredientes simples (aminoácidos libres), nutrientes de combustión limpia y estructura física ordenada y funcional. Incluso hay muchos deportistas famosos que son vegetarianos y siguen ganando medallas olímpicas.
Harinas y féculas
harinasSobre todo las de trigo, maíz y soja. Sí está permitido el consumo de la harina de trigo sarraceno. Varios factores (sabor, textura, practicidad, manipulación agrícola, bajo costo…) han globalizado el rol del trigo como cereal básico. Pero tal vez el factor principal de su consumo masificado y exuberante, sea su efecto adictivo, que incluso dificulta su eliminación de la dieta. Su consumo es generador de mucosidad (congestión de vías respiratorias, moco colónico, estreñimiento, hígado graso) y reacciones alérgicas (la más conocida es la celiaquía, que ahora se muestra asociada a desordenes ginecológicos), pero también ciertas proteínas del trigo moderno se asocian a inflamación intestinal, colon irritable, migrañas, depresión, diabetes, malfunción tiroidea, dermatitis, fatiga crónica y esquizofrenia.
Alimentos cocinados por encima de 100°
coccion 7Dada la generación de compuestos artificiales (cancerígenos y mutagénicos) y la reacción defensiva que realiza el cuerpo (leucocitosis post prandial), Palmetti recomienda el uso del vapor como sistema de cocción, tal como lo hacen los orientales.
Refinados industriales
Están advertidos la azúcar blanca, el jarabe de maíz de alta fructosa, la harina blanca, el arroz blanco, los aceites refinados y la sal refinada. También se deben desechar los alimentos que los contienen: alimentos industrializados, gaseosas (que envenenan el cuerpo, sobre todo las bebidas colas), panificados, copos de cereales, golosinas y productos dietéticos tan de moda en nuestra sociedad.
Margarinas
Son aceites vegetales hidrogenados, nada saludables para el organismo. También hay que evitar los numerosos productos masivos que los contienen (helados, lácteos, golosinas, papas fritas, panificados…).
Almidones
papas y batatasSobre todo los de alimentos no fisiológicos (cereales, tubérculos como papa o batata), por la estimulación sobre hongos y parásitos, por su aporte al ensuciamiento corporal, por su influencia en el desorden glucémico (resistencia a la insulina), por su manipulación transgénica (trigo, maíz) y por su condición de fuertemente adictivos.
leche de soja 2Soja
En forma de porotos, harinas, texturizados, aceites refinados, proteína aislada o jugos (leche de soja); existe profusa evidencia científica de los problemas que ocasiona su consumo regular.


miércoles, 9 de abril de 2014

Receta: Batido Verde con Mango



Libre de gluten

Libre de lácteos

Libre de azúcar

Permitido en la Dieta GFCFSF

Permitido en la Dieta Vegana


Una receta más de batido. La manera más fácil para consumir vegetales de hojas verdes.


INGREDIENTES:

- 1 mango grande maduro

- 3 hojas de lechuga romana (u otra lechuga verde de sabor suave)

- 1 puñado de espinaca tierna

- agua (la cantidad necesaria para lograr la textura deseada – a algunas personas les gusta el batido más espeso y a otras más líquido)


PASOS:

Poner en la licuadora toda la fruta, verdura y agua. Licuar hasta obtener una consistencia cremosa.
La cantidad de agua depende de la textura deseada.

Disfrutar!





Receta tomada de www.masalladelgluten.com 


Recetas: Tortillas de Batata y Zucchini












Libre de gluten

Libre de lácteos

Libre de azúcar

Permitido en la Dieta GFCFSF

Permitido en la Dieta Vegana



Sin huevos

Sin nueces

Ricas como pasabocas o para acompañar la ensalada, la sopa o un plato de verduras.



INGREDIENTES (para 2 personas):
- 1 batata grande (en Bogotá se consigue en Surtifruver de la Sabana)

- 1 zucchini mediano

- 4-5 CDAS de fécula de papa o harina de arroz

- 1 diente de ajo

- para condimentar: sal, levadura nutricional mejorana deshidratada


PASOS:

1. Pelar la batata y rallarla en un rallador fino.

Las batatas se oxidan muy rápido. Yo siempre las dejo en agua, incluso la batata rallada la dejo en agua.


2. Pelar y rallar en rallador fino el zucchini.


3. Agregar fécula de papa o harina de arroz. La masa debe quedar bastante espesa.

4. Condimentar según su gusto.


5. Calentar el sartén, engrasarlo con aceite (utilizando un pincel para no echar mucho aceite).
6. Con una cuchara poner la masa en el sartén y formar las tortillas. Dorar por ambos lados.




