miércoles, 19 de febrero de 2014

Salud: Analizando la carne de tu plato...

Si piensas que no te drogas, prueba a analizar la carne de tu plato

Por Gustavo Medina
Carne-a-la-parrillaEn la carne y sus productos derivados se encuentran presentes otras numerosas sustancias químicas potencialmente dañinas, las cuales los consumidores por lo general ignoran. En su libro Los Venenos en tu cuerpo, Gary y Steven Null nos proporcionan un vistazo por dentro de los más recientes artefactos y dispositivos usados por las grandes compañías propietarias de la industria de la carne. “Los animales son mantenidos vivos y engordados mediante la continua administración de tranquilizantes, hormonas, antibióticos y 2.700 drogas más”, ellos escriben. “El proceso comienza incluso antes del nacimiento y continúa mucho después de la muerte. Y aunque estas drogas se encuentran aún presentes en la carne cuando usted la come, la ley no obliga que deban enumerarse en la etiqueta del producto”.
El nitrato de sodio y el nitrito de sodio, dos compuestos químicos usados como preservantes para retardar la putrefacción en las carnes curadas y los derivados de la carne, incluyendo el jamón, el tocino, el salchichón, el salame, las salchichas y el pescado, son también peligrosos para la salud.
Estos compuestos químicos dan a la carne su apariencia sonrosada, reaccionando con los pigmentos de la carne y los músculos. Sin ellos, el color natural marrón-grisáceo de la carne muerta desanimaría a muchos posibles compradores.
Desafortunadamente, estas sustancias químicas no distinguen entre la sangre de un cadáver y la de un ser humano vivo, y muchas personas sujetas accidentalmente a excesivas cantidades han muerto por envenenamiento.
Incluso cantidades menores han probado ser dañinas, especialmente para niños pequeños y bebés y, por consiguiente, el comité conjunto de expertos sobre los aditivos en los alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), ha advertido: “Los nitratos no se le deberán agregar a los alimentos infantiles”.
A.J. Lehman, de la Administración de Drogas y Alimentos, señaló que “entre la cantidad de nitrato que es segura y la que puede ser peligrosa únicamente existe un pequeño margen de seguridad”.
Feedlot cattleDebido a las asquerosas condiciones de acorralamiento y aglomeración a que los animales son sometidos por parte de la industria de la carne, tienen que usarse vastas cantidades de antibióticos.
Pero semejante uso corriente y desmedido de antibióticos naturalmente crea bacterias resistentes a dichos antibióticos, las cuales pasan a quienes consumen la carne.
El trauma de ser masacrados también le agrega a la carne “los venenos del dolor” (como la adrenalina). Esta, unida a los desechos no eliminados en la sangre del animal, tales como la urea y el ácido úrico, contaminan aún más la carne que el consumidor come.
Además de sustancias químicas peligrosas, la carne a menudo es portadora de enfermedades de los propios animales. Apretujados en condiciones antihigiénicas, alimentados a la fuerza e inhumanamente tratados, los animales destinados al matadero contraen muchas más enfermedades que de ordinario.
Los inspectores de la carne intentan descubrir y dar a conocer las carnes inaceptables, pero debido a las presiones de parte de la industria y a la falta de tiempo suficiente para realizar el examen, mucho de lo que sucede es muchísimo más insalubre de lo que el consumidor de carne puede imaginar.


Enfócate...





No es difícil. A lo sumo lo que pasa es que no dominas las herramientas adecuadas. Clavar un clavo es una tarea relativamente sencilla... En la medida en que sepas que lo que necesitas es un martillo!! Si no lo supieses e intentases con un destornillador, una tarea así de simple se volvería realmente complicada. Así que deja de pensar en tus metas, sueños y objetivos en términos de dificultad, y hasta de factibilidad. Enfócate, en cambio, en determinar qué es lo que necesitas para alcanzarlos y hacerlos realidad. Y luego ve, prepárate, aprende, experimenta, y los estarás viviendo mucho antes de lo que crees...

G.Sandler

La Virtud...

"La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas..."
Montaigne.






La vida de un ser humano tiene curiosas etapas. Los muy jóvenes desean aflorar al héroe que llevan dentro. Para ello, rompen moldes
preestablecidos y tratan de encarnar el mito arquetípico que su corazón bombea. Sin embargo, en otra etapa posterior, llega el desencanto racional y con él, la caída de ideales y la consiguiente madurez interna. Se trata de un nivel que conlleva aceptación de las reglas de juego y un sutil deseo de, refinar las pequeñas cosas de la acción cotidiana.

Dicen los mitos que aquella joven heroína, en su camino hacia el País de los Despiertos, atraviesa el bosque sorteando peligros y hechizando a los dioses y a las bestias. Una vez llegada al lugar, de pronto se da cuenta de que los lúcidos que allí moran, expresan más prudencia que coraje, más perseverancia que arrebato y sus miradas profundas abren caminos sin necesidad de espada...

Cuando se expande la consciencia, la presión del logro externo deja paso a la primacía de la observación interna. Ahora, el antiguo brío se convierte en refinado equilibrio de las propias fuerzas. Poco a poco, nace el discípulo del Espíritu que, tras sucesivas iniciaciones, despliega y expande la capacidad del darse cuenta. Desde este estado de progresiva maestría, observa que todo encaja solo y qué gran alcance tienen los propios pensamientos y palabras. Y si antes lo importante era qué hacer en la vida, ahora lo que demanda atención es el cómo hacer las cosas de cada día. Si antes aquel guerrero soñaba con grandes victorias, ahora se cuela sutil y anónimo en la apertura de crisálidas y la sanación de heridas abiertas. Si anteriormente enfrentaba obstáculos oponiendo su gran fuerza, ahora fluye como el agua que acaricia a las piedras.

La llamada madurez. Un punto de encuentro en el que se dan cita el poder de lo pequeño, la inocencia consciente y la espontaneidad perfecta. Cuando uno se convierte en su propio arquero que tensa su arco con precisa atención, se funde certero no sólo en la esencia de la flecha, sino también en el núcleo de la diana.

J.Doria

martes, 18 de febrero de 2014

"Decídete..."

“Decídete a dar el primer paso por pequeño que sea. Concéntrate en el hecho de que estás dispuesto a aprender. Sucederán verdaderos milagros”. Louise L. Hay




"El despertar de las Semillas..."