7. Servir calientes. Buen provecho!

Receta tomada de http://www.masalladelgluten.com/











Arsenal antiparasitario





Por Néstor Palmetti

Si bien el tema nutricional está desarrollado en el libro “Nutrición Depurativa”, conviene aquí puntualizar algunas recomendaciones que tienen que ver con el manejo de aliados claves en el control y prevención de la parasitosis.

Por sentido común, no debemos ingerir aquellos alimentos que estimulan el desarrollo de los parásitos. Nos referimos a los productos lácteos en general, los azúcares refinados (sacarosa, jarabe de maíz de alta fructosa), las harinas (sobre todo las refinadas), los alimentos excesivamente dulces en general...

También por lógica debemos intensificar el consumo de alimentos con reconocido efecto antiparasitario: las semillas de zapallo (tenias, áscaris, oxiuros), el ajo (áscaris, oxiuros), la cebolla (áscaris, oxiuros), la zanahoria (oxiuros, áscaris, tenia), la granada (tenias), el arándano (oxiuros), las aceitunas y el aceite de oliva, la papaya (tenias, áscaris, oxiuros), el apio, el hinojo, etc.

En general todos los alimentos amargos, las hojas verdes y sobre todo los miembros de la familia de las crucíferas, son interesantes aliados para combatir parásitos: achicoria, alcaucil, apio, raíz de bardana, berenjena, berro, brócoli, cardo blanco, coliflor, diente de león, endibia, escarola, espárrago, hakuzai, hinojo, lechuga, nabo, ortiga, perejil, pimiento, puerro, rabanito, repollo, repollito de bruselas, rúcula, salsifí, etc.




Respecto al diente de león, es bueno puntualizar su importancia como planta clave en la cuestión parasitaria. Como bien dice Raymond Dextreit, conocido naturista francés, más allá de combatir los parásitos, es importante crear un medio que no les permita sobrevivir. Una bilis abundante y bien equilibrada en sus componentes, impide el desarrollo de larvas y huevos. Siendo uno de los mejores estimulantes de la función biliar, la ingesta de diente de león es sumamente aconsejable en todas sus formas: raíces, hojas y flores en comidas, extractos y tinturas, etc.

Dado que las verduras de hoja son responsables de contagios, a causa de la ocasional presencia de huevos, larvas, quistes y parásitos unicelulares, es recomendable un buen lavado de las mismas. De allí el hábito de remojar las hojas en agua con vinagre o limón, lavándolas bien a continuación. En este sentido, es importante un buen filtrado del agua de consumo.

El repollo es una hortaliza de elevado efecto antiparasitario. Es muy recomendable el jugo de repollo, tomando al menos 100cc diarios en ayunas, durante una semana; para mejorar su sabor puede adicionarse jugo de limón y/o zanahorias. También es útil el chucrut (repollo fermentado en sal) y el llamado yogurt de repollo (ver Apéndice). 

Justamente el uso de fermentados no pasteurizados (kéfir de agua, salsa de soja, miso, etc) es muy recomendable por su estimulación de la benéfica flora bacteriana, encargada de general el control sobre los huéspedes parasitarios. En este sentido son aconsejables las algas, losgerminados y el agua enzimática que se obtiene remojando los brotes durante 48 horas (rejuvelac). También es recomendable el consumo del gel de la hoja del aloe.

Dado que algunos de estos elementos suelen ser rechazados por las personas parasitadas (adictas a los sabores dulces), es bueno incluirlos en batidos y licuados, mezclados con frutas y leches de semillas. En general todas las semillas poseen principios activos útiles en estos casos, sobre todo consumidas con su piel.

Es interesante el uso del zapallo como antiparasitario intestinal, dada su amplia disponibilidad y su probada inocuidad, sobre todo en niños, quienes a partir de los 5 meses de vida pueden ingerir su pulpa. También es recomendable la preparación de leche de semilla de zapallo. Se realiza con 50 gramos de semillas peladas, remojadas durante 12 horas en 500cc de agua. Luego se licua bien, agregando algo de miel. Esto se toma por la noche al acostarse. La cucurbitacina, principio activo presente en las semillas y en menor medida también en la pulpa, es efectiva en casos de lombrices (tenias, áscaris, oxiuros) y su uso está exento de riesgos.