Activado: El despertar de las semillas




Decíamos que las semillas representan la merienda ideal, el alimento más práctico para viajes o excursiones, y un valioso complemento de las comidas principales. Son fáciles de transportar y consumir, no necesitan cocción, y al ser fuente completa de nutrientes, generan rápida saciedad. Pero es importante tomar ciertos recaudos, previo a su consumo, a fin de aprovechar correctamente todo su potencial y no generar daños.
Si bien es conocido el consumo de semillas, no siempre se lo practica del mejor modo. Es el caso del maní tostado y frito, tal vez la semilla de consumo más popular, aunque lamentablemente en su forma menos aconsejable. De allí su imagen de semilla “pesada” e “indigesta”.
Pese al hábito popular de consumir las semillas a modo de snack y en función a su textura crocante, en el marco de una nutrición viva representan un alimento básico y sustancialal garantizar el principal aporte lipídico y proteico. De allí la necesidad de cuidar su buen procesamiento y su eficaz metabolización.
Ya vimos la conveniencia de utilizar siempre semillas crudassin tostar, a fin de resguardar su plena vitalidad. Del mismo modo, es siempre conveniente lavar y activar las semillas, previo a su consumo. De ese modo lograremos máxima seguridad y eficiencia metabólica en su asimilación.
Cuando consumimos semillas con cáscara y nosotros hacemos el pelado, podemos pasar directamente al activado. Dadas las condiciones de procesamiento y almacenamiento, al consumir semillas peladas, es primordial realizar un lavado previo a fin de evitar impurezas. Teniendo en cuenta su riqueza nutricional, las semillas peladas pueden desarrollar en su almacenaje el crecimiento de hongos micotoxinas. De allí la importancia del ambiente fresco y el envasado al vacío en la conservación.
Las micotoxinas son metabolitos producidos por mohos presentes en alimentos almacenados y sobre todo en granos. Estos hongos incluyen especies de Aspergillus, Alternaria, Fusarium, Claviceps y otros hongos endofíticos que son potencialmente productores de micotoxinas (aflatoxinas, tricotecenos, zearalenona, patulina, fumonisinas, moniliformina, ácido tenuazónico, alternariol, alcaloides del ergot, etc).
La toxicidad crónica de muchas micotoxinas (aflatoxinas, ocratoxinas, fumonisinas o zearalenona, entre otras), suele suscitar mayor preocupación que la toxicidad aguda. Algunas de las micotoxinas evaluadas hasta la fecha (sobre todo las aflatoxinas) se han clasificado como carcinógenos muy poderosossobre todo a nivel hepático.
En este sentido y a fin de evitar riesgos, conviene perder 20 minutos y lavar las semillas, sumergiéndolas en un cuenco con agua limpia, a la cual agregaremos un par de cucharadas de agua oxigenada (usar al menos la de 10 vol. que se consigue en farmacias)por litro. Al cabo de ese tiempo, la evidencia sobre la presencia de hongos es una capa espumosa y con residuos en superficie. Acto seguido, tras enjuagar con abundante agua, las semillas quedan listas para su posterior activación.

EL PROCESO DE ACTIVACION

Para activar semillas, solo necesitamos un frasco de vidrio limpio; el plástico no es aconsejado por higiene (estructura porosa) y porque pueden migrar compuestos al agua. Recordar previamente realizar un adecuado lavado de las semillas, remojándolas 20 minutos en agua limpia a la cual adicionamos un par de cucharadas de agua oxigenadapor litro. Luego de ese período, enjuagar bien las semillas.

El procedimiento de activado consiste en llenar el frasco hasta la mitad con semillas seleccionadas y enjuagadas, completando el contenido con agua de buena calidad. Al concluir el proceso, eliminar el agua de remojo (excelente para regar las plantas) yenjuagar las semillas con agua limpia



 Luego de que hayas retirado el agua, colocar el recipiente con las semillas boca abajo de un recipiente profundo (ver foto), para eliminar toda el agua.


  1. Dejar en esta posición a temperatura ambiente, evitando el directo contacto con el sol pero asegurando que reciba al menos un poco de luz natural. Podes taparlo con un repasador, la idea es darle las características de humedad y oscuridad que tiene la semilla bajo tierra. 
  2. Necesitarás repetir este proceso al menos 2 veces al día, hasta que tus semillas empiecen a brotar.
  3. La mayoría de las semillas empezarán a brotar durante los primeros dos días y el proceso de germinación terminará en unos 2 a 4 días. Los brotes están listos cuando veas los rabitos blancos salir de las semillas. Podes dejarlas crecer un poco mas hasta que saquen la hoja, para asi, exponer al sol y agregar la nutrición de clorofila a tus comidas. 
Esta sencilla técnica consiste en “despertar” la semilla de su estado de latencia (soaking en inglés). Es un procedimiento muy común en horticultura, a fin de acelerar el desarrollo de la siembra, y solo requiere varias horas de remojo en agua. En este período, la semilla absorbe agua y pone en marcha procesos (cascadas enzimáticas) que: inactivan antinutrientes (como el ácido fítico), predigieren nutrientes (desdoblamientos) e incrementan su contenido nutricio (síntesis vitamínica y enzimática). Además así eliminaremos eventuales restos de hongos y micotoxinas que hayan resistido el lavado previo.
La activación de las semillas comestibles resulta siempre aconsejable, previo a cualquier forma de consumo que hagamos. Conviene activar las semillas que directamenteconsumiremos sin germinar (nueces, almendras, cajú, maní), las semillas que luegogerminaremos (alfalfa, quínoa, lentejas, girasol), las semillas que usaremos para cultivar hojas (trigo, avena, centeno, cebada) y las semillas que luego procesaremos como cremas o quesos (cajú, maní, girasol, sésamo).

Como hemos visto, conviene exceptuar de este proceso previo, al lino y la chía para consumo directo, a fin de evitar la pérdida de sus saludables mucílagos. En realidad el mejor equilibrio sería moler las semillas, remojarlas unas horas y luego consumir estas semillas (molidas y activadas), sin descartar el líquido utilizado.
Si las semillas se consumirán directamente, se puede: usarlas de inmediato, conservarlas un par de días en la heladera o deshidratarlas para que vuelvan a estar crocantes y se preserven por más tiempo. Caso contrario, se continúa el proceso, con las técnicas de brotado o cultivo que veremos luego.
En cuanto al tiempo de activación, en general se habla de 12 horas, aunque hay excepciones, como puede verse en la tabla resumen. Allí se indica la temperatura del agua de activación, el tiempo (horas) de activación necesario para consumirlasdirectamente (comerlas o licuarlas) y el tiempo (horas) de activación necesario comoremojo para proseguir luego con la germinación.
Es también recomendable usar el proceso de activación en frutashortalizas y algas marinas deshidratadas; basta sumergirlas, previo enjuague, durante media ó una hora en agua tibia. Dado que no hay antinutrientes en el proceso, esta agua puede consumirse o utilizarse en otras preparaciones.

Extraído del libro “Alimento y Vitalidad”

“El virus no es nada, el terreno lo es todo”

El terreno lo es todo

Por Néstor Palmetti
En el lecho de muerte, Louis Pasteur -demonizador de los virus y alabado por ello- intentó enmendar su error, al afirmar: “El virus no es nada, el terreno lo es todo”. Pero su declaración póstuma pasó y pasa inadvertida. Como pasa inadvertida la afirmación básica de la medicina natural: “La causa profunda de todas las enfermedades es la suciedad del terreno producida por la acumulación de desechos”.

Como hemos visto, los desechos orgánicos no se depositan en un solo lugar, sino que circulan por todo el cuerpo. El organismo todo sufre la sobrecarga, pero como cada persona tiene su punto débil, es allí donde aparecerá la crisis visible y dolorosa. Lamentablemente, terapeuta y paciente por lo general olvidan esta realidad, enfocándose en los síntomas y olvidando las causas primarias.
El moderno concepto de diagnóstico sirve sólo para rotular al barómetro de una caldera a punto de explotar por exceso de presión. Es inútil ocuparse del barómetro. Por sentido común, debemos disminuir la presión de la caldera. Aliviada la presión, el barómetro, por sí mismo dejará de indicar el estado de emergencia.
Llevemos la analogía a nuestro automóvil, mecanismo sencillo de comprender y al cual generalmente le brindamos mejores atenciones que a nuestro organismo, tal vez porque aquel nos costó esfuerzo y éste fue un regalo de la existencia. Imaginemos que viajando en ruta, se nos enciende la luz roja de presión de aceite. ¿Qué hacemos?
El sentido común aconsejaría detenernos de inmediato e investigar la causa que originó el inconveniente: falta de lubricante, problema de la bomba de aceite, rotura del carter, etc. Resuelta la dificultad, arrancaremos el motor y veremos que la luz roja se apaga por sí sola.
En cambio ¿qué hacemos cuando algo similar sucede en nuestro organismo? Por lo general,desenchufamos el bulbo de la luz roja. O sea, buscamos una “pastillita mágica” que apague el indicador de alarma: algo que baje la presión, el colesterol, la glucosa, las hormonas tiroideas, la inflamación o cualquier otro parámetro fuera de norma, sin preocuparnos de revisar la causa que activó la alarma.
Si obramos así en el automóvil, ¿qué sucederá? Inicialmente seguiremos como si nada, confiados por no ver más la luz roja. Pero unos kilómetros después sobrevendrá el desastre: el motor claudicará. Esto es inexorable en la mecánica vehicular… y también lo es en la lógica del funcionamiento corporal.
Es más, el moderno sistema de monitoreo médico ha generado una obsesión por los parámetros fuera de norma. Profesionales y pacientes viven pendientes del valor de glucosa, presión, colesterol, hormona tiroidea, triglicéridos o densidad ósea. A través de fármacos se obtiene la ilusoria satisfacción de poner en caja los guarismos desequilibrados. Sería como si en el ejemplo del automóvil, moviésemos con la mano la aguja del manómetro de presión de aceite, hasta llevarla a zona de seguridad. ¿De qué nos sirve, si el desequilibrio profundo se mantiene?
Todo esto es sencillo de corroborar en la práctica. ¿Cómo es posible que un simple drenaje de toxinas pueda provocar la remisión de distintos síntomas en una persona, por diferentes que éstos sean? La concepción de la enfermedad como consecuencia de la sobrecarga tóxica, se opone a la concepción microbiana, donde todo parece ser resultado de la acción de virus y bacterias. Y es lícito preguntarse: si los microbios son tan letales, ¿cómo es que ciertas personas sucumben ante ellos y otras tienen reacción nula?
Los microbios no son más que huéspedes de un terreno sobrecargado, que permite su expresión o desarrollo. Podrá argumentarse que todo depende de la fortaleza del sistema inmunológico de cada persona, pero como veremos luego, la eficiencia de nuestro sistema defensivo, como toda parte integrante del cuerpo, es consecuencia directa del estado de limpieza de nuestros fluidos internos. O sea que: el terreno lo es todo.
TOXINAS INTERNAS
Nuestro organismo depende totalmente de aportes externos para construirse, renovarse y funcionar. O sea que está perfectamente preparado para procesar sustancias que vienen del exterior, convirtiéndolas en elementos útiles para el funcionamiento corporal. Hasta los nutrientes más nobles y puros, requieren de procesos degradatorios y asimilatorios, que implican producción de desechos metabólicos.
Asimismo, la continua regeneración celular de órganos y tejidos, provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas de inmediato. Para hacer frente a esta vasta tarea, el cuerpo se ha dotado de un grupo de órganos especializados para tal fin: los emuntorios.
Pero si las toxinas son naturales y estamos dotados de una buena estructura de órganos de eliminación, ¿por qué nos intoxicamos? O lo que es igual, ¿por qué enfermamos? La respuesta es muy sencilla: Porque sobrepasamos la natural capacidad de eliminación, o sea, generamos más desechos de los que podemos evacuar.
Visualizando el origen de las toxinas que procesamos, podremos tener una mejor idea de cómo limitar su generación y colaborar con el exigido funcionamiento corporal. Debemos tener en cuenta que la realidad moderna es muy diferente que la de nuestros antepasados. Ellos debían lidiar sólo con algún fruto tóxico, alérgenos naturales, microbios y desechos normales de los procesos metabólicos internos. En cambio nosotros estamos sumamente afectados por la degradación del medio ambiente y sobre todo por la alimentación industrializada. Pero vayamos por partes.
La mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos, proceso necesario para convertir los nutrientes en sustancias más simples, capaces de generar energía y material constructivo. Estas transformaciones producen desechos, cuya eliminación esta prevista en el funcionamiento orgánico. Por ejemplo: las proteínas, al desdoblarse en aminoácidos, generan urea y ácido úrico; la combustión de la glucosa produce ácido láctico y gas carbónico; las grasas mal transformadas, ácidos cetónicos.
Estas toxinas del metabolismo interno son perfectamente toleradas por el organismo, siempre y cuando no superen cierto límite. Este límite está dado por nuestra capacidad de digerir, combustionar y eliminar. Al superar este umbral, los desechos, aunque naturales, se convierten en una amenaza para el cuerpo, entorpeciendo su normal funcionamiento.
Para visualizar cómo funciona el proceso de acumulación, veamos un par de cifras orientativas relacionadas con los riñones. Estos órganos deberían eliminar 25 a 30 gramos diarios de urea. Si sólo eliminan 20, significa una retención de 5 gramos por día, o sea 150 gramos mensuales.
Esto permite entender la importancia de una alimentación sobria y frugal, de buena calidad y en dosis adecuada a nuestro desgaste calórico. Aún con alimentos sanos y naturales, si comemos más de lo que gastamos, estamos creando un problema adicional al organismo, que debe lidiar con sustancias que no puede utilizar y/o eliminar… y que algún destino deberán tener!!!
La sobrealimentación y el sedentarismo se han convertido en grandes problemas de la sociedad moderna. Es muy sencillo que las personas ingieran más de tres mil calorías diarias y gasten mucho menos de dos mil. Por su parte, el sedentarismo no solo impide la necesaria combustión de calorías excedentes, sino que dificulta la correcta oxidación de los residuos del metabolismo celular, con lo cual se generan aún más desechos tóxicos.
Todo esto se ve agravado por el nefasto sistema de producción industrial de los alimentos. Los procesos de manipulación y refinación quitan preciosos elementos vitales y ello lleva al consumo de mayor volumen, en el intento de cubrir las necesidades netas de vitaminas y minerales.
Los problemas de la sobrealimentación no son sólo de acumulación. Cuando superamos la capacidad de procesamiento de nutrientes que tiene nuestro sistema digestivo, generamos una masa de alimentos mal transformados cuya tendencia es la fermentación y la putrefacción, lo cual produce nuevos venenos, que incrementan a su vez el ensuciamiento general. Esto se ve agravado por el estrés y los ritmos antinaturales, que merman nuestra capacidad metabólica.
TOXINAS EXTERNAS
Pero el alimento moderno tiene otros oscuros aspectos relacionados con la intoxicación del organismo y que van más allá de la abundancia. Si bien el tema se desarrolla ampliamente en otra publicación, repasemos aquí lo estrechamente relacionado con la toxemia corporal.
Las técnicas actuales de producción primaria e industrialización, además de empobrecer la calidad del alimento, generan una nefasta carga de sustancias eminentemente tóxicas, que de ninguna manera estamos preparados para procesar. Insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos… son solo algunas de las sustancias que se utilizan en la producción de alimentos y que, directa o indirectamente, ingresan a nuestro organismo, diariamente y en altas concentraciones. Un ejemplo: nadie relaciona la gran cantidad de problemas endocrinos(menopausia, tiroidismo, etc.) con la continua ingesta de hormonas sintéticas que se “mimetizan” con las naturales y nos causan un verdadero caos hormonal.
A ello se agrega otra gran cantidad de sustancias químicas artificiales que utiliza la industria elaboradora: conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas (margarinas), etc. Todo esto se hace en el respeto de legislaciones que establecen dosis tolerables por el organismo. Claro que las normas se hacen para cada compuesto individualmente y en base teórica.
Nadie toma en cuenta la sumatoria de estas dosis, ni sus interacciones reales. Un estudio británico demostró recientemente que la mezcla de ciertos colorantes artificiales y el benzoato de sodio (conservante de uso habitual en refrescos), influye en el comportamiento y en los desórdenes de conducta de los niños. Otros estudios indican que, en promedio, ingerimos anualmente varios kilogramos de dichas sustancias. Y adivinen ¿quién debe lidiar con esa carga?
Aquí no termina el inventario de sustancias tóxicas que diariamente introducimos al organismo. Falta aún lo que ingerimos en medicamentos, detalle no menor en un país como el nuestro, que ingiere, por ejemplo, seis millones de aspirinas diarias. Nuestra sociedad es ávida consumidora de analgésicos, antiinflamatorios, sedantes, estimulantesy una larga lista de fármacos de uso corriente, alegremente publicitados en TV como si fueran inocuas golosinas.
Pero no solo ingresamos tóxicos por vía digestiva. La piel es otro órgano permeable a elementos indeseables: cosméticos, tinturas, cremas, antitranspirantes y fijadores son fuente de sustancias nocivas. Por las vías respiratorias también introducimos importantes cantidades de venenos: desde el humo de cigarrillos a los desechos de combustión y procesos industriales.
A todo esto se suma la problemática de los refinados industriales. Diariamente estamos incorporando altas cantidades de compuestos químicamente puros que no existen en la naturaleza. Es el caso del cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa (azúcar blanca). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de gran pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar ejemplos ilustrativos, como la caña de azúcar, la hoja de coca y la sal refinada.
Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron excedentes de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían 350 g de azúcar por día. ¿La explicación? Mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.
Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada, benéfica para el apunamiento y la digestión, no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.
Nuestros riñones pueden eliminar unos 12 gramos diarios de cloruro de sodio (la tóxica sal de mesa refinada), pero está demostrado que la alimentación moderna provee 15 gramos o más. Esto quiere decir que reteniendo sólo 3 gramos diarios, estamos acumulando en el organismo 90 gramos por mes (verdadera causa de edemas y celulitis).
Frente a esta regular y abundante ingesta de compuestos reactivos -que superan por cierto la capacidad orgánica de procesamiento- el cuerpo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, incrementan la toxemia corporal. Nos referimos a la hidratación de estos compuestos (retención de líquidos asociada a deshidratación celular), a la captura lipógena basurero(edemas, obesidad y celulitis) y a la cristalización (artritis, ácido úrico, arenillas, cálculos, esclerosis capilar, etc).
Este cuadro, lejos de asustar, debe ayudar a la toma de conciencia: nuestro organismo no es un cesto de basura donde podemos arrojar impunemente cualquier cosa. Además, esta problemática, nefasta en sí misma, se ve agravada por la pérdida o el olvido de sanos hábitos ancestrales: los ayunos, las curas de primavera, el reposo, la conexión con los ciclos naturales…
TOXINAS DE PARÁSITOS
Como vimos someramente en el capítulo anterior y como desarrollaremos en el capítulo 6, las parasitosis son responsables de gran parte de la cotidiana carga tóxica que agobia al organismo. Esta toxemia es en parte externa al cuerpo, al ser producida por organismos que no forman parte del mismo, pero al mismo tiempo es interna, pues se vuelca permanentemente en nuestros fluidos, como si fuese una sustancia endógena.
Excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos, se suman al volumen tóxico que deben procesar nuestros órganos emuntorios. Si las parasitosis fuesen ocasionales y periódicamente combatidas, esto no sería un problema, ya que el hombre siempre ha convivido con organismos parásitos.
Pero el hecho de haber descuidado las ancestrales y tradicionales prácticas periódicas de desparasitación, hace que las infestaciones parasitarias se conviertan en crónicas y por tanto generen grandes volúmenes diarios de toxemia.