El desparasitado con semillas de zapallo, inicia con 12 horas de ayuno previo (comenzar la abstinencia de alimentos por la tarde, tomando luego solo agua). El día del tratamiento, se consumirá solamente una combinación de semillas de zapallo peladas (100g en niños y 200g en adultos), trituradas y mezcladas con miel. Para facilitar el licuado y la ingesta, puede adicionarse agua. Esta mezcla se dividirá en 3 porciones (desayuno, almuerzo y cena). Una hora después de la última ingesta, debe tomarse un purgante (batido de aloe, como se indicó en el tratamiento genérico) y observar luego la deposición. En caso de no advertir presencia de parásitos, repetir el tratamiento 2 o 3 días después.

La familia de las liliáceas también aporta un significativo efecto antiparasitario, dado la respuesta repelente de estos compuestos azufrados. Son conocidas las recetas en base a cebolla y ajo para combatir parasitosis intestinales. Es el caso de la tintura de ajo, que se toma diluida en agua o jugos, antes de las comidas. El ajo es probadamente eficaz contra tenias, oxiuros, giardias, trichomonas y amebas, siendo de amplio espectro y muy bien tolerado por el organismo. Además el ajo aporta otros beneficios importantes, al ser fluidificante de la sangre, antihipertensivo, antioxidante, desintoxicante hepático, antitumoral, hipoglucemiante, inmunoestimulante, antiulceroso…

Otros grandes aliados antiparasitarios bien aceptados son los condimentos, que desde tiempos inmemoriales la humanidad utilizó para controlar las parasitosis. Si bien casi todos tienen efectos interesantes, merecen ser destacados la cúrcuma, la pimienta, el estragón, el tomillo, la canela, el pimentón y los chiles en general (pimiento de cayena).

En materia de hierbas con efectos antiparasitarios, podemos citar entre otras: altamisa, artemisa, acedera, ajenjo, bardana, carqueja, paico, suico, uña de gato, yerba carnicera, cuasia amarga, helecho macho, cáscara de granada, genciana, ruda, diente de león, poleo, etc. Como ya hemos visto, el uso de las hierbas es recomendable en la medida que se respeten dosificaciones y continuidad del tratamiento. Esto último es esencial para cortar los ciclos reproductivos (los parásitos mueren, pero quedan los huevos que inician el proceso vital) y evitar generar reacciones de adaptación por parte de los bichos.



No olvidar el uso de hierbas para las prácticas purgantes, recomendadas luego de cada serie desparasitante. Se puede usar el aloe vera (todas las variedades son útiles a este fin). Se corta una hoja fresca y se licua completa, con la cáscara. Luego se cuela y se tomauna taza de ese jugo, sin endulzar, por la noche al acostarse y otra por la mañana en ayunas. Si no da resultado (si no produce diarrea), repetir la toma al día siguiente.



También puede usarse una efectiva mezcla purgante, combinación equilibrada de cuatro hierbas depurativas (yerba del pollo, retamilla, sen y zaragatona), cuyo sinergismo potencia el efecto laxante, tan necesario luego de un trabajo desparasitante. Actúa sobre los principales órganos internos, eliminando sustancias tóxicas y parásitos. Las hierbas se cocinan brevemente y se toma ½ litro de la decocción por la noche al acostarse y ½ litro por la mañana al levantarse. Esa noche conviene cenar abundantes frutas y verduras. Luego por la mañana conviene ingerir jugos de clorofila y/o kéfir de agua, a fin de estimular la regeneración de flora intestinal. Si no se advierte efecto laxante (diarrea), repetir al día siguiente. El momento ideal para purgar es próximo a luna llena y a fines del verano.

A nivel homeopático se puede citar la Cina 3X, como antiparasitario de amplio espectro. Se recomienda un tratamiento de 10 gotas antes de almuerzo y cena durante una semana, descansando una semana y repitiendo en la siguiente. Sobre el propóleo ya nos hemos ocupado previamente.

El uso de la arcilla como antiparasitario, es algo que los animales y las personas en estado “salvaje”, hacen en forma intuitiva. La arcilla estimula la eliminación de parásitos, tanto los unicelulares (amebas), como los gusanos, y sus toxinas, mineralizando el organismo debilitado. Se ingiere apenas una cucharadita (tamaño café) de arcilla en polvo disuelta en medio vaso de agua mineral, durante 14 días corridos en ayunas. 



Posteriormente descansar 7 días y luego continuar 7 días si y 7 días no. En el caso de las mujeres que tienen la menstruación deben dejar de ingerirla durante esos días. Luego continuar normalmente.