[1] Ver libro “Nutrición Depurativa”
[2] Universidad de Southampton – Publicado en The Lancet
[3] Ver libro “La Sal Saludable”

sábado, 15 de febrero de 2014

Salud: El Azúcar... un viejo y dulce amigo

Este Alimento Adictivo de Uso Común Alimenta las Células de Cáncer, Desencadena el Aumento de Peso y Promueve el Envejecimiento Prematuro



Por el Dr. Mercola


La muerte a causa del azúcar podría no ser una exageración- hay más evidencia que sugiere que el azúcar es un FACTOR PRINCIPAL en enfermedades crónicas y obesidad.
Comentarios del Dr. Mercola

¿El azúcar es un viejo y dulce amigo que secretamente está acabando con su existencia?
Existe un mar de investigaciones que sugiere que esto es cierto. La ciencia nos ha mostrado, más allá de cualquier duda, que el azúcar en sus alimentos, en todas sus formas, le está cobrando un precio muy alto a su salud.
La principal fuente de calorías en los Estados Unidos proviene del azúcar- en especial del jarabe de maíz de alta fructosa. Basta con echarle un vistazo a las tendencias de consumo de azúcar de los últimos 300 años: [1]
  • En 1700, la persona promedio consumía alrededor de 4 libras de azúcar al año.
  • En 1800, la persona promedio consumía alrededor de 18 libras de azúcar al año.
  • En 1900, el consumo individual había aumentado a 90 libras de azúcar al año.
  • En el 2009, más del 50 por ciento de los estadounidenses consumía media  libra de azúcar AL DÍA- lo que su traduce a unas sorprendentes 180 libras de azúcar al año.
El azúcar se encuentra en grandes cantidades en sus bebidas gaseosas, jugos de fruta, bebidas deportivas y se encuentra oculta en la mayoría de los alimentos procesados- desde el Bolonia hasta los pretzels, desde la salsa de Worcestershire hasta el queso para untar. Y en la actualidad la mayoría de las formulas para bebés tienen una cantidad de azúcar equivalente a una lata de Coca Cola, así que si los bebés toman este tipo de formulas, entonces están siendo envenenados metabólicamente desde su primer día de vida.
No es de extrañar que haya una epidemia de obesidad en este país.
Hoy en día, el 32 por ciento de los estadounidenses padecen de obesidad, más un tercio adicional tiene sobrepeso. Comparando estas cifras con las de 1890, cuando una encuesta realizada en hombres blancos en sus cincuenta años reveló una tasa de obesidad de tan sólo 3.4 por ciento. En 1975, la tasa de obesidad en Estados Unidos había alcanzado el 15 por ciento y desde esa fecha la cifra se ha duplicado.
Tener exceso de peso aumenta los riesgos de enfermedades mortales como las enfermedades cardíacas, enfermedad  renal y la diabetes.
En 1893, en los Estados Unidos había menos de tres casos de diabetes por cada 100,000 personas. En la actualidad, la diabetes golpea a casi 8,000 de cada 100,000 personas. [1]
Usted no necesita ser médico o científico para darse cuenta del aumento de sobrepeso entre los estadounidenses. Todo lo que tiene que hacer es darse una vuelta por un centro comercial, por una escuela o tal vez simplemente mirándose al espejo.

Azúcares 101- Principios Básicos de Cómo Evitar una Confusión en este Tema tan Importante


Sugar

Es fácil confundirse con los muchos tipos de azúcar y endulzantes. Así que aquí le presento una descripción básica:
  • La dextrosa, la fructosa y la glucosa son monosacáridos, conocidos como azúcares simples. La diferencia principal que hay entre ellos es la manera en que el cuerpo las metaboliza. La glucosa y la dextrosa son esencialmente el mismo azúcar. Sin embargo, los fabricantes de alimentos utilizan más el término “dextrosa” en su lista de ingredientes.
  • Los azúcares simples pueden combinarse para formar azúcares complejos, como la sacarosa (azúcar de mesa), que es mitad fructosa y mitad glucosa.
  • El jarabe de azúcar de alta fructosa (JMAF) es 55 por ciento fructosa y 45 por ciento glucosa.
  • El etanol (alcohol) no es un azúcar, a pesar de que la cerveza y el vino contienen azúcares residuales y almidones, además de alcohol.
  • Los alcoholes de azúcar como el xilitol, glicerol, sorbitol, maltitol, manitol y eritritol que nos son ni azúcares ni alcoholes pero se están volviendo muy populares ya  son utilizados como endulzantes. No son completamente absorbidos por su intestino delgado, en gran parte, por lo que aportan menos calorías que el azúcar pero muchas veces causan problemas de hinchazón, diarrea y flatulencias.
  • La sucralosa (Splenda) NO es un azúcar, a pesar de su nombre y su slogan publicitario engañoso, “hecho de azúcar”. Es un endulzante artificial clorado de la misma línea que el aspartame y la sacarina, que causan grandes daños a la salud.
  • La miel es 53 por ciento fructosa [2], pero es completamente natural en su forma cruda y tiene muchos beneficios para la salud cuando se consume con moderación, tiene tantos antioxidantes como las espinacas.
  • La stevia es una hierba muy dulce derivada de la hoja de la planta de stevia de América del Sur, que es completamente segura (en su forma natural). Lo Han (o luohanguo) es otro endulzante natural, pero este se deriva de la fruta.

No Todos los Azúcares son Iguales

La glucosa es la forma de energía necesaria para el funcionamiento de su cuerpo. Cada célula del cuerpo, cada bacteria- y de hecho, cada ser viviente en la Tierra- utiliza la glucosa como forma de energía.
Pero como país, la sacarosa ha dejado de ser el azúcar de elección, dejándole su lugar a la fructosa.
Si su alimentación fuera como la de las personas de hace un siglo, usted consumiría cerca de 15 gramos al día- muy lejos de los 73 gramos al día que por lo general se obtienen de las bebidas endulzadas. En el caso de las frutas y vegetales, la fructosa se mezcla con vitaminas, minerales, enzimas y fitonutrientes benéficos, lo que modera el efecto metabólico negativo. Sorprendentemente, el 25 por ciento de las personas realmente consume más 130 gramos de fructosa al día.
Para empeorar las cosas, toda la fibra de los alimentos procesados ha sido extraída, por lo que esencialmente no tienen ningún valor nutricional en absoluto. Y los productos en los que la gente confía para bajar de peso- los alimentos dietéticos bajos en grasa- muchas veces son los que contienen más fructosa.
No es que la fructosa en sí sea mala- son  las DOSIS MASIVAS a las que está expuesto las que la han peligrosa.
Hay dos razones principales por las que la fructosa es tan dañina:
  1. Su cuerpo metaboliza la fructosa de una forma completamente diferente a la glucosa. La carga completa de fructosa recae en su hígado.
  2. Las personas están consumiendo fructosa en enormes cantidades, lo que ha empeorado los efectos negativos.
El consumo excesivo de sodas es la causa principal de esto.
Actualmente, el 55 por ciento de los endulzantes utilizados en la fabricación de alimentos y bebidas están hechos de maíz y la soda (en su forma de jarabe de maíz de alta fructosa) es la fuente principal de calorías en los Estados Unidos.
Los fabricantes de alimentos y bebidas comenzaron a cambiar la sacarosa por el jarabe de maíz en la década de 1970 cuando descubrieron que el JMAF no sólo era mucho más barato de hacer, sino que es 20 por ciento más dulce que el azúcar de mesa convencional que contiene sacarosa.
El JMAF contiene los dos mismos azúcares que la sacarosa pero es metabólicamente más peligroso debido a su forma química.
La fructosa y la glucosa no están unidas en el JMAF, como lo están en el azúcar de mesa por lo que su cuerpo no la tiene que romper. Por otro lado, la fructosa es absorbida inmediatamente y va directamente a su hígado.

Mucha Fructosa Crea un Desastre Metabólico en su Cuerpo

El Dr. Robert Lustig, profesor de pediatría en la División de Endocrinología de la Universidad de California, San Francisco, ha sido un pionero en la decodificación del metabolismo del azúcar.   Su trabajo a resaltado algunas de las diferencias principales entre la manera en la que los diferentes tipos de azúcares se descomponen y la manera en que son utilizados por el cuerpo humano.
Le recomiendo mucho que vea la conferencia completa del Dr. Lustig  si quiere saber cómo la fructosa está arruinando su salud bioquímicamente.
Como lo mencione anteriormente, después de comer fructosa, la mayor parte de la carga metabólica se va al hígado. Esto NO sucede con la glucosa, de la cual sólo el 20 por ciento se va al hígado. Casi todas las células de su cuerpo utilizan glucosa, por lo que normalmente se “quema” inmediatamente después de consumirla.
Entonces, ¿A dónde se va toda la fructosa, una vez que la consume?
A sus muslos. Se convierte en GRASA (VLDL y triglicéridos, lo que significa que tendrá más depósitos de grasa en su cuerpo.