Otro recurso antiparasitario es el café, sobre todo utilizado en forma de enema, mediante una pera para ducha rectal. Uno de los efectos de la infusión de café es destruir los áscaris y sobre todo estimular el flujo biliar hacia los intestinos. Hemos visto que la bilis crea condiciones que impiden el desarrollo de parásitos y larvas.

EL NECESARIO DESPARASITADO

En el libro Cuerpo Saludable se analizan las distintas parasitosis y los variados abordajes para combatirlas. Como bien se expresara allí, el desparasitado es un trabajo periódico y permanente, ya que estamos en continuo contacto con nuestros depredadores naturales. La periodicidad de estas prácticas y la calidad de nuestra nutrición, determinarán el grado de invasión parasitaria con el cual convivimos y las consecuencias que experimentamos.

Como en el caso de las limpiezas del organismo, lo más común es que el lector se enfrente por primera vez con esta temática, de la cual podrá tener vagos recuerdos infantiles si es algo mayor. Lo que era habitual hasta promediar el siglo pasado, hoy es “cosa de viejos”. Así que deberemos aprender y practicar las principales técnicas naturales.

Dado que la temática de los parásitos es vasta, poco investigada y sobre todo, no relacionada con nuestros modernos desequilibrios (mucosa permeable, debilidad inmunológica, agotamiento hepático, desorden alimentario, etc), el lector deberá ir aprendiendo, experimentando y alternando distintas opciones.

En general, recomendamos abordar el tema desde distintos ámbitos contemporáneamente: secuencia desparasitante, alimentos (despensa antiparasitaria), biofrecuencias (zapper), etc. Obviamente el abordaje múltiple incrementa la eficiencia del proceso y al mismo tiempo la magnitud de las reacciones (saludables) que se experimentarán.

Por ello cada uno deberá ir regulando el arsenal de prácticas, según su tolerancia individual y sus necesidades. Como en el caso de las compras, hay quienes prefieren pagar en cómodas cuotas con intereses y otros que optan por abonar al contado y con descuento!!! Pero lo que no debemos hacer es pasar por alto el abordaje antiparasitario.

Como base se sugiere una secuencia de herramientas no tóxicas, que puede comenzar con una serie de propóleo (excelente anti giardias), luego una serie de tinturas vegetales (el caso de altamisa y suico, combinadas), después una serie de arcilla (ingesta), a continuación una secuencia del homeopático Cina 3X y en forma intercalada, un mes de plata coloidal (tal vez el desparasitante más fisiológico, ver monografía). Luego se sigue con otra serie de propóleo, otra de tinturas (como genciana y eucaliptus), otra de arcilla… y así sucesivamente con la plata coloidal intercalada. Conviene un purgado depurativo al final de cada serie de tomas, con hojas de aloeo con la mezcla purgante; esto no es necesario cuando estamos transitando los andariveles del Proceso Depurativo (siempre recomendamos el desparasitado en este marco depurativo).

Es importante comprender que se trata de un proceso de mediano y largo plazo, que requiere paciencia y constancia, si pretendemos resultados liberadores. En cualquier caso, es siempre importante evitar la represión de eventuales síntomas: fiebre, congestión de vías respiratorias, estado gripal, migrañas, nauseas, sensaciones depresivas… Cada uno puede ir manifestando alguno de estos síntomas, en relación a la intensidad de su parasitosis y al abordaje elegido. Los síntomas pueden darse aislados o combinados y generalmente en crisis que no exceden el ciclo de 7 días. En cualquier caso, serán siempre señal de un acertado efecto sobre los parásitos y de la correspondiente mortandad generada.

He aquí un cuadro indicativo, con la sugerencia de recursos a utilizar en secuencia y los tiempos de cada proceso. Es solo una orientación: el “orden de los factores no altera el producto” y puede adecuarse a la disponibilidad de los elementos. Se sugiere consultar las monografías de cada elemento en particular. Es importante comprender que se trata de un proceso de mediano y largo plazo, que requiere paciencia y constancia, si pretendemos resultados liberadores.

RECURSOS ANTIPARASITARIOSDURACIÓN
Propóleo5 semanas
Plata coloidal4 semanas
Tinturas vegetales2 meses
Plata coloidal4 semanas
Arcilla4 semanas
Plata coloidal4 semanas
Cina 3x3 semanas



Esto es sólo una apretada síntesis extraída del material desarrollado en nuestros libros, sitios web y talleres. La información está disponible para quién desee retomar las riendas de su vida. Por cierto, ahora no podemos alegar la excusa de “yo no lo sabía”. Como dice el viejo proverbio: “la ignorancia justifica, el saber condena”.

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