Comer Fructosa es Mucho Peor que Comer Grasa

Sin embargo, los problemas fisiológicos del metabolismo de la fructosa van más allá de un par de tallas:
  • La fructosa aumenta el ácido úrico, lo que disminuye el óxido nítrico, aumenta la angiotensina y provoca que las células del músculo se contraigan, aumentando su presión arterial y dañando significativamente sus riñones. [1]

    Los niveles elevados de ácido úrico también conducen a una inflamación crónica de bajo nivel, lo cual tiene consecuencias graves para su salud. Por ejemplo, la inflamación crónica de los vasos sanguíneos conduce a ataques cardíacos derrames cerebrales; también existe mucha evidencia de algunos cánceres causados por la inflamación crónica. (Consulte la siguiente sección para más información sobre el ácido úrico.)
  • La fructosa engaña a su cuerpo lo que resulta en un aumento de peso- apaga el control del sistema de apetito de su cuerpo--. La fructosa no estimula la insulina adecuadamente, que a su vez, no suprime la grelina (la “hormona del hambre”) y no estimula la leptina (la “hormona de la saciedad”), que en conjunto da como resultado que usted coma más y desarrolle resistencia a la insulina.[3][4]
  • La fructosa conduce rápidamente al aumento de peso y obesidad abdominal (“panza cervecera”), disminuye el HDL, aumenta el LDL, los triglicéridos, el azúcar en la sangre y la presión arterial- es decir el síndrome metabólico clásico.
  • El metabolismo de la fructosa es muy parecido al metabolismo del etanol, que tiene muchos efectos tóxicos, incluyendo la enfermedad de hígado graso no alcohólico. Es alcohol pero con un efecto diferente.
Estos cambios no se ven cuando los seres humanos comen almidón (o glucosa), lo que sugiere que la fructosa es un “carbohidrato malo” cuando se consume en más de 25 gramos al día. Probablemente es el factor responsable del éxito parcial de las muchas dietas bajas en carbohidratos.
Uno de los descubrimientos más recientes que sorprendió a los investigadores es que la glucosa en realidad acelera la absorción de fructosa, lo que hace que los riesgos de salud a causa del JMAF sean  aún más profundos. [1]
Ahora puede ver por qué la fructosa es el factor principal que contribuye con la epidemia de obesidad actual.

¿Es el Ácido Úrico el Nuevo Colesterol?

En este momento probablemente usted está informado acerca de la epidemia de obesidad infantil en los Estados Unidos, pero ¿sabe algo de la hipertensión infantil?
Hasta hace poco, los niños rara vez eran diagnosticados con presión arterial alta y cuando pasaba eso, por lo general era debido a un tumor o enfermedad renal vascular.
En el 2004, un estudio mostró que la hipertensión entre los niños era cuatro veces más alta que lo previsto: el 4.5 por ciento de los niños estadounidenses tienen presión arterial alta. Y entre los niños con sobrepeso, la tasa es del 10 por ciento. Se cree que la obesidad es la causante de cerca del 50 por ciento de los casos de hipertensión en adolescentes hoy en día. [1]
Aún más sorprendente es que el 90 por ciento de los adolescentes con presión arterial alta también tienen niveles elevados de ácido úrico.
Esto ha llevado a que los investigadores se pregunten, ¿qué tiene que ver el ácido úrico con la obesidad y la presión arterial alta?
En su libro llamado, “The sugar fix: The High Fructose Fallout That is Making You Fat and Sick”, el Dr. Robert J. presenta un argumento muy convincente sobre una relación anteriormente desconocida entre el exceso en el consumo de azúcar y los niveles elevados de ácido úrico. Sin embargo, el promueve el uso de los endulzantes artificiales como una alternativa al azúcar y hace otras recomendaciones con las que no estoy de acuerdo.
El Dr. Johnson es médico convencional que no ha aceptado del todo la medicina natural, sin embargo, es uno de los principales investigadores del alcance de la toxicidad de la fructosa. Ha pasado muchos años de su vida dedicándose a descubrir este misterio.
Existen más de 3,500 artículos hasta la fecha, que demuestran una fuerte relación entre el ácido úrico y la obesidad, ataques cardíacos, hipertensión, derrame cerebral, enfermedad renal y otras enfermedades. De hecho, un gran número de estudios han confirmado que las personas con niveles elevados de ácido úrico se encuentran en riesgo de desarrollar presión arterial alta, incluso aunque parezcan estar  completamente sanos.
Los niveles de ácido úrico entre los estadounidenses han aumentado significativamente desde la primera mitad del siglo 20. En la década de 1920, el promedio de los niveles de ácido úrico eran alrededor de 3.5 ml/dl. Para 1980, el promedio de los niveles de ácido úrico había subido hasta 6.0-6.5 ml/dl y es muy probable que en la actualidad hayan aumentado mucho más.

¿Cómo Produce el Cuerpo el Ácido Úrico?

Es un bioproducto de la descomposición celular. A medida que mueren las células, el ADN y ARN se degradan en sustancias químicas llamadas purinas. Posteriormente, las purinas se convierten en ácido úrico.
La fructosa aumenta los niveles de ácido úrico a través de un proceso complejo que provoca que las células quemen su ATP rápidamente, lo que conduce a un “choque celular” y al aumento de la muerte celular. Después de comer grandes cantidades de fructosa, las células se quedan sin energía y entran en un estado de shock, como si hubieran perdido su suministro de sangre. La muerte celular masiva conduce a un aumento de los niveles de ácido úrico.
Y las células que se quedan sin energía comienzan a inflamarse y se vuelven más susceptibles al daño a causa del estrés oxidativo. Las células de grasa se “enferman” y se llenan de cantidades excesivas de grasa.
Existe una prueba sanguínea barata y sencilla para determinar los niveles de ácido úrico, le recomiendo que se la haga como parte de los chequeos regulares de salud. Su nivel debería estar entre 3.0 y 5.5 mg/dl.
No me cabe la menor duda que el nivel de ácido úrico es uno de los elementos que mejor predice la salud general y cardiovascular que los niveles de colesterol. Sin embargo, casi nadie se checa ninguno de los dos con regularidad.
Ahora que sabe la verdad usted no tiene por qué pasar dejar dejarlo desapercibido, ya que esta es una prueba sencilla y relativamente barata que se puede hacer desde el consultorio de su médico. Es muy probable que su médico ni siquiera sepa el significado de los niveles elevados de ácido úrico, por lo que no tiene caso discutir este tema con él a menos que sea una persona de mente abierta.
Simplemente chéquese los niveles de ácido úrico y si es de más de 5 mg/dl entonces aléjese de la fructosa lo antes posible (también elimine el consumo de cerveza) y vuélvase a hacer la prueba en un par de semanas.

¡La Sensibilización al Azúcar EMPEORA el Problema Aún Más!

Todavía hay otro problema con el azúcar- uno de auto-perpetuación.
De acuerdo con el Dr. Johnson, el azúcar activa sus propias vías en su cuerpo. Esas vías metabólicas se vuelven “sobre-reguladas”. En otras palabras, mientras más azúcar coma, de mejor manera la absorbe el cuerpo y mientras más absorbe, más daño causará.
Con el paso del tiempo usted se “sensibiliza” al azúcar y también se sensibiliza más a sus efectos tóxicos.
El problema es que cuando las personas dejan de comer azúcar por un tiempo, la sensibilización al azúcar disminuye rápidamente y esas vías metabólicas se “desregularizan”. La investigación nos muestra que incluso dos semanas sin consumir azúcar hará que su cuerpo sea menos reactivo a la misma.
¡Inténtelo! Deje de consumir azúcar por dos semanas y sienta las diferencias.

¿Las Frutas son Buenas o Malas para Usted?

Tome en cuenta que las frutas también contienen fructosa, aunque un factor que aminora el efecto dañino de la fructosa es que las frutas enteras también contienen vitaminas y antioxidantes.
Por otra parte, los jugos son casi tan malos como las sodas, ya que  un vaso de jugo está cargado con fructosa y muchos de los antioxidantes se pierden.
Es importante recordar que la fructosa en sí no es mala ya que ciertamente las frutas son buenas. Pero cuando usted consume niveles muy altos de fructosa usted daña por completo su bioquímica y fisiología. Recuerde que la dosis PROMEDIO de fructosa es de 70 gramos al día, que excede la cantidad recomendada por un 300 por ciento.
Así que por favor TENGA CUIDADO con el consumo de fruta. Simplemente DEBE entender que debido a que el JMAF es tan barato, es agregado a prácticamente todos los alimentos procesados. Incluso si usted no toma soda ni come frutas, es muy fácil excederse de los 25 gramos debido a la fructosa oculta en muchos de sus alimentos.
Si usted come alimentos crudos, lleva una alimentación saludable y hace ejercicio con regularidad, entonces usted podría ser de las pocas personas que pueden exceder este límite y mantenerse sano.
El Dr. Johnson tiene una tabla, la cual incluí, ya que puede utilizar para estimar la cantidad de fructosa que recibe de su alimentación. Recuerde, que es probable que esté recibiendo más fructosa si consume cualquier tipo de alimento empaquetado, ya que se encuentra oculta en casi todos ellos.
FrutasTamaño de la porciónGramos de fructosa
LimónUn medio0
LimasUn medio0.6
Arándanos agrios1 taza0.7
Fruta de la Pasión Un medio0.9
Ciruela PasaUn medio1.2
AlbaricoqueUn medio1.3
Guayaba2 medio2.2
Datiles (estilo Deglet Noor)Un medio2.6
Melón o Cantalupe1 / 8 de med. melón2.8
Frambuesas1 taza3.0
ClementinaUn medio3.4
KiwiUn medio3.4
Zarzamoras1 taza3.5
Fruta de EstrellaUn medio3.6
Cerezas, dulces103.8
Fresas1 taza3.8
Cerezas, ácidas1 taza4.0
Piña1 rebanada (3.5 "x 0.75")4.0
Toronja, rosa o roja1 / 2 medio4.3





FrutasTamaño de la porciónGramos de fructosa
Boysenberries1 taza4.6
MandarinaUn medio4.8
NectarinaUn medio5.4
MelocotónUn medio5.9
Naranja (navel)Un medio6.1
Papaya1 / 2 medio6.3
Melon Verde o Honeydew1 / 8 de med. melón6.7
Banano o PlatanoUn medio7.1
Mora Azul1 taza7.4
Datiles (Medjool)Un medio7.7
Manzana (composta)Un medio9.5
Persimmon o CaquiUn medio10.6
Sandía1 / 16 med. melón11.3
PeraUn medio11.8
Pasas1 / 4 taza12.3
Uvas, sin semillas (verdea o rojas)1 taza12.4
Mango1 / 2 medio16.2
Albaricoques, secos1 taza16.4
Higos, secos1 taza23.0

Además de limitar el consumo de fructosa, también debería eliminar las bebidas endulzadas y los jugos de fruta (incluyendo todos los endulzantes artificiales) y tomar únicamente agua purificada y leche cruda.
Usted puede comprar glucosa pura (dextrosa) como endulzante por tan sólo $1 dólar la libra. Es sólo 70% dulce como la sacarosa, así que terminará usando sólo un poco más para tener la misma dulzura, lo que la hace un poco más cara que la sacarosa- pero bien vale la pena ya que contiene CERO gramos de fructosa.
Recuerde que la glucosa puede ser utilizada directamente por cada célula del cuerpo y por lo mismo es mucho más segura que el veneno metabólico llamado fructosa.
También es bueno EVITAR la cerveza ya que aumenta los niveles de ácido úrico, al igual que la fructosa, que tiene los mismos efectos tóxicos.
Todas las bebidas alcohólicas provocan que usted produzca más ácido úrico (y bloquean  la excreción renal), pero la cerveza parece tener un efecto aún más pronunciado en los niveles de ácido úrico debido a que es rica en guanosina, el tipo de purina que es absorbido fácilmente por el cuerpo.

Otras 76 Maneras en las que el Azúcar Puede Arruinar su Salud

Además de dañar la homeostasis de su cuerpo y causar estragos en sus procesos metabólicos, el exceso de azúcar tiene muchas más consecuencias en la salud.
Nancy Appleton, PhD, autor del libro “Lick the Sugar Habit”[5], ha contribuido con una extensa lista de las muchas maneras en las que el azúcar puede arruinar su salud, sacadas de un gran número de revistas médicas y otras publicaciones científicas.
  1. El azúcar puede suprimir su sistema inmunológico y deteriorar sus defensas contra enfermedades infecciosas. [6] [7]
  2. El azúcar altera las relaciones minerales en su cuerpo: causa deficiencias de cromo, cobre e interfiere con la absorción del calcio y del magnesio. [8] [9] [10] [11]
  3. El azúcar puede causar una aumento rápido de adrenalina, de hiperactividad, de ansiedad, dificultad de concentración, y de mal humor en los niños. [12] [13]
  4. El azúcar puede producir un aumento significativo del colesterol total, los triglicéridos, aumento del colesterol LDL y una disminución del colesterol HDL. [14] [15] [16] [17]
  5. El azúcar causa una pérdida de elasticidad del tejido fino y de función. [18]
  6. El azúcar alimenta las células de cáncer y ha sido relacionado con el desarrollo del cáncer de seno, de ovarios, de próstata, de recto, de páncreas, de la zona biliar, de pulmón y del estómago.[19] [20] [21] [22] [23] [24] [25]
  7. El azúcar puede aumentar los niveles de glucosa en ayuno y puede causar hipoglicemia reactiva. [26] [27]
  8. El azúcar puede dañar la vista. [28] 1
  9. El azúcar puede causar muchos problemas con en el tracto gastrointestinal incluyendo: ácido en el tracto gastrointestinal, indigestión, mala absorción en pacientes con enfermedad funcional del intestino, aumentó el riesgo de la enfermedad de Crohn, colitis y ulceras. [29] [30] [31] [32] [33]
  10. El azúcar puede causar envejecimiento prematuro. [34] . De hecho, el único factor más importante que acelera el envejecimiento es la insulina disparada por el azúcar. 1
  11. El azúcar puede conducir a alcoholismo. [35]
  12. El azúcar puede hacer su saliva acida, promoviendo caries y enfermedades periodentales. [36] [37] [38]
  13. El azúcar contribuye a la obesidad. [39] 1
  14. El azúcar puede causar enfermedades autoinmunes por ejemplo: artritis, asma, esclerosis múltiple.[40] [41] [42]
  15. El azúcar asiste grandemente al crecimiento incontrolado de la candida Albicans (infección por levaduras) [43]
  16. El azúcar puede cálculos biliares. [44]
  17. El azúcar puede causar apendicitis. [45]
  18. El azúcar puede causar hemorroides. [46]
  19. El azúcar puede causar venas varicosas. [47]
  20. El azúcar puede elevar la respuesta de la glucosa y de la insulina en usuarios de contraceptivos orales. [48]
  21. El azúcar puede contribuir a osteoporosis. [49]
  22. El azúcar puede causar una disminución de su sensibilidad de  insulina de tal modo que causa niveles anormalmente altos de insulina y eventualmente diabetes. [50] [51] [52]
  23. El azúcar puede bajar sus niveles de vitamina E. [53]
  24. El azúcar puede aumentar su presión arterial sistólica. [54]
  25. El azúcar puede causar somnolencia y disminución de la actividad en los niños. [55]
  26. El alto consumo de azúcar aumenta los productos finales de glaciación avanzada (moléculas de AGEs) que son moléculas de azúcar unidas y dañan las proteínas en su cuerpo. AGEs acelera las células de envejecimiento, que pueden contribuir a una gran variedad de enfermedades crónicas y fatales. [56] 1
  27. El azúcar puede interferir con su absorción de proteína.[57]
  28. El azúcar causa alergias alimenticias. [58]
  29. El azúcar puede causar toxemia durante el embarazo. [59]
  30. El azúcar puede contribuir al eczema en niños. [60]
  31. El azúcar puede causar aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares. [61] [62]
  32. El azúcar puede deteriorar la estructura de su ADN. [63]
  33. El azúcar puede cambiar la estructura de la proteína y causar una alteración permanente en las proteínas en su cuerpo. [64] [65]
  34. El azúcar puede envejecer la piel cambiando la estructura del colágeno. [66]
  35. El azúcar puede causar cataratas y ceguera. [67] [68]
  36. El azúcar puede causar enfisema. [69]
  37. El alto consumo de azúcar puede deteriorar la homeostasis fisiológica de muchos sistemas en su cuerpo. [70]
  38. El azúcar baja la capacidad de las funciones enzimáticas. [71]
  39. El consumo de azúcar es más alto en la gente con Parkinson. [72]
  40. El azúcar puede aumentar la talla de su hígado haciendo que sus células del hígado se dividan y causando enfermedad de  hígado graso. [73] [74]
  41. El azúcar puede aumentar talla del riñón y producir cambios patológicos en el riñón tal como la formación de piedras en el riñón. [75] [76] . La fructosa ayudar a dispara la enfermedad renal.1
  42. El azúcar puede dañar su páncreas. [77]
  43. El azúcar puede aumentar la retención de fluido corporal. [78]
  44. El azúcar es el enemigo #1 de su intestino. [79]
  45. El azúcar puede comprometer el revestimiento capilar. .[80]
  46. El azúcar puede hacer sus tendones más débiles. [81]
  47. El azúcar puede causar dolores de cabeza, incluyendo migrañas. [82]
  48. El azúcar puede reducir la capacidad de aprendizaje, afectar adversamente la nota de los niños de escuela y causar desordenes del aprendizaje. [83] [84]
  49. El azúcar puede causar un aumento en delta, alfa, y las ondas cerebrales de la theta que pueden alterar la capacidad de su mente de pensar claramente. [85]
  50. El azúcar puede causar depresión. [86]
  51. El azúcar puede aumentar su riesgo de gota. [87]
  52. El azúcar puede aumentar su riesgo de Alzheimer. [88] . estudios de MRI muestra que los adultos de 60 años en adelante que tienen niveles elevados de ácido úrico son cuatro o cinco veces más probables de tener demencia vascular, la segunda forma más común de demencia después de Alzheimer. 1
  53. El azúcar puede causar desequilibrios hormonales por ejemplo: aumento de estrógeno en hombres, la exacerbación PMS, y el crecimiento que disminución de la hormona de crecimiento. [89] [90] [91] [92]
  54. El azúcar puede producir mareos. [93]
  55. Las dietas altas en azúcar aumentarán los radicales libres y el estrés oxidativo. [94]
  56. Las dietas altas en sacarosa en sujetos con enfermedad vascular periférica aumentan perceptiblemente la plaqueta de adhesión. [95]
  57. El alto consumo de azúcar en adolescentes embarazadas puede conducir a la disminución substancial de la duración de la gestación, vinculado con un riesgo mayor a dar a luz a un bebe bajo en peso. [96] [97]
  58. El azúcar es una sustancia aditiva.[98]
  59. El azúcar puede ser toxico, similar a alcohol. [99]
  60. El azúcar que se le da a los bebés prematuros puede afectar la cantidad de bióxido de carbono que ellos producen.[100]
  61. La disminución del consumo de azúcar puede aumentar estabilidad emocional. [101]
  62. Su cuerpo transforma en grasa el azúcar 2 a 5 veces más que a los almidones. [102]
  63. La absorción rápida del azúcar promueve la ingesta de comida excesiva en sujetos obesos.[103]
  64. El azúcar puede empeorar los síntomas de niños con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)[104]
  65. El azúcar afecta al negativamente la composición del electrólito urinario. [105]
  66. El azúcar puede retrasar la capacidad de sus glándulas suprarrenales. [106]
  67. El azúcar tiene el potencial de inducir procesos metabólicos anormales en individuos sanos normales y promover enfermedades degenerativas crónicas. [107]
  68. Alimentación intravenosa (suero) de agua azucarada puede cortar el oxigeno en su cerebro.[108]
  69. El azúcar aumenta su riesgo de polio. [109]
  70. El alto consumo del azúcar puede causar ataques epilépticos. [110]
  71. El azúcar causa  presión arterial alta en obesos. [111]
  72. En unidades de cuidado intensivo: La limitación de azúcar salva vidas. [112]
  73. El azúcar puede inducir la muerte celular. [113]
  74. En campos juveniles de rehabilitación, cuando los niños llevaron una dieta baja en azúcar, hubo una disminución del 44% de comportamiento antisocial. [114]
  75. El azúcar deshidrata a los recién nacidos.[115]
  76. El azúcar puede causar enfermedad de las encías. [116]
Ahora debería estar claro cuán perjudicial es el azúcar. Simplemente usted no puede alcanzar su nivel más alto de salud y vitalidad si consume grandes cantidades de azúcar.
Afortunadamente, su cuerpo tiene una habilidad sorprendente para curarse a él mismo cuando se le da la nutrición básica que necesita y su hígado tiene una habilidad de regeneración impresionante. Si comienza a hacer los cambios hoy, si salud COMENZARÁ a mejorar, regresando al estado de vitalidad al que está destinado por naturaleza.

¿Qué Más Dice la Ciencia Sobre el Impacto que Tiene la Fructosa en la Salud?

De acuerdo con GreenMedInfo.com, los estudios científicos han relacionado la fructosa con más de 30 enfermedades y problemas de salud diferentes. Seleccione el hipervínculo proporcionado para revisar cómo la fructosa podría:

